Miles de conductores en Cali (Valle del Cauca) quedaron eximidos de sanciones tras el terremoto del lunes 10 de agosto, luego de que la Secretaría de Movilidad Distrital y EnRuta anunciaran que los comparendos captados por cámaras de fotodetección durante la emergencia no serán aplicados.
La decisión fue adoptada en respuesta a las condiciones excepcionales vividas ese día, cuando numerosas personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares, reencontrarse con familiares o atender urgencias derivadas del sismo.
Según informaron las autoridades, la medida cubre infracciones relacionadas con Pico y placa, Soat y revisión técnico-mecánica, siempre que hayan sido captadas por estos sistemas el 10 de agosto.
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Durante la jornada del terremoto, muchos conductores superaron restricciones en medio del caos y la incertidumbre. Por este motivo, la Secretaría de Movilidad enfatizó que la resolución responde a las condiciones excepcionales vividas por la ciudadanía en ese momento.
Las razones detrás de la medida excepcional
El secretario de Movilidad Distrital, Sergio Javier Moncayo, recordó que “el 10 de agosto los caleños vivieron momentos de angustia e incertidumbre”. Según Moncayo, la urgencia por protegerse o asistir a familiares fue determinante para la decisión.
Las autoridades aclararon que esta medida solo cubre las infracciones registradas por cámaras de fotodetección el día del sismo. Todas las demás normas y sanciones continúan vigentes para el resto de las fechas.
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La resolución tiene un alcance limitado y puntual. Solo afecta las sanciones generadas a través de este sistema automatizado durante la emergencia, no aquellas impuestas por otros medios ni fuera de ese contexto.
El objetivo principal de la medida fue evitar que los ciudadanos afrontaran consecuencias administrativas por situaciones surgidas en una coyuntura imprevisible. Así lo explicó la Secretaría de Movilidad, subrayando que la protección de la vida prevalece en circunstancias extraordinarias.
Respaldo de EnRuta y criterios para la decisión
Desde EnRuta, operador del sistema de fotodetección, la gerente Diana Carolina Reina consideró que “el bienestar de los ciudadanos está por encima de cualquier circunstancia administrativa”. A su juicio, la magnitud de la emergencia justificó una respuesta distinta a la habitual.
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Reina señaló que la empresa apoyó la decisión, convencida de que la sensibilidad y la responsabilidad deben guiar las acciones en situaciones excepcionales. “Consideramos necesario actuar con sensibilidad y responsabilidad para evitar que los ciudadanos se vieran afectados por una situación excepcional”, expresó.
Los comparendos captados por cámaras durante la emergencia no tendrán efecto, siempre que correspondan al periodo en el que la ciudad se vio impactada por el sismo. La medida nació de un acuerdo entre las autoridades de tránsito y la empresa operadora, tras evaluar el contexto vivido en Cali ese día.
El anuncio busca dar tranquilidad a quienes, en medio del sismo, pusieron la seguridad y la vida por delante de las restricciones habituales del tránsito. Con esta decisión, las entidades procuran que ninguna sanción administrativa derive de una reacción ante un evento natural inesperado.
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Alcaldía de Cali marcó edificios con colores después de terremoto: qué significan las etiquetas
Las marcas de colores en las edificaciones de Cali se volvieron una referencia inmediata para la población tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió la ciudad el 10 de agosto de 2026. El sistema, aplicado por la Secretaría de Gestión del Riesgo de Emergencia y Desastre, busca identificar de manera rápida los niveles de riesgo en los inmuebles afectados.
En los días posteriores al sismo, los equipos técnicos aplicaron el protocolo internacional ATC-20 y ejecutaron más de 270 inspecciones visuales. La metodología permite emitir un dictamen preliminar sobre la seguridad estructural de cada edificio, utilizando un código de tres colores para clasificar el nivel de daño.
El procedimiento consiste en una revisión visual que detecta daños graves o amenazas inmediatas a la estabilidad de la edificación. Cuando una construcción recibe la marca roja, el acceso queda prohibido por riesgo estructural. Si se asigna el color amarillo, solo se permite el ingreso a las áreas sin peligro inminente. La señal verde autoriza la habitabilidad a corto plazo, aunque no descarta que se requieran evaluaciones más profundas en el futuro.
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La aplicación del código de colores se convirtió en la herramienta principal para orientar a los habitantes sobre la seguridad de sus viviendas y lugares de trabajo tras el terremoto. La medida pretende que los residentes sepan de inmediato si pueden permanecer en el edificio, si deben restringir su uso o evacuar por completo.
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