La cuarentena de los más chicos: “Se debe terminar con la visión edulcorada de que los niños están en casa jugando”

En línea con las recientes recomendaciones de la ONU acerca de “respetar los derechos humanos de niñas y niños en el marco de las medidas para hacer frente al coronavirus”, el Presidente permitió a los menores salir una hora por día acompañados por un mayor. “La mirada adultocéntrica del manejo de la pandemia estaba dejando afuera el debate de los niños”, coincidieron especialistas consultados por Infobae

Los niños no son grupo de riesgo, sin embargo son los únicos que no cuentan con ningún permiso para salir al mundo exterior (Shutterstock)
Los niños no son grupo de riesgo, sin embargo son los únicos que no cuentan con ningún permiso para salir al mundo exterior (Shutterstock)

La mayoría de los niños permanecen en sus casas desde el lunes 16 de marzo, fecha en que se suspendieron las clases, como una de las primeras medidas que tomó el Gobierno tendientes a hacer frente al avance del coronavirus en el país.

No son grupo de riesgo, sin embargo son los únicos que hasta hoy no contaban con ningún permiso para salir al mundo exterior, como sí lo tenían los adultos que trabajan en actividades esenciales, o bien salen a hacer compras. En las últimas semanas se había permitido a las personas con discapacidad intelectual o con alguna condición de espectro autista (CEA) realizar salidas excepcionales.

El Comité de Derechos del Niño de la ONU emitió recomendaciones para hacer frente a la pandemia del COVID-19 sin dejar de respetar los derechos humanos de niñas y niños en la máxima medida posible. En este sentido, la primera recomendación es considerar los impactos sanitarios, sociales, educativos, económicos y recreativos de la pandemia sobre los derechos de niñas y niños. Si bien el derecho internacional de los derechos humanos permite excepcionalmente medidas que pueden restringir el disfrute de ciertos derechos humanos para proteger la salud pública, aclara que esas restricciones deben ser proporcionadas y mantenerse al mínimo absoluto. El Comité recomienda a los Estados que exploren soluciones alternativas y creativas, que incluyan actividades supervisadas al aire libre al menos una vez al día, que respeten los protocolos de distancia física y demás normas de higiene.

Así fue que al anunciar las condiciones en que continuará el aislamiento social preventivo y obligatorio en el país, el presidente Alberto Fernández adelantó que se permitirá “que cualquier persona salga una vez al día, durante una hora, en un radio de 500 metros de su casa”. "Los niños pueden salir acompañados por sus padres, los adolescentes solos”, precisó, al tiempo que resaltó que "hay que tener en claro que “esto significa exponerse mayormente al virus”.

Y tras recordar que “el virus no busca a las personas si no que las personas van a buscarlo”, el primer mandatario recordó que “también es cierto que si se preservan las medidas de prevención e higiene las posibilidades de contagio disminuyen”. En ese sentido, aconsejó que todo el que salga lo haga con cubreboca, respetando la distancia entre personas de hasta dos metros y se extremen las medidas de higiene al regresar a los hogares.

“Nadie está poniendo un valor por encima de otro. Evitar la propagación del virus e impedir que colapse el sistema de salud es central, así como proteger la salud física de los niños y niñas. Pero la definición de la salud es un concepto integral. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud ‘es un completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedad’”. Para la legisladora de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por UCR-Evolución Manuela Thourte, “las familias están intentando contener como pueden la energía, la angustia y la ansiedad de sus integrantes más pequeños, pero es necesario dar la discusión sobre cuándo y cómo los niños y niñas van a poder salir de la cuarentena”.

Es necesario dar la discusión sobre cuándo y cómo los niños y niñas van a poder salir de la cuarentena (Shutterstock)
Es necesario dar la discusión sobre cuándo y cómo los niños y niñas van a poder salir de la cuarentena (Shutterstock)

Consultada por Infobae, la politóloga y docente Universidad de Buenos Aires (UBA) consideró que “la mirada adultocéntrica del manejo de la pandemia estaba dejando afuera el debate de los niños, que, en general son los más relegados en las discusiones públicas, ya que no tienen voz propia y sus intereses están mediados por los adultos”.

