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Así fue como una mujer y su hijo lograron ser rescatados en Risaralda, tras el fuerte terremoto: Mensaje a través de WhatsApp fue clave

El celular del menor siguió funcionando y alcanzó a alertar a un vecino cuando los equipos ya pensaban retirarse, lo que llevó a que los socorristas retomaran la búsqueda hasta hallarlos

Madre e hijo quedaron atrapados entre la habitación y el baño cuando el apartamento 906 del condominio Portal del Parque empezó a venirse abajo - crédito Juan David Duque/ REUTERS

El colapso de 13 edificaciones en Dosquebradas, en Risaralda, dejó a siete muertos y la destrucción de al menos 548 viviendas, de acuerdo con el saldo oficial difundido por el municipio, tras el fuerte terremoto de 7,4 ocurrido en la mañana del lunes 10 de agosto.

La tragedia golpeó de lleno a cientos de familias que, como la de Viviana Gil Agudelo, lo perdieron todo en cuestión de minutos. En la mañana de la tragedia, Viviana y su hijo de 15 años, Jerónimo, quedaron atrapados bajo los escombros de su apartamento en el condominio Portal del Parque.

Mientras esperaban el rescate, fuera del edificio los vecinos temían que ambos hubieran fallecido, pero un mensaje de texto, enviado desde el teléfono del adolescente, mantuvo viva la esperanza y permitió a los bomberos localizarlos y sacarlos con vida cuatro horas después.

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La mujer, de 42 años, relató el momento en que la rutina diaria se transformó en una lucha por la supervivencia. “Cuando él logró llegar a mi cuarto, la habitación de él se desplomó y luego se empezó a caer el resto del apartamento. Quedamos entre la mitad de mi habitación y el baño, casi nos cae un muro encima. Los bomberos nos sacaron cuatro horas después a través del techo”, describió Gil Agudelo al diario El Tiempo.

Los rescatistas sacaron con vida a Viviana Gil y a su hijo por el techo del edificio, después de encontrarlos en la parte superior de la estructura colapsada en Dosquebradas - crédito Alcaldía Dosquebradas

En la confusión inicial, Viviana y su hijo permanecieron atrapados entre los restos de su apartamento. Afuera, la comunidad temía lo peor. Sin embargo, la tecnología jugó un papel crucial en su rescate. “Los bomberos ya se iban a ir, pero mi hijo tenía su teléfono y alcanzó a enviarle mensajes a un vecino para decirle que todavía estábamos vivos y que estábamos atrapados. Eso permitió que nos siguieran buscando hasta que nos encontraron por la parte de arriba”, recordó la sobreviviente al medio mencionado.

El sismo dejó en cuestión de minutos a decenas de familias sin techo y sumidas en la incertidumbre. Para Viviana y su hijo, el teléfono fue la diferencia entre la vida y la muerte: el mensaje enviado a tiempo movilizó nuevamente a los rescatistas, quienes lograron localizarlos y extraerlos entre los escombros.

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El colapso del edificio fue tan severo que quienes estaban atrapados podían ver desde dentro cómo las salas y habitaciones quedaban suspendidas o caían al primer piso. En palabras de Gil Agudelo: “No tenemos ni identificación ni absolutamente nada. Me estoy quedando donde un familiar mientras nos ubicamos. Yo había terminado de pagar el apartamento en enero y ahí estaban los ahorros de toda la vida”.

Viviana Gil sobrevivió al colapso de su apartamento en Portal del Parque, en Dosquebradas, tras quedar atrapada cuatro horas bajo los escombros junto a su hijo - crédito Juan David Duque/REUTERS

El sismo en Dosquebradas no solo destruyó viviendas, sino que alteró profundamente la vida de sus habitantes. Los sobrevivientes, como Viviana, enfrentan ahora noches de insomnio y miedo persistente. “Uno intenta dormir, pero no se puede conciliar el sueño después de vivir algo así. Quedamos muy nerviosos”, confesó, evidenciando las secuelas emocionales que deja un desastre de esta magnitud.

Las autoridades reportaron 13 edificaciones colapsadas y confirmaron la devastación de al menos 548 viviendas. Los esfuerzos de rescate permitieron salvar varias vidas, pero el saldo humano y material marca un antes y un después para la comunidad.

Actualmente, Viviana Gil Agudelo y su hijo esperan acceder a un subsidio o a un programa de vivienda que les permita recuperar parte de lo perdido. “Ahora esperamos un subsidio o un plan de vivienda que nos permita reconstruir, al menos, una parte de la vida que perdimos aquella mañana”, concluyó, reflejando la esperanza y la necesidad urgente de apoyo tras la tragedia.

Viviana Gil perdió su vivienda, su identificación y los ahorros que guardaba en el apartamento que había terminado de pagar en enero - crédito @AlcaldiaDosq/X

El evento sísmico del 10 de agosto marcó un antes y un después para la comunidad. Aunque algunos vecinos ya habían experimentado temblores previos, nunca una sacudida de tal magnitud. La destrucción en Portal del Parque se extendió a otros sectores, con escenas de apartamentos suspendidos en el aire o desplomados hasta el primer piso. El panorama es desolador: cientos de familias sin techo ni pertenencias, sumidas en la incertidumbre por el futuro.

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