Las autoridades veterinarias de Costa Rica se encuentran en estado de vigilancia epidemiológica tras la confirmación de un brote de rabia paralítica bovina en el cantón de Upala. El Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), adscrito al Ministerio de Agricultura y Ganadería, informó sobre la detección de los primeros casos en los distritos de San Miguel de Aguas Claras y Santa Lucía de San José, donde ya se reporta la muerte de ocho animales.
Este hallazgo ha encendido las alarmas entre los productores de la Región Huetar Norte, debido a la alta letalidad de la enfermedad y el riesgo potencial de transmisión a otros mamíferos, incluyendo al ser humano.
La emergencia comenzó tras el reporte de sintomatología nerviosa en ganado de fincas locales. Tras las pruebas de laboratorio pertinentes, los especialistas de SENASA confirmaron que se trata de rabia paralítica, una variante de la enfermedad transmitida comúnmente por el murciélago hematófago (Desmodus rotundus), el cual actúa como el principal vector en zonas rurales y selváticas.
Hasta el momento, las cifras oficiales indican que:
- Ocho animales han muerto a causa del virus.
- 231 animales, entre bovinos y búfalos, se encuentran bajo estricta vigilancia oficial.
- Se ha establecido un perímetro de contención en las fincas afectadas y sus colindancias.
Alfredo Sequeira, jefe del departamento de la Región Huetar Norte de SENASA, explicó que la institución ha desplegado personal técnico para trabajar hombro a hombro con los propietarios de las fincas. “Los animales que podrían haber estado expuestos ya están siendo vacunados. Estas medidas buscan proteger la salud del ganado y evitar la propagación de la enfermedad”, señaló Sequeira.
¿Qué es la rabia paralítica y por qué es tan peligrosa?
La rabia es una enfermedad vírica que ataca directamente el sistema nervioso central. Aunque es conocida comúnmente por afectar a perros, en el entorno ganadero se manifiesta de forma paralítica. Los síntomas descritos por las autoridades son devastadores para el animal y fáciles de identificar para el ojo entrenado:
- Descoordinación motora y dificultad para caminar.
- Salivación excesiva.
- Parálisis de los cuartos traseros, lo que impide que el animal se levante.
- Torsión de cuello y, finalmente, un colapso sistémico que conduce a la muerte.
Es vital recordar que la rabia es una zoonosis, lo que significa que puede transmitirse a las personas mediante el contacto con la saliva de animales infectados a través de heridas o mucosas. Por ello, el manejo de animales sospechosos debe ser realizado exclusivamente por personal capacitado con equipo de protección.
Protocolos de Emergencia
Según SENASA, la aparición de estos casos no es un evento aislado o fortuito, sino que responde a la dinámica del ciclo selvático. La enfermedad se presenta con periodicidad dependiendo de las poblaciones de murciélagos y factores climáticos.
La institución ya ha activado protocolos específicos que han demostrado ser eficaces en brotes anteriores. Estos incluyen la captura de murciélagos hematófagos para control poblacional, la vacunación masiva en el foco del brote y la educación sanitaria a los trabajadores de campo.
“SENASA reafirma su compromiso con la protección de la salud animal y la salud pública mediante la aplicación oportuna de medidas técnicas para el control y contención de este brote”, dicta el comunicado oficial.
Llamado a la acción para productores
La vigilancia activa continuará en Upala durante las próximas semanas. Las autoridades hacen un llamado urgente a todos los productores de la provincia de Alajuela y zonas aledañas para:
- Mantener los esquemas de vacunación al día, siendo esta la herramienta preventiva más eficaz.
- Evitar manipular animales que presenten síntomas nerviosos o comportamientos erráticos.
- Reportar de inmediato cualquier caso sospechoso a la oficina de SENASA más cercana.
La detección temprana es la única vía para evitar que este brote en San Miguel y Santa Lucía se convierta en una crisis mayor que afecte la economía ganadera de la región.