Se debían empezar a discutir esquemas posibles de atenuación del confinamiento, ya que los niños y adolescentes llevan más de un mes encerrados”, destacó Thourte, para quien “eso tiene tres aristas esenciales: en primer término, no todos viven en las mismas condiciones (en la Argentina un millón 315 mil personas viven en hacinamiento crítico y 5.766 mil en hacinamiento); por otro lado, está el tema de la continuidad del ciclo lectivo, ya que no todos los niños tienen una computadora, internet, padres presentes para ayudarlos o con las habilidades pedagógicas para hacerlo, y en tercer lugar ocurre un aumento de la violencia y abuso sexual, que no debe olvidarse que en el 70% de los casos ocurre en el ámbito intrafamiliar”.

Según la legisladora, “hay una visión edulcorada de que los niños están en la casa jugando y mirando tele”, sin tener en cuenta que “sobre todo los más pequeños necesitan luz solar, movimiento, dar un paseo al menos por día que, además, resulta vital si se considera que la Argentina ocupa el segundo puesto de la región en obesidad en niños menores de cinco años y se estima que uno de cada tres niños en edad escolar padecen sobrepeso u obesidad y que el sedentarismo y la mala alimentación son las dos causas centrales de esta otra epidemia”.

Thourte presentó este jueves un proyecto en la legislatura porteña tendiente a “pensar en un esquema en el que por número de documento los niños puedan salir a dar un paseo por día en un radio de 500 metros de la casa, acompañado por un adulto”. “En los casos de grupos de hermanos, pensamos que podrían salir todos juntos teniendo en cuenta el DNI del mayor -precisó-. Siempre manteniendo la distancia social”.

“Se les estaban negando derechos que los adultos tenemos; no se entiende por qué esa diferencia entre adultos y niños, máxime si se evalúa que la vuelta a clases va a ser de las últimas actividades que se retomen”, había enfatizado.

"Se deben empezar a discutir esquemas posibles de atenuación del confinamiento, ya que los niños y adolescentes llevan más de un mes encerrados" (Shutterstock)
"Se deben empezar a discutir esquemas posibles de atenuación del confinamiento, ya que los niños y adolescentes llevan más de un mes encerrados" (Shutterstock)

En la misma línea, el diputado nacional Facundo Suárez Lastra presentó un proyecto de declaración con foco en “la necesidad de arbitrar las medidas requeridas para flexibilizar las condiciones de confinamiento impuestas sobre los niños, niñas y adolescentes en todo el territorio nacional”.

Entre los fundamentos, la iniciativa plantea que “el 8 de abril, el Comité de los Derechos del Niño advirtió acerca de los graves efectos físicos, emocionales y psicológicos que la pandemia puede tener sobre los niños y niñas, especialmente aquellos en situación de vulnerabilidad” y formula una serie de sugerencias específicas para atender a este sector poblacional hasta el momento ignorado en el país por las sucesivas flexibilizaciones del aislamiento dispuestas por el Poder Ejecutivo Nacional.

“Soy consciente que el sentido de un proyecto de declaración es darle visibilidad al problema y que los equipos que prevén las estrategias de control de contagios también tengan en cuenta en términos de los daños colaterales, cómo se pueden ir programando algunas salidas que ayuden a que haya un respiro y que permita prolongar el aislamiento”, dijo a Infobae el legislador, para quien “tiene que ser una apelación a dar buena información a la población y controlar para que no se generen aglomeraciones”.

Y tras considerar que “pese a que la argentina es una sociedad muy anómica”, observó que “en este tema la gente respondió satisfactoriamente”. “La gente ha sido criteriosa y si está informada sobre las consecuencias que puede tener un descuido creo que seguirá respondiendo de manera positiva a nuevas flexibilizaciones”, opinó Suárez Lastra, para quien en este punto “será central el rol de los padres ya que los niños tienen que tener apoyo para tener el esparcimiento, pero los adultos a su vez tienen que cuidar la salud de sus padres que son personas de riesgo”. “Es un debate que debe darse y un desafío por la salud mental de los niños; es un ejercicio sanitario”, finalizó.

