Tras el sismo de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto de 2026, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, una de las preguntas más repetidas en redes sociales y medios de comunicación fue si existe algún cambio en el clima que anteceda un terremoto.
El sismo de agosto, el más fuerte en Colombia en lo que va del siglo XXI, dejó un saldo de 273 fallecidos en el balance nacional, de los cuales 204 víctimas mortales se reportaron en ciudades capitales, según la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).
El Informe Consolidado No. 22, con corte a las 10:00 a. m. del jueves 13 de agosto, mantiene en alerta roja a Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia. Para estas cinco ciudades, el consolidado registra además 1.958 personas heridas, 371 desaparecidas y 325 estructuras colapsadas.
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Mitos sobre el clima y los terremotos: lo que dice la ciencia
El Servicio Geológico Colombiano (SGC), a través de la Red Sismológica Nacional, respondió de manera contundente: no existe evidencia científica que relacione el clima o las condiciones atmosféricas con la ocurrencia de sismos.
“El clima no cambia antes o después de un sismo. No existe evidencia científica que indique que la forma de las nubes, la presencia de lluvia o incrementos en la temperatura del ambiente influyan en la actividad sísmica”, explicó el SGC. Además, la entidad recordó que en Colombia tiembla todos los días, sin importar si hace frío, calor o llueve.
Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (Usgs) coincide en que no existe un concepto científico de “clima sísmico”. Las estadísticas muestran que la distribución de terremotos es aproximadamente igual en todos los tipos de clima.
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Si bien los cambios de baja presión asociados a tormentas intensas pueden llegar a desencadenar episodios de deslizamiento de fallas (terremotos lentos) y, en raras ocasiones, influir en algunos terremotos destructivos, estos casos son mínimos y carecen de significancia estadística.
La creencia de que el clima anuncia un sismo tiene raíces antiguas. El Usgs recuerda que, en el siglo IV a. C., Aristóteles propuso que los terremotos eran causados por vientos atrapados bajo tierra, teoría que alimentó la idea de que el calor o la calma atmosférica precedían a los temblores.
Con el tiempo, se asociaron terremotos con condiciones climáticas específicas, como cielos nubosos, vientos fuertes o fenómenos extraños, pero ninguna de estas observaciones soporta un análisis científico actual.
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¿Por qué tiembla tanto en Colombia?
El SGC explicó que la alta sismicidad en Colombia se debe principalmente a la ubicación del país en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de intensa actividad sísmica y volcánica. En el occidente colombiano ocurre la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Suramericana, fenómeno tectónico que genera frecuentes sismos. En promedio, en Colombia se registran 2.500 sismos al mes, todos monitoreados en tiempo real por la Red Sismológica Nacional.
La presencia de fallas activas y la interacción constante de placas tectónicas explican la recurrencia de temblores de distintas magnitudes en la región. El reciente sismo del 10 de agosto es resultado de estos procesos naturales y no tiene relación con las condiciones climáticas del país antes, durante o después del evento.
Recomendaciones oficiales para actuar durante y después de un sismo
Ante la magnitud del sismo y el impacto que ha tenido en la población, la Cruz Roja Colombiana reiteró algunas recomendaciones clave para saber cómo actuar en caso de terremoto.
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Durante el sismo, es fundamental mantener la calma y ubicarse junto a muros portantes o estructuras resistentes. Si se encuentra en un edificio alto, no use las escaleras para evacuar mientras dura el movimiento. No se coloque debajo de marcos de puertas, ya que pueden ceder.
Dentro de una vivienda, abra las puertas principales y de las habitaciones para evitar quedar atrapado. Si está acostado, protege tu cabeza con los brazos o una almohada.
En espacios abiertos, aléjese de postes, cables y fachadas. Si va conduciendo, reduzca la velocidad y detengase solo cuando sea seguro hacerlo, evitando detenerse en puentes. En lugares públicos, permanezca en su asiento, proteja su cabeza y espere a que termine el sismo antes de evacuar. Si se encuentras en la costa y el sismo es muy fuerte, aléjese de inmediato por el riesgo de tsunami.
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Cuando finalice el movimiento, salga a un espacio abierto y seguro, lejos de estructuras que puedan desplomarse. Si queda atrapado, mantenga la calma, intente comunicarse para pedir ayuda y no improvise vías de evacuación peligrosas.
Después del sismo, revise el estado de su vivienda, verifique posibles daños estructurales y realice el cierre de suministros de gas, agua y energía. Si percibe olor a gas, no accionar interruptores ni encender fósforos, ventila el lugar y da aviso a los bomberos. Ayude a quienes lo requieran, pero espere a los organismos de socorro en caso de personas atrapadas.
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