La Armada de Colombia y la Policía Nacional confirmaron el lunes 29 de junio de 2026 el rescate de los jóvenes identificados como Luciana Dangond Farah, de 18 años, y Gerónimo Ibarra Cavalli, de 20, que pasaron la noche a la deriva tras quedar varados en el mar cuando la moto acuática que alquilaron dejó de funcionar.
Los afectados fueron auxiliados por pescadores y luego trasladados a un centro de salud de la isla Barú, donde recibieron atención médica. Según el testimonio de Ibarra Cavalli, el problema comenzó poco después de salir de la bahía.
“La moto estaba como pitando, tenía una alarma. Entonces le pregunté al que me dio la moto: ‘Ey, ¿pasa algo? ¿Esto que es la gasolina?’. Dice: ‘Sí, sí, pero relajado, que te dura’. A los 10 minutos, no duró’, relató el joven, asegurando que quedaron a unos 2 kilómetros de la orilla e intentaron nadar, pero el oleaje se los impidió.
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“Quedamos batallando… 6 horas para llegar a la orilla. No pudimos llegar, imposible“, dijo el joven que afirmó que se hizo de noche y en ese momento vieron el despliegue de búsqueda: “Llegaron todas las lanchas de policías, los helicópteros, los drones”.
Cómo lograron resistir la noche en el mar
Para resistir el frío, describió el plan que idearon, con el fin de evitar que algo les pasara: “Nos amarramos los chalecos, nos cruzamos de piernas… Si no nos cruzamos de piernas, nos da hipotermia”.
En medio de la adversidad, Ibarra Cavalli resaltó su capacidad para mantenerse tranquilos: “Toca manejar la tranquilidad. Y ya ahí a las, yo no sé, 12:00 a. m., 1:00 a. m., Luciana y yo estamos cansados (...) Cuando nos despertamos. El único plan era nadar. Nadar, nadar, nadar, nadar. Y desde las 6:00 a. m. hasta que nos recogieron a las 10:00 a. m. pasado 11:00 a. m., nadando”.
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Por su parte, Luciana Dangond Farah se mostró muy creyente y aseguró que le rezó a Dios toda la noche para evitar que algo malo les pasara al estar en total oscuridad en medio del mar.
“Sinceramente decía: ‘La sangre de Cristo tiene poder. Jesús, en ti confío’, que eso es lo que yo siempre digo. Es más, yo siempre tengo mis rosarios en la mano, yo nunca me los quito y preciso lo saqué y me empecé a hacer el rosario. De verdad que él nunca me ha dejado sola. Y dije: ‘Tú nunca me has dejado sola y en este momento no lo vas a hacer, estoy segura’. Y eso fue lo que me mantuve con fe”, aseguró la joven.
Además, el joven aseguró que no era muy creyente en la religión, aunque después de pasar por esta situación tuvo que pedir ayuda al creador: “Hasta yo hablé con Dios, Yo no creía en Dios”.
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En medio de la preocupación que sentían, Ibarra Cavalli resaltó que no todo fue malo: “Tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Lo bueno fue el estar acompañado y poder ver la noche estrellada. Muy bonito. Lo malo fue el despertador, que cada 3 minutos te pegaba una ola en la cabeza, entonces te volvía a despertar”.
Dangond Farah agregó: “El atardecer más divino lo viví ayer y el amanecer también más divino. Yo siempre he sido de aprovechar los momentos, pero desde ayer más”.
Las autoridades indicaron que los jóvenes habían sido reportados como desaparecidos desde la tarde del domingo 28 de junio en la bahía de Barbacoas, en Barú, zona insular de Cartagena. De acuerdo con sus familiares, habían alquilado una moto acuática con fines recreativos y salieron desde el sector de Punta Barú hacia las 2:30 p. m.
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