El crecimiento de la infraestructura digital ha impulsado una expansión sin precedentes del internet fijo en Costa Rica, donde el 71 % de los hogares cuenta con conexión propia en 2025.
El despliegue de redes de fibra óptica ha sido clave: el 45 % de estas conexiones ya utilizan esta tecnología, según datos de la Superintendencia de Telecomunicaciones (SUTEL).
Durante el último lustro, la longitud de la red de fibra óptica instalada en el país casi se duplicó, al pasar de 66,000 kilómetros en 2021 a más de 129,000 kilómetros en 2025.
PUBLICIDAD
Este salto robusteció tanto la cobertura como la calidad del servicio, permitiendo el acceso a nuevas tecnologías y plataformas digitales en distintas regiones.
En paralelo, el internet móvil superó la barrera de la saturación, al registrar una penetración del 106 %, frente al 95 % registrado cuatro años antes.
Muchas personas disponen de más de una línea móvil activa, lo que demuestra la alta demanda de conectividad y el dinamismo del sector.
PUBLICIDAD
La industria de las telecomunicaciones generó en 2025 ingresos cercanos a ₡804,950 millones (alrededor de USD 1,600 millones), lo que supone un aumento del 4.9 % frente al año anterior.
Este crecimiento consolidó al sector como una pieza estratégica para la economía nacional, según Carlos Watson, presidente del Consejo Directivo de SUTEL. El avance del sector, impulsado por la expansión de la fibra óptica y la llegada de las redes 5G, también resultó en la creación de 11,777 empleos directos.
La demanda de mayor velocidad marcó tendencia: más del 65 % de las suscripciones de internet fijo ya acceden a velocidades superiores a 100 Megabits por segundo (Mbps).
PUBLICIDAD
Este fenómeno responde tanto al auge de actividades remotas como a la diversificación de los servicios digitales disponibles.
Aun persisten brechas regionales
Aunque Costa Rica alcanza el 71% de cobertura de internet fijo en hogares la desigualdad digital persiste como un desafío de fondo para el desarrollo social y económico del país.
Las cifras difundidas por la SUTEL y citadas por diarioextra.com, confirman que el acceso está impulsado por el avance de la fibra óptica, que ya equipa a casi la mitad de las viviendas conectadas.
PUBLICIDAD
Sin embargo, la distribución de la conectividad revela profundas brechas regionales que condicionan el acceso real a oportunidades laborales, educativas y sociales.
Según el medio elfinancierocr.com, el contraste entre cantones es drástico: Talamanca muestra que el 80% de las familias no tiene acceso a internet y el 95% carece de computadoras, una situación que evidencia que el progreso en la infraestructura tecnológica no ha alcanzado a todos los territorios por igual.
En Barva, el 31% de los hogares sigue sin conexión a internet y el 47% no dispone de equipos informáticos en casa.
PUBLICIDAD
La brecha territorial es particularmente marcada. De acuerdo con la información compilada por centroamerica360.com, la Región Central exhibe una cobertura de acceso a internet en los hogares del 97.4%, cifra que contrasta con el 83,9% registrado en Chorotega y el 80,1% en Huetar Caribe.
El acceso a computadoras muestra una tendencia similar: en la Región Central, el 52,7% de los hogares dispone de un equipo, mientras que Chorotega y Huetar Caribe apenas alcanzan el 33,8% y el 27,2%, respectivamente.
Las brechas digitales representan no solo disparidades en infraestructura, sino también en capacidades para acceder y beneficiarse de la economía digital contemporánea.
PUBLICIDAD
El Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) ha buscado reducir estas desigualdades mediante la promoción de Centros Comunitarios Inteligentes (CECI), que ofrecen capacitación gratuita en habilidades digitales, como detalla el sitio oficial micitt.go.cr. Estos centros pretenden fortalecer la empleabilidad y el tejido social en comunidades vulnerables.
Por su parte, el Tecnológico de Costa Rica (TEC) mantiene estrategias para la accesibilidad de las tecnologías a sectores históricamente marginados por discapacidad. Su programa Inclutec, reseñado en tec.ac.cr, desarrolla herramientas y tecnologías inclusivas para que personas con discapacidad puedan integrarse al mundo digital y participar activamente en la sociedad.