El relevo en la estructura de mando de la Fuerza Pública colombiana marca el inicio de una etapa que busca redefinir las prioridades de la seguridad nacional alineadas con el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.
La ceremonia, celebrada en la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova de Bogotá, no solo representó un acto protocolario, sino el compromiso de las autoridades con el fortalecimiento institucional y la lucha contra las amenazas internas.
El presidente Abelardo De La Espriella, en su primer acto formal como comandante supremo de las Fuerzas Militares, encabezó la transmisión de mando junto al ministro de Defensa, Jorge Mora, y la nueva cúpula de oficiales militares y policiales.
PUBLICIDAD
Durante la jornada, se ratificó el enfoque estratégico del Gobierno: atacar de manera frontal las estructuras criminales, recuperar territorios bajo influencia de grupos armados y reforzar la protección a la ciudadanía.
En palabras del ministro Mora, la ceremonia representó “un compromiso, un honor y, sobre todo, la dedicación que empeñaremos para recuperar la seguridad de los colombianos y comenzar a construir, de la mano del presidente y junto al mando institucional, la patria que tanto necesita el pueblo colombiano. Por siempre, firmes por la patria”.
Asimismo, el presidente De la Espriella ordenó a las Fuerzas Militares alinearse con su política contra grupos terroristas, sin contemplar ningún tipo de ‘beneficios’ según su actividad ilícita.
PUBLICIDAD
“Que quede muy claro, en este país no hay disidentes, grupos subversivos, ni alzados en armas, mucho menos estructuras con legitimidad política. En mi Gobierno está absolutamente prohibido disfrazar con eufemismos la naturaleza de quienes aterrorizan al pueblo a punta de pistola y dinamita”, señaló De la Espriella.
Asimismo, envió un nuevo mensaje a los criminales que persistan en continuar la lucha armada, amenazando con más y peores ofensivas militares en las zonas más afectadas por la violencia.
“Los que quieran abandonar la criminalidad pueden someterse a la justicia a través de los mecanismos establecidos por la ley, pero quienes persistan en la violencia, continúen atacando a Colombia y sigan creyendo que pueden doblegar al Estado mediante el terrorismo, recibirán su merecido en el campo de batalla”, continuó el jefe de Estado.
PUBLICIDAD
Finalmente, Abelardo de la Espriella aseguró que dedicará los cuatro años de su mandato a recuperar la seguridad del país que, según el mandatario, se perdió durante el gobierno antecesor.
“Como Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, ratifico lo que sostuve durante la campaña que me condujo a la Presidencia de la República de Colombia. La seguridad volverá a todo el territorio nacional. Porque sé perfectamente que la primera obligación de un gobernante, de un presidente, es proteger a su pueblo a toda costa. Sin seguridad no hay libertad, sin autoridad no hay justicia y sin tranquilidad”, concluyó el presidente.
La nueva cúpula militar y policial: nombres y responsabilidades
Tras el reconocimiento del presidente Abelardo de la Espriella, al frente de las Fuerzas Militares queda el mayor general Erick Rodríguez Aparicio como comandante general. La coordinación de las distintas fuerzas recaerá en el mayor general Carlos Enrique Carrasquilla Gómez, ahora jefe de Estado Mayor Conjunto.
PUBLICIDAD
El Ejército Nacional será liderado por el mayor general José Bertulfo Soto Sánchez, con el brigadier general Rodolfo Morales Franco como segundo comandante.
Por parte de la Armada Nacional, el vicealmirante Javier Alfonso Jaimes Pinilla asume el mando, secundado por el mayor general Rafael Olaya Quintero. En la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el mayor general Juan Jaime Martínez Ossa tendrá la comandancia, mientras que el mayor general Juan Mosquera Dueñas ocupará la segunda comandancia.
La Policía Nacional será dirigida por el general Jesús Alejandro Barrera y el general Norberto Mujica como subdirector. Con estos nombramientos, el Gobierno consolida el equipo encargado de ejecutar la política de seguridad.
PUBLICIDAD
La instrucción para el nuevo equipo de mando se centra en tres ejes: intensificar las operaciones contra el crimen organizado, recuperar el control de los territorios en disputa y garantizar la protección de la población civil.
Estas prioridades quedarán bajo la responsabilidad de los nuevos comandantes, quienes deberán implementar acciones coordinadas en las regiones donde persisten organizaciones armadas ilegales.
PUBLICIDAD