Marisa Graham es Defensora del Niño, Niña y Adolescentes y sobre una posible flexibilización de la cuarentena para menores declaró que “hay que tener en cuenta que si existe esa posibilidad tiene que ser de una manera muy ordenada y muy bien pensada” y fue contundente: “No queremos desde la defensoría tener un viernes negro con los niños como tuvimos con los jubilados”. Y destacó que “privilegiaría a los menores de seis años de zonas urbanas”.

Para la funcionaria, “es cierto que los niños, niñas y adolescentes, si las autoridades lo consideran, deben ser los primeros que puedan salir si se abre la posibilidad”, al tiempo que manifestó que “la pandemia puso de nuevo sobre la mesa todos los problemas estructurales que se vienen arrastrando y que se agravaron en el último tiempo en los niños, niñas y adolescentes”. En esta línea aseveró que “todo hace presumir que los hechos de violencia sobre los niños y niñas han aumentado en este contexto de encierro”.

Para los especialistas, "todo hace presumir que los hechos de violencia sobre los niños y niñas han aumentado en este contexto de encierro" (Shutterstock)
Para los especialistas, "todo hace presumir que los hechos de violencia sobre los niños y niñas han aumentado en este contexto de encierro" (Shutterstock)

Una petición que ya firmaron más de 3.300 personas en Change.org pide una “Excepción y regulación de actividad aire libre de niños y niñas durante aislamiento COVID”.

Y en línea con el Comité de los Derechos del Niño de la ONU, que recomienda a los Estados "encontrar soluciones creativas para permitir al menos una salida diaria a niños y niñas", los firmantes solicitan "que la Argentina implemente medidas urgentes destinadas a proteger y regular el desarrollo integral y el crecimiento saludable de niños y niñas, según lo acordado en tratados internacionales, aún en medio de la pandemia COVID-19".

A pesar de no ser grupo de riesgo específico, los menores se ven resignados a pasar sus días en sus casas. El aislamiento es especialmente complicado en entornos urbanos y familias vulnerables, en donde el espacio es reducido a un departamento sin acceso a balcón terraza o patio, con adecuada luz solar o aire libre”, resalta la publicación, que destaca las consecuencias que estas circunstancias acarrean para niños y niñas.

La mirada psicológica

Hay casos en los que empieza a ser indispensable un lugar de juego que posibilite moverse y descargar (Shutterstock)
Hay casos en los que empieza a ser indispensable un lugar de juego que posibilite moverse y descargar (Shutterstock)

"Me parece muy importante entender que la cuarentena tal como la está proponiendo el Gobierno va pasando por diferentes etapas. Pues bien, lo mismo ocurre con nosotros, nuestras conductas, nuestras respuestas y nuestro psiquismo: va pasando por fases, y por períodos". En consideración de la licenciada en Psicología Luján Rossetto (MN 45356), "al momento de recibir la noticia y la indicación de cuarentena, la actitud y mecanismos psicofísicos fueron unos, y a medida que transcurre el tiempo, los mecanismos que se pusieron de manifiesto en un primer momento empiezan a caducar o a fallar y empiezan a necesitarse algunas otras variables".

- ¿Qué quiere decir con esto?

- Relacionado con los niños, el encierro y la necesidad de tomar contacto con el exterior, esto se traduce en que en un primer momento todos los que somos padres acatamos la medida básicamente por una cuestión de seguridad, tanto para nuestros hijos como para el resto dela población, ante una indicación de que lo mejor era guardar aislamiento. Y esta medida sigue siendo así, pero como el tiempo va avanzando y el encierro empieza a recrudecer en nuestro psiquismo y en el de nuestros niños es absolutamente necesario rever algunas cuestiones que en un primer momento fueron de mucha rigidez.

Así como una persona que empezó la cuarentena con algunos desórdenes en la alimentación, sin horarios y esa conducta al octavo o décimo día comenzó a repercutir en su físico y seguramente la persona que empezó el aislamiento comiendo de maner poco saludable tuvo que modificar esos hábitos, de igual modo, a los niños que están encerrados hace más de un mes les urge que esto sea revisado y reconsiderado.

