El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ofreció una alocución el 7 de julio de 2026 en la que reiteró sus críticas al actual mandatario, Gustavo Petro, y denunció, según sus palabras, la existencia de un plan para perpetuarse en el poder, tras el jefe de Estado saliente no aceptar la victoria del abogado en las elecciones del domingo 21 de junio.
“Petro busca perpetuarse en el poder, como presidente electo ratifico lo que he dicho durante años, es una realidad palpable”, afirmó De la Espriella.
Además, consideró que, tras la derrota electoral sufrida por Petro y el senador y excandidato del Pacto Histórico Iván Cepeda, habrían iniciado un “plan B” para intentar mantenerse en la Casa de Nariño, un proceso que calificó como “un golpe de Estado”.
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Durante su intervención, el presidente electo Abelardo de la Espriella insistió en que Gustavo Petro estaría atribuyéndose funciones propias del órgano electoral. “Yo, como presidente electo, veo que no se reconoce mi triunfo, sino que, de manera olímpica, se lo otorga a Cepeda”, expresó.
De la Espriella se refirió también a los llamados de Iván Cepeda a la “desobediencia civil”, señalando que “nadie se llame a engaños, no hay resistencia pacífica para desconocer el resultado”.
De acuerdo con el jefe de Estado entrante, el accionar del actual gobierno de Gustavo Petro responde a una estrategia similar a la observada en otros regímenes de la región.
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“El plan de Petro siempre ha sido el mismo de otros tiranos del populismo y socialismo, como Hugo Chávez y Fidel Castro, para atornillarse al poder”, manifestó.
A esto sumó su preocupación por el “miedo” que, según él, sienten Petro y Cepeda ante la posibilidad de que se revelen casos de corrupción ocurridos durante los últimos cuatro años. “Tienen pánico a las consecuencias legales de sus vínculos con el narcoterrorismo y el cartel del narcodictador Nicolás Maduro”, aseguró De la Espriella.
Durante el proceso de empalme, liderado por José Manuel Restrepo, De la Espriella pidió detener cualquier acuerdo con el gobierno saliente. “Hay que recabar información, no podemos estar sentados a la mesa con una banda de golpistas que desconocen el resultado de las urnas”, afirmó.
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Llamó a la ciudadanía a resistir. “Colombianos, resistamos que el 7 de agosto está cerca, Dios, el voto y la democracia hablaron. Vamos a defender la Constitución”, enfatizó.
El presidente electo justificó su decisión de no reunirse con Petro. “Todo en él es falsedad y marrulla. Vine a enfrentar, a derrotar y castigar a ese sujeto”, aseguró De la Espriella.
Subrayó que no es político y que su estilo directo se mantendrá en la presidencia. “Petro, su heredero y quienes los están apoyando no son demócratas. De lo que se salvó Colombia. Petro y Cepeda no saben con quién se enfrentan, seré implacable para defender la Constitución”, enfatizó De la Espriella.
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El mandatario electo consideró que los recientes movimientos del gobierno saliente buscan “incendiar el país”. Prometió que, dentro de pocas semanas, asumirá la presidencia y jurará hacer cumplir la carta magna.
“No encuentro ocasión más propicia para honrar la Constitución. Es fundamento de la vida republicana, sobre ella descansan la libertad de los ciudadanos y la separación de los bienes. Ningún gobernante puede situarse por encima de ella ni de la voluntad soberana del pueblo colombiano”, señaló.
Dirigiéndose a quienes pronto asumirán el rol de oposición, De la Espriella garantizó que podrán expresar sus discrepancias frente a las decisiones del nuevo gobierno.
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“Quienes hoy ostentan el poder, en un mes exactamente, pasarán a la oposición y tendrán todas las garantías para expresar sus discrepancias. Pero esas garantías tienen un límite, que es la Constitución Política”, subrayó.
Por último, aclaró que su administración no aceptará “las vías de hecho ni la violencia, aunque pretendan disfrazarlas con otros nombres”. Prometió respeto absoluto por la protesta pacífica y advirtió que cualquier manifestación violenta será rechazada y atendida conforme a la ley.