El despliegue de más de 80 agentes de inteligencia artificial en la cooperativa costarricense Dos Pinos ha transformado la dinámica interna de la compañía, acelerando procesos clave y reduciendo errores en áreas estratégicas como el diseño, la atención de clientes y la gestión legal.
Según detalla una nota publicada en el portal tecnológico It Now, el inspector de IA, uno de los desarrollos más innovadores, fue creado por el líder creativo Jhojan Rodríguez mediante Microsoft Copilot Studio.
Este sistema analiza automáticamente las etiquetas de empaque y las compara con fichas técnicas internas, lo que permite detectar inconsistencias regulatorias y nutricionales antes de que los productos lleguen a producción.
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Rodríguez aclara: “Los errores no estaban tanto en la parte gráfica sino en la información nutricional y regulatoria. Eso debe tener un nivel de precisión milimétrica”.
Según la empresa, la incorporación de este agente permitió disminuir en más del 50 % las inconsistencias durante la etapa de diseño y reducir el tiempo promedio de salida de productos al mercado en aproximadamente diez días.
En la industria alimentaria, donde los márgenes de ganancia son ajustados, esa precisión evita retrasos, sanciones regulatorias y hasta retiros de productos, explica la publicación de It Now.
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Estrategia tecnológica y capacitación interna
La compañía, con sede en Alajuela, Costa Rica, y cerca de 6,000 empleados, ha extendido el uso de inteligencia artificial a la evaluación de riesgos, la elaboración de acuerdos de confidencialidad, la gestión de solicitudes de TI y la asistencia a vendedores.
Entre los apoyos más recientes destaca un veterinario virtual que recomienda productos para el ganado.
Alejandro Arguedas, director corporativo de tecnologías de la información, afirma: “La IA representa un valor y un potencial inmenso”. La organización visualiza esta tecnología no solo como una herramienta, sino como “una ventaja competitiva para las personas y la Cooperativa”.
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Para acelerar la adopción, Dos Pinos promueve un programa de embajadores internos de IA. Estos talleres han permitido a colaboradores como Randall Benavides, analista de ventas, automatizar tareas repetitivas como el envío de reportes comerciales. Benavides relata: “Mi relación con la IA era cero. Le dije a Copilot: ‘No conozco esta herramienta, guíame paso a paso’. ¡Y funcionó!”. El resultado es más tiempo dedicado al análisis de datos y menos a la manipulación manual de información.
¿Por qué la apuesta por la inteligencia artificial?
La decisión de la empresa de incorporar agentes de IA responde a la necesidad de optimizar operaciones en un contexto donde la precisión y la rapidez determinan el éxito comercial.
La cooperativa se enfrenta a exigencias regulatorias y a la presión de mantener la calidad en la producción, logística y distribución de alimentos.
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En concreto, lo que sucedió fue la implementación progresiva de soluciones de inteligencia artificial en diversas áreas, permitiendo a la cooperativa reducir errores, acelerar la salida de productos y potenciar la productividad de sus empleados. Este proceso incluye la capacitación interna para que el personal pueda aprovechar al máximo las nuevas herramientas tecnológicas.
Las experiencias relatadas por los propios empleados demuestran que la adopción de IA no solo automatiza procesos, sino que también abre nuevas oportunidades de aprendizaje y desarrollo profesional dentro de la organización.
La transformación digital de la cooperativa es una muestra de cómo la inteligencia artificial puede integrarse en las operaciones de una cooperativa tradicional, permitiendo responder con mayor agilidad a los desafíos del mercado y reforzar su posición en la industria láctea regional.
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