Para la licenciada en Psicología Lorena Ruda (MN 44247), “en relación a los pequeños paseos para niños y adolescentes que se habilitaron, un punto principal para su implementación es la conciencia social de cada caso particular”.

Y tras postular que “el aislamiento genera sin dudas cambios en el humor por ejemplo, o regresiones del tipo necesitar dormir acompañado o en la cama de los padres, pesadillas y otros”, la especialista en maternidad y crianza señaló que “estos cambios en el comportamiento no le suceden a todos pero eso no quiere decir que tomar un poco de aire seguro venga bien”.

"Sin dejar de lado las medidas preventivas correspondientes, un cambio de aire ayudará a que se sientan mejor en sus casas" (Shutterstock)
"Sin dejar de lado las medidas preventivas correspondientes, un cambio de aire ayudará a que se sientan mejor en sus casas" (Shutterstock)

"Hay casos en los que empieza a ser indispensable un lugar de juego que posibilite moverse y descargar, a otros con dar unas vueltas manzanas y cambiar el aire ya los ayudará a cambiar el humor -opinó-. Me parece que también es beneficioso que salgan de a poco y se vayan encontrando con los cambios que hay en la vía pública, como el uso del cubrebocas. Es una situación que para muchos es algo traumática. No estamos acostumbrados a ver a toda la gente con barbijos y para los niños están asociados a enfermedad y hospital".

En ese sentido, para ella, “salir un rato, manteniendo distancia y hablar con alguien aunque sea con barbijo, puede ser un alivio para muchos y facilitaría la convivencia que con el correr de los días se hace más difícil”. “Quizá encontrarse con algún amigo en un espacio al aire libre, aunque no se saluden con un beso y hablen a un metro y medio, puede ser realmente enriquecedor para ayudar a los niños a no perder lazos sociales y a sostener vínculos, ya que quizá durante la cuarentena se va cortando la fluidez, el diálogo y el interés por el otro estando ensimismados cada uno en su casa con sus actividades”.

Rossetto calificó la reciente autorización como “una oportunidad hermosa para los padres de articular límites y permisos”. “Tengan la edad que tengan los niños y por supuesto aplicando diferentes formas pedagógicas para contarles, les tenemos que avisar que ocurrió una medida excepcional dentro de lo que es la cuarentena y que hay un permiso para que ellos salgan al exterior y excplicarles muy bien lo que está permitido, lo que está prohibido y lo que es una excepción dentro de un contexto particular”, analizó, al tiempo que evaluó que “por ejemplo si se sale a dar una vuelta manzana se le puede preguntar a los chicos de qué lado les gustaría comenzar: si darla arrancando por la izquierda o la derecha y a esta actividad que si bien va a ser muy mínima ponerle mucha energía y entusiasmo vital, preguntarles si notan algo diferente en el entorno, si ven las calles con alguna modificación, intentar en esta mini escena incorporar algo lúdico”.

Si además se puede usar algún rodado, como bicicleta o monopatín, ese ratito podría aprovecharse como un espacio para el ejercicio y la descarga física, además de para el contacto con el exterior -destacó-. Pero también es una gran oportunidad de hacer de un momento muy mínimo y simbólico algo lúdico y de profunda conexión con nuestra creatividad, nuestra propia pedagogía y volver a cuestiones esenciales que en la vida cotidiana pasaban inadvertidas”.

A modo de conclusión, las expertas coincidieron en que “sin dejar de lado las medidas preventivas correspondientes, un cambio de aire ayudará a que se sientan mejor en sus casas”. “Es algo muy significativo y necesario que se hayan considerado las necesidades de las niñas y niños en esta situación de pandemia y siempre tener en cuenta sus necesidades es también velar por la salud mental de las madres y padres”, remataron.

“Vamos a si somos capaces de aprovechar este esparcimiento sin que esto represente un riesgo para la salud”, destacó Fernández en un mensaje grabado desde la quinta de Olivos, quien aprovechó la oportunidad para “agradecer a cada niño que se quedó en su casa este tiempo”.

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