Las autoridades judiciales costarricenses han autorizado la extradición de Gabriel Lozano Bonilla, alias Compadre, quien será enviado a Estados Unidos por sospechas de encabezar una red internacional de tráfico de cocaína, informó la agencia EFE.
Lozano, de origen colombiano y nacionalizado costarricense, permanecía detenido desde enero, según acreditó el Ministerio Público.
El Tribunal Penal de San José respaldó el proceso tras verificarse el cumplimiento de los requisitos legales, incluida la presentación por parte de Estados Unidos de garantías formales que protejan los derechos fundamentales del extraditable.
PUBLICIDAD
Entre las garantías exigidas, se encuentra que la posible condena no exceda los 50 años, el límite máximo previsto por la legislación costarricense.
En el ámbito local, las investigaciones establecen que Lozano también estaría implicado en el envío de cargamentos de cocaína hacia Europa y Asia. Las pesquisas detallan que la droga era encubierta en botellas de bebidas dentro de contenedores marítimos, una estrategia que actualmente ha ganado notoriedad.
Extradiciones tras la reforma constitucional
La reforma constitucional adoptada en mayo de 2025 habilita a Costa Rica a extraditar nacionales exclusivamente en casos de narcotráfico o terrorismo.
PUBLICIDAD
Tras la modificación, cerca de 20 ciudadanos costarricenses han sido requeridos por otros países, principalmente por Estados Unidos, para enfrentar procesos judiciales vinculados con drogas.
Hasta el momento, han sido entregadas tres personas. El primer caso incluyó al exministro de Seguridad, exmagistrado y exdirector de Inteligencia Celso Gamboa, y a su colaborador Edwin López, conocido como Pecho de rata. Ambos fueron trasladados a Estados Unidos el 20 de marzo para afrontar cargos relacionados con narcotráfico.
El tercer extraditado, José Johnny Angulo, alias John Cadenas, fue enviado a Italia el 27 de abril, país en el que es acusado por el envío de cocaína en contenedores con destino a la Ndrangheta, organización mafiosa.
PUBLICIDAD
Primera mujer extraditada
Las autoridades de Costa Rica detuvieron el 13 de marzo de 2026 en Paso Canoas, Puntarenas, a Indira Zúñiga, conocida como “La Güera”, tras una operación conjunta con la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos.
Este caso marcó el primer proceso de extradición para una mujer costarricense por cargos de tráfico internacional de drogas, según informaron Telediario.cr y Teletica.com, que citan fuentes oficiales.
Junto a Zúñiga también fue arrestado su compañero sentimental, identificado por el apellido Viveros Viveros, de origen colombiano y nacionalidad costarricense, durante un operativo desarrollado en Escazú, San José.
PUBLICIDAD
Según los reportes citados de las mismas fuentes, ambos estarían asociados al Cártel de Sinaloa de México y a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), formando parte de una organización que, entre noviembre de 2023 y octubre de 2025, presuntamente exportó grandes cantidades de cocaína desde Costa Rica hacia Estados Unidos a través de rutas que involucraban Colombia, Panamá y México.
La DEA y autoridades costarricenses indicaron que la estructura criminal atribuida a Zúñiga y Viveros operaba con vínculos internacionales, detallando que la actual reforma constitucional, promulgada en 2025, fue fundamental para ejecutar la extradición solicitada por la justicia estadounidense.
Costa Rica como punto clave en rutas del narcotráfico
Las redes globales de narcotráfico han consolidado a Costa Rica como un nodo logístico para el almacenamiento y posterior reenvío de cargamentos hacia Estados Unidos y Europa. De acuerdo con fuentes oficiales, grupos criminales emplean contenedores marítimos para transportar las sustancias, lo que ha provocado un aumento de operativos y decomisos en los principales puertos nacionales.
PUBLICIDAD
La extradición de Gabriel Lozano Bonilla se enmarca en la colaboración creciente entre Costa Rica y Estados Unidos en materia de seguridad. En marzo, el país centroamericano se integró a la iniciativa regional Escudo de las Américas, impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump, cuyo objetivo es intensificar la lucha regional contra los carteles de la droga.
El proceso de extradición de Lozano Bonilla fue definido por la resolución del Tribunal Penal de San José y limita su eventual condena a un máximo de 50 años, conforme a la ley costarricense.