El Gobierno de Costa Rica evalúa la posibilidad de revisar la canasta básica tributaria para ajustar la lista de productos que actualmente cuentan con una tarifa reducida del 1% en el Impuesto al Valor Agregado (IVA).
El propósito de este análisis es determinar si el beneficio fiscal está realmente dirigido a proteger a los sectores de menores ingresos o si, por el contrario, abarca artículos que suelen consumir familias con mayores recursos económicos.
La lista vigente incluye más de 250 bienes agrupados en 20 categorías y fue diseñada para reflejar el consumo efectivo del 30% de la población con menores ingresos, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
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La composición de la canasta ha sido objeto de debate, ya que varios sectores consideran que podría no estar focalizando el alivio tributario en quienes más lo requieren.
Según Diario Extra, el Ejecutivo estudia posibles ajustes con el objetivo de asegurar que el beneficio fiscal se concentre en los productos esenciales para los hogares de menores ingresos y no se extienda a bienes asociados al consumo de sectores más acomodados.
La discusión incluye consumo, salud y progresividad fiscal
En el ámbito económico, la revisión de la canasta básica tributaria es vista como una decisión que debe superar el mero objetivo de recaudación. El economista Luis Vargas, del Colegio de Ciencias Económicas, subrayó que el sistema tributario también influye en los hábitos de consumo y puede contribuir a la promoción de estilos de vida más saludables y a una mayor progresividad fiscal.
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Vargas señaló que existen ejemplos internacionales donde la estructura de las canastas tributarias se ha alineado con recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, logrando así mejores resultados en recaudación y equidad.
El especialista indicó que cualquier cambio debe basarse en un análisis técnico amplio y contar con la intervención tanto del Ejecutivo como de la academia, aunque la aprobación recae en la Asamblea Legislativa.
De acuerdo con Diario Extra, este proceso de evaluación responde a la necesidad de determinar si la tarifa reducida cumple su función de aliviar la carga tributaria a la población más vulnerable o si sería necesario restringir el beneficio a un grupo más específico de productos básicos.
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La canasta alimentaria y la tributaria cumplen funciones distintas
Actualmente, el precio de la canasta básica alimentaria por persona es de 55,999 colones (aproximadamente USD 108) según el INEC, cifra que marca el costo mínimo mensual para cubrir las necesidades nutricionales de una persona.
El debate sobre la canasta básica tributaria pone de manifiesto la diferencia entre esta y la canasta alimentaria. Mientras la primera define los bienes que reciben un trato fiscal preferencial, la segunda calcula el costo mínimo para cubrir las necesidades nutricionales de una persona durante un mes.
La exdiputada oficialista Pilar Cisneros, asesora ad honorem del Gobierno, defendió que la exoneración del IVA debe enfocarse en los artículos que verdaderamente consumen los sectores más necesitados. Cisneros afirmó que no es razonable que la lista incluya hasta 140 productos que no corresponden al consumo habitual de las familias más vulnerables y sugirió analizar detalladamente el contenido de la canasta.
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Vargas manifestó que cualquier ajuste debe formar parte de una reforma tributaria integral, enfocada en mantener la calidad de vida y lograr una mayor equidad en la distribución de los recursos fiscales. El análisis sobre la canasta básica tributaria continúa como parte de los esfuerzos para fortalecer la protección social y la equidad en Costa Rica.