Más de 65,000 estudiantes de primaria en Costa Rica comenzaron esta semana la aplicación de las Pruebas Nacionales Estandarizadas por asignatura con propósito diagnóstico, evaluaciones que permitirán medir los conocimientos y habilidades adquiridos por los alumnos durante el segundo ciclo de la educación general básica.
De acuerdo con el Ministerio de Educación Pública (MEP), un total de 65,397 estudiantes de sexto grado, provenientes de 3,434 escuelas públicas y privadas, participan en este proceso de evaluación que se desarrolla entre el 10 y el 13 de marzo de 2026 en todo el territorio nacional.
Las pruebas forman parte de un sistema de evaluación que se aplica al inicio del curso lectivo y tiene como objetivo identificar fortalezas y áreas de mejora en el aprendizaje de los estudiantes, información que posteriormente será utilizada por docentes y familias para fortalecer los procesos educativos.
Cuatro materias evaluadas
Las evaluaciones se aplican por asignatura y siguen un calendario definido dentro del ciclo lectivo.
Según el cronograma oficial, los estudiantes comenzaron el martes 10 de marzo con la prueba de Estudios Sociales, continuaron el miércoles 11 con Matemáticas, seguirán el jueves 12 con Español y concluirán el viernes 13 con Ciencias.
El diseño de estas evaluaciones se basa en los contenidos y habilidades que los estudiantes debieron haber desarrollado durante el segundo ciclo de la educación primaria, es decir, entre cuarto y sexto grado.
A diferencia de otros exámenes estandarizados utilizados en años anteriores en el sistema educativo costarricense, estas pruebas tienen un enfoque diagnóstico, lo que significa que su objetivo principal no es asignar una calificación final, sino ofrecer información que permita mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Formato físico y digital
Para esta edición de las pruebas, el MEP indicó que la mayoría de los estudiantes realizarán los exámenes en formato tradicional.
En total, 54,253 alumnos aplicarán las pruebas en formato físico, mientras que 11,144 estudiantes las realizarán en formato digital, una modalidad que ha comenzado a implementarse progresivamente en el sistema educativo del país.
Esta combinación de formatos forma parte de los esfuerzos de modernización del proceso de evaluación y de la incorporación gradual de herramientas tecnológicas dentro de las aulas.
Apoyos educativos para estudiantes
El Ministerio de Educación también informó que se han implementado diversas medidas para garantizar que todos los estudiantes puedan realizar las evaluaciones en condiciones adecuadas.
Los alumnos que lo requieran contarán con apoyos educativos previamente gestionados por sus centros educativos, entre los que se incluyen pruebas en sistema Braille, materiales con letra ampliada y tiempo adicional para completar los exámenes.
En total, las instituciones educativas del país solicitaron 15,651 apoyos educativos, con el fin de atender las necesidades específicas de estudiantes que requieren adaptaciones durante la aplicación de las pruebas.
Estas medidas forman parte de las políticas de inclusión educativa impulsadas por el sistema educativo costarricense para garantizar el acceso equitativo a los procesos de evaluación.
Proceso de inscripción y reprogramación
El proceso de organización de las pruebas comenzó varios meses antes de su aplicación.
Los directores de los centros educativos debían reportar desde diciembre de 2025 la lista de estudiantes que participarían en las evaluaciones, con el fin de planificar la logística de distribución de materiales, la asignación de recursos y la preparación de los apoyos educativos necesarios.
Las autoridades educativas también indicaron que aquellos estudiantes que no hayan sido inscritos dentro del periodo establecido podrán realizar las pruebas en un periodo de reprogramación previsto para el mes de mayo.
Herramienta para mejorar el aprendizaje
Las Pruebas Nacionales Estandarizadas diagnósticas forman parte de las estrategias del sistema educativo costarricense para fortalecer la evaluación del aprendizaje y mejorar la toma de decisiones pedagógicas en las aulas.
Los resultados permitirán a docentes y centros educativos contar con información detallada sobre el desempeño académico de los estudiantes en las distintas materias, lo que facilitará la identificación de contenidos que requieren refuerzo o nuevas estrategias de enseñanza.
Además, los informes generados tras la aplicación de las pruebas servirán como insumo para que las familias también participen activamente en el acompañamiento del proceso educativo de los estudiantes.
Con la aplicación de estas evaluaciones, el Ministerio de Educación busca fortalecer los mecanismos de diagnóstico académico al inicio del ciclo lectivo y promover una mejora continua en los procesos de enseñanza dentro del sistema educativo costarricense.