La Policía de Control de Drogas (PCD) capturó la mañana de este jueves a dos de los principales sospechosos del caso “Leviatán”, una de las investigaciones más relevantes contra el narcotráfico internacional en Costa Rica durante los últimos años.
Los detenidos corresponden a un hombre de apellido Casanova y una mujer de apellido Bell, quienes eran buscados por las autoridades como presuntos responsables del delito de tráfico internacional de drogas.
La captura ocurrió en las inmediaciones del Primer Circuito Judicial de San José, donde ambos fueron interceptados por oficiales antidrogas tras varios días de permanecer en fuga.
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De acuerdo con el Ministerio de Seguridad Pública, los agentes de la PCD mantenían vigilancias en distintos puntos considerados estratégicos para localizar a los sospechosos, hasta que lograron intervenirlos y concretar su detención.
Las capturas se producen apenas dos días después del megaoperativo ejecutado por la PCD, que incluyó 65 allanamientos simultáneos en diferentes puntos del país con el objetivo de desarticular la estructura criminal investigada.
Una red dedicada a exportar cocaína
Las investigaciones de la Fiscalía Adjunta contra el Crimen Organizado apuntan a que la organización no era la propietaria de la droga, sino que ofrecía un servicio logístico para introducir cargamentos de cocaína en contenedores que salían desde la Terminal de Contenedores de Moín (TCM), administrada por APM Terminals, con destino a Europa.
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Según el expediente judicial, la estructura trabajaba para distintas organizaciones narcotraficantes del país y se encargaba de garantizar que la droga ingresara a la terminal portuaria sin ser detectada por las autoridades.
Un informe elaborado por la Fiscalía señala que a esta red criminal se le vincula con el decomiso de 14,554 kilogramos de cocaína, tanto en Costa Rica como en varios países europeos.
La mayor cantidad de droga fue interceptada dentro de la Terminal de Contenedores de Moín, aunque también se registraron importantes decomisos en Bélgica, Países Bajos, Barcelona (España) e Inglaterra, evidenciando el alcance internacional de la organización.
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Millonarias ganancias
Las pesquisas también revelan que el grupo cobraba USD 250,000 por cada cargamento que lograba introducir en los contenedores, sin importar la cantidad de cocaína transportada.
Ese modelo de negocio habría permitido a la estructura obtener ganancias superiores a ¢1,800 millones (USD 3,9 millones) entre marzo de 2023 y octubre de 2025, únicamente por prestar el servicio logístico para la exportación de droga.
Las autoridades consideran que este esquema convirtió a la organización en una pieza clave dentro de la cadena del narcotráfico internacional que utiliza Costa Rica como plataforma para enviar cocaína hacia Europa.
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Investigación continúa
Con la captura de Casanova y Bell, las autoridades esperan fortalecer la investigación y establecer con mayor precisión el rol que ambos habrían desempeñado dentro de la estructura criminal.
La Policía de Control de Drogas mantiene abiertas las pesquisas para determinar si existen más personas vinculadas con la red y para profundizar en la identificación de las organizaciones narcotraficantes que presuntamente contrataban sus servicios para sacar cocaína desde Costa Rica con destino al mercado europeo.
El caso “Leviatán” es considerado por las autoridades como uno de los golpes más importantes contra las redes logísticas del narcotráfico internacional, al evidenciar la existencia de una organización especializada en facilitar la exportación de grandes cargamentos de cocaína desde el principal puerto del Caribe costarricense hacia varios países de Europa.
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