Un ciudadano sirio fue encontrado muerto en un apartamento turístico de Medellín el 6 de septiembre de 2026, después de que venciera su reserva y el personal del edificio no lograra comunicarse con él. La víctima fue identificada como Fadi Al Refai, de 40 años, y el caso quedó bajo investigación de las autoridades.
El hallazgo ocurrió en una vivienda de alquiler temporal ubicada en el barrio El Poblado, en la comuna 14 de la capital antioqueña. Según la información preliminar, el hombre había reservado el inmueble por medio de la plataforma Airbnb.
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La última interacción conocida entre Al Refai y los trabajadores del edificio se produjo el 1 de septiembre, cuando ingresó al apartamento. Después de ese momento, no hubo registros de su presencia en las zonas compartidas de la edificación ni respuestas a los intentos de contacto.
La situación llamó la atención una vez finalizó el período contratado. El huésped no realizó el trámite de salida del inmueble y tampoco atendió los llamados que hicieron los responsables del lugar.
Ante la ausencia de respuesta, empleados ingresaron al apartamento para comprobar si había ocurrido alguna novedad. Allí encontraron al ciudadano sirio sobre una cama, sin reacción aparente.
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Tras constatar que no presentaba signos vitales, los trabajadores solicitaron apoyo de la línea de emergencias 123. Al sitio llegaron unidades de la Policía y personal del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación.
Los investigadores efectuaron la inspección del lugar y adelantaron los procedimientos habituales para este tipo de casos. La diligencia incluyó el registro fotográfico de la vivienda, la elaboración de un croquis y la recolección de elementos que puedan aportar datos sobre las horas previas al fallecimiento.
El cadáver de Fadi Al Refai fue trasladado al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Allí se practicarán los estudios forenses que permitirán establecer la causa y la manera de su muerte.
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Por ahora, la investigación figura como una “muerte por establecer”, una clasificación que se aplica cuando las autoridades no encuentran indicios suficientes en el escenario para definir de inmediato si el deceso obedeció a causas naturales, accidentales o a la intervención de terceros.
Las pruebas recuperadas dentro del apartamento serán sometidas a análisis y harán parte del proceso que conducen los investigadores. También se buscará reconstruir la actividad reciente del extranjero, incluidos sus últimos contactos y movimientos antes de ingresar al alojamiento temporal.
Fue hallado sin vida en Córdoba el argentino que estaba desaparecido desde agosto en Medellín
La búsqueda de Pablo Emilio Carrizo, ciudadano argentino reportado como desaparecido desde el 18 de agosto en Medellín, terminó este 3 de septiembre de 2026 luego de que las autoridades lo identificaran como la víctima fatal de un accidente de tránsito ocurrido en Córdoba.
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El siniestro se registró en la carretera hacia Montería, entre los municipios de Buenavista y La Apartada. Al llegar al punto, los uniformados confirmaron que el fallecido correspondía al extranjero cuya ubicación era desconocida desde hacía varias semanas.
Carlos Arcila, secretario de Paz y Derechos Humanos de la Alcaldía de Medellín, confirmó la información. “Lamentamos profundamente su fallecimiento”, expresó el funcionario en una publicación en redes sociales. Arcila agregó que Carrizo había residido en Colombia y mantenía vínculos con la capital antioqueña.
Las versiones conocidas por las autoridades señalan que Pablo Emilio Carrizo se dirigía a Cartagena para visitar a su hija cuando sufrió el accidente. El impacto le causó la muerte en el lugar de los hechos.
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Carrizo trabajaba como consultor de restaurantes y hoteles. En medio de las indagaciones por su ausencia, se estableció que desarrollaba actividades laborales y comerciales entre Medellín y Bogotá.
Su último rastro se ubicó en el sector de El Poblado, donde había terminado una asesoría. Después de salir de ese compromiso, dejó de responder llamadas y mensajes, situación que llevó a su familia a pedir apoyo institucional.
La exesposa del argentino, residente en Cartagena y madre de su hija, intentó localizarlo mediante amigos y conocidos. Durante dos semanas, las autoridades reconstruyeron sus posibles movimientos para determinar si seguía en Medellín o se había trasladado a otro punto del país.
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