Como parte de los homenajes en memoria del ciudadano colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, el joven bumangués asesinado por parte de un agente de ICE en medio de un operativo llevado a cabo la mañana del lunes 13 de julio en Biddeford (estado de Maine, EE. UU.), se conoció un detalle inédito sobre la vida del connacional muchos años antes de que tomara la decisión de partir a Norteamérica con su esposa y su hija recién nacida.
Como parte de la velatón que se hizo en el barrio La Victoria de la capital de Santander, Bluradio conoció el testimonio de Nady de Ayala, una mujer que conoció a Durán y que convivió en la misma vivienda que el joven antes de que siguiera la búsqueda del sueño de una mejor calidad de vida en Estados Unidos.
“A Sebastián lo conozco desde siempre. Él vive en el segundo piso de la casa. Nosotros estamos acá en el primero y conocí a Sebastián“, explicó la mujer, que confirmó en el diálogo que ”él se fue a Estados Unidos hace aproximadamente 2-3 años".
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La vecina de Joan Sebastián en Bucaramanga afirmó que la pareja se fue con “la bebé pequeñita”, y cuando el joven residía en la capital santandereana “se dedicaba, mejor dicho, a lo que fuera”.
Ayala dijo que la víctima de los disparos por parte del agente del ICE era un “muchacho muy juicioso, dedicado a su hogar, ayudaba a sus padres”.
La mujer que conoció hace varios años atrás a Durán se refirió a lo ocurrido en Biddeford como un hecho “muy lamentable” y agregó que la comunidad está afectada por la inesperada partida del joven.
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La vecina relató que conocía “desde niño” a Joan Sebastián y contó un detalle que no se sabía hasta cuando se llevó a cabo la velatón.
“Lo vi graduarse de bachiller, prestó el servicio militar en la guardia presidencial, en el gobierno de (Ivan) Duque (...) Luego regresó nuevamente acá, empezó a trabajar en lo que le saliera”, mencionó Ayala.
Velatón: familiares reaccionaron al crimen de Joan Sebastián Durán Guerrero
El resultado del operativo del ICE en Maine, desencadenó una velatón en Bucaramanga y reavivó entre decenas de familias la exigencia de justicia y el temor por el endurecimiento de los controles migratorios en Estados Unidos.
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La protesta se realizó en la capital santandereana para acompañar a sus familiares y reclamar que se esclarezcan las circunstancias en las que murió el joven.
De acuerdo con Migración Colombia, Estados Unidos concentró el 33% de las salidas de connacionales entre 2014 y marzo de 2026, una corriente de la que Durán también formó parte.
Su hermana, Angie Carolina Durán Guerrero, lo recordó durante la velatón como un hombre dedicado a su familia.
“Mi hermano era una persona honrada, un hijo criado en una familia con valores, con mucho amor, respeto, un muchacho juicioso dedicado a su esposa, a su hija, buen hermano, buen tío, sobre todo buen hijo. Muchos muchachos que están acá lo recuerdan como un buen amigo, una excelente persona”, dijo la mujer a La FM.
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La familia sostiene que Joan Sebastián Durán tenía autorización para trabajar en EE. UU.
Para sus allegados, la condición migratoria del joven no explica lo ocurrido en Maine. La familia afirma que contaba con autorización para trabajar y con número de seguro social, por lo que espera una respuesta oficial sobre el operativo en el que perdió la vida.
En Bucaramanga, vecinos del sector se sumaron al reclamo.
Teo Guerra, residente del barrio, dijo al mismo medio radial que el caso golpeó a una comunidad marcada por la migración hacia Estados Unidos.
“Era el vecino, el hijo de Dora Guerrero y Omar Durán, vecino de aquí del segundo piso. Buen muchacho, un buen hombre. Como muchas personas de Colombia que han ido a Estados Unidos a buscar el futuro. Pedimos justicia, que no se vuelva a cometer esto y que pare, por Dios, el presidente Trump, que pare esta matazón porque se están cometiendo actos injustos, por lo menos lo que pasó con Joan”, narró el vecino.
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Antes de emigrar, Joan Sebastián era enfermero. En Estados Unidos trabajaba en labores de aseo en una veterinaria y también hacía domicilios para sostener a su esposa y a su hija de tres años, con quienes residía en Maine.
Su tío Wilson Guerrero contó que había hablado con él el domingo anterior por videollamada y que lo había notado optimista.
“Él tenía mucha ilusión para mejorar su parte económica, para ayudar a los papás. Estaba ilusionado el domingo que hablamos, que nos hicimos una videollamada. Estaba feliz que le estaba yendo muy bien, que se alegraba que estuvieran todos los tíos y los primos reunidos. No sé si era el destino que nos estaba despidiendo, porque ya después miren lo que sucedió ayer”, sostuvo el familiar del joven.
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