En el mundo existen regiones donde los habitantes superan los 100 años de edad en proporciones inusuales, manteniendo una salud física y mental notable. Estos lugares reciben el nombre de Zonas Azules, un término que ha adquirido relevancia internacional tras décadas de investigación científica y cobertura de medios como National Geographic.
La Península de Nicoya, en Costa Rica, forma parte de este grupo selecto y su caso ofrece respuestas clave para quienes buscan entender cómo ciertos estilos de vida permiten una longevidad excepcional.
La Zona Azul de Nicoya se ubica en la provincia de Guanacaste y comprende los cantones de Nicoya, Hojancha, Nandayure, Santa Cruz y Carrillo. Investigaciones del Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica han documentado que la región cuenta con una de las concentraciones más altas de centenarios a nivel global, con aproximadamente 23 centenarios por cada 100,000 habitantes, una cifra que supera ampliamente los promedios mundiales.
Además, la esperanza de vida en Nicoya ronda los 85 años, muy por encima del promedio nacional y de países desarrollados como Estados Unidos. Por lo que, uno de los factores determinantes en este fenómeno es la dieta tradicional nicoyana.
Esta alimentación privilegia los frijoles, el maíz y la calabaza, son conocidos como “las tres hermanas”, junto con arroz, frutas y vegetales locales, pequeñas cantidades de huevos, lácteos y carne, y tortillas de maíz hechas en casa.
El agua rica en calcio y magnesio de la región también ha sido objeto de estudio, al asociarse con huesos fuertes y buena salud cardiovascular, según datos citados por The New York Times.
El origen y los rasgos clave de las Zonas Azules
El concepto de Zona Azul surgió a partir del trabajo de los demógrafos Michel Poulain y Gianni Pes, quienes identificaron comunidades con tasas elevadas de centenarios. El término se consolidó en 2004 y se popularizó con las investigaciones de Dan Buettner, quien, junto con la National Geographic Society, clasificó cinco regiones bajo esta denominación.
Las cinco Zonas Azules reconocidas a nivel internacional son:
- Barbagia en Cerdeña, Italia
- Okinawa en Japón
- Península de Nicoya en Costa Rica
- Icaria en Grecia
- Loma Linda en California, Estados Unidos.
Cada una de estas regiones presenta características propias, pero todas comparten ciertos patrones: una dieta basada en alimentos frescos y sin procesar, actividad física constante integrada en la vida diaria, lazos familiares y comunitarios sólidos, y una fuerte espiritualidad o sentido de propósito.
El movimiento físico constante, más que la práctica de ejercicio formal, caracteriza la vida diaria en Nicoya. Las labores agrícolas, las caminatas y las tareas domésticas mantienen a la población en actividad desde edades tempranas hasta la vejez.
Este patrón ha sido subrayado en investigaciones de la Escuela de Medicina de Stanford, donde se indica que los hombres nicoyanos de 60 años tienen hasta un 29% menos probabilidad de morir que sus pares en otras regiones de Costa Rica.
Por lo que, el fenómeno de la Zona Azul en Nicoya ha despertado el interés del turismo internacional y de la comunidad científica. A pesar de los beneficios económicos que esto puede traer, investigadores advierten sobre los riesgos asociados a la pérdida de hábitos tradicionales debido a la occidentalización y la globalización.
De la magnitud de este esfuerzo dependerá que Costa Rica mantenga su lugar en el pequeño grupo de regiones donde la vida se prolonga, no solo en años, sino en calidad.