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Charlie Zaa respondió a cuestionamientos sobre las acusaciones de lavado de dinero: “La Fiscalía primero tiene que investigar”

El cantante colombiano, investigado por la Fiscalía General por presuntos nexos con recursos del extinto Bloque Tolima de las AUC, chocó con la reportera cuando ella planteó que él podría no haber declarado la totalidad de sus ingresos ante las autoridades

El músico colombiano que está de gira por territorio mexicano se molestó por el interrogante que lo señalaba de ese delito - crédito @ernestbuitron/IG

Charlie Zaa le ordenó a una periodista mexicana que dejara de cuestionarlo durante una entrevista en la que el cantante colombiano intentaba dar “un testimonio” sobre el proceso de extinción de dominio que la Fiscalía General de Colombia adelanta en su contra por presuntos vínculos con recursos del paramilitarismo.

El intérprete de boleros, cuyo nombre real es Carlos Alberto Sánchez Ramírez, perdió los estribos cuando la reportera le planteó que habría evadido impuestos al no declarar la totalidad de sus ingresos.

“No es que no haya declarado, señora”, respondió Zaa. Luego añadió que él no tiene “la obligación de declarar ni de decir todo lo que recibe por parte de Dios como bendición”.

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El intercambio escaló cuando la periodista insistió en que presentaba “las dos cosas”: lo que dice la autoridad y la versión del artista. Zaa replicó que eso eran “suposiciones” y le reprochó que estuviera “invirtiendo los órdenes”, exactamente como, según él, lo hace la Fiscalía.

El caso que tiene al cantante en el centro de la tormenta

El cantante no toleró que una periodista le preguntara por el proceso legal que enfrenta - crédito EFE/Sáshenka Gutiérrez

El proceso tiene su origen en julio de 2025, cuando la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá ordenó las primeras medidas cautelares sobre bienes del artista.

La investigación sostiene que Diego José Martínez Goyeneche, alias Daniel, excomandante del Bloque Tolima de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), habría recurrido a terceros para mover dinero e invertir en inmuebles y así ocultar el origen ilícito de esos recursos. Zaa aparece señalado como uno de esos terceros: la “cara visible” de ese entramado patrimonial.

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El 17 de julio de 2026, la Fiscalía concretó la ocupación de cuatro propiedades avaluadas en más de 45.467 millones de pesos —unos USD 14,1 millones—: un centro comercial, dos discotecas y un hotel en Girardot (Cundinamarca) e Ibagué (Tolima).

Dos exparamilitares vincularon a Charlie Zaa con alias Daniel - crédito Fiscalía

Los bienes quedaron a disposición del Fondo para la Reparación de las Víctimas, bajo la administración de Justicia y Paz, el mecanismo de justicia transicional surgido del acuerdo de paz con las AUC.

“Lo que está en juego es mi imagen”

Zaa ha negado de forma sistemática cualquier vínculo con estructuras paramilitares y sostiene que su patrimonio proviene de más de tres décadas de carrera artística.

En un comunicado posterior a la ocupación de los bienes, aclaró que no existe sentencia en su contra ni decisión judicial que haya declarado ilícito su patrimonio, y que las medidas conocidas por la opinión pública corresponden a “una etapa inicial del proceso”.

En la entrevista con la periodista mexicana, esa misma lógica fue la que intentó defender, aunque con menos compostura. “La Fiscalía primero tiene que investigar perfectamente si lo que se dice de mí es cierto para poder tomar la decisión de ir a embargar o a secuestrar mis bienes”, dijo.

Los inmuebles serán administrados por Justicia y Paz - crédito Fiscalía

Consideró que la reportera, al afirmar que no declaró, le estaba “sumando a lo que dice la Fiscalía falsos testimonios”.

El momento en que pidió que se fuera

La tensión llegó a su punto más alto cuando Zaa le dijo directamente a la periodista: “Si vas a estar aquí para cuestionarme, entonces no estés aquí”. Ella respondió que ese era su trabajo y que era reportera. El cantante lo negó: “No, no, no. El reportero tiene que hacer su trabajo en base a lo que conoce o lo que lee”.

Segundos después, Zaa se dirigió a alguien más en el lugar —aparentemente un allegado— y reconoció que se estaba “peleando”. “Me duele y me ofende la forma como ella hace la pregunta”, explicó. Luego matizó que el problema no era el contenido de las preguntas, sino el tono: “No es lo que se dice, es la forma en que lo dices. Porque si lo dices de una manera diferente, yo te lo recibo”.