El lunes 22 de junio, la Universidad Nacional de Colombia implementó el trabajo remoto en diversas dependencias de Bogotá, siguiendo una directriz comunicada oficialmente a la comunidad universitaria.
La decisión, comunicada a través de la Circular Conjunta No. 02 de 2026 de la Vicerrectoría General y la Vicerrectoría de la Sede Bogotá, otorga flexibilidad a directivos y jefes para coordinar cómo se prestarán los servicios fuera de las instalaciones físicas.
La circular establece que los responsables de cada dependencia decidirán junto al personal administrativo la mejor manera de cumplir con sus funciones a distancia, siempre que las características del área lo permitan.
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De este modo, la universidad busca asegurar la continuidad de los procesos institucionales, adaptando las tareas al uso de tecnologías de la información y comunicación.
Durante la jornada del 22 de junio, el personal de las dependencias de la UNAL en Bogotá podrá trabajar desde lugares distintos a la sede, utilizando medios virtuales para desarrollar sus labores habituales. Este esquema no representa una suspensión de las actividades, sino una reorganización temporal para mantener la eficiencia operativa y académica.
Las decanaturas de las facultades de la Sede Bogotá también recibieron autorización para organizar de forma remota las actividades académico-administrativas previstas para la fecha. El comunicado oficial indica que estas labores podrán realizarse empleando recursos tecnológicos y plataformas de comunicación digital.
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La Universidad Nacional de Colombia no detalló los motivos detrás de la decisión de implantar el trabajo remoto para este lunes, limitándose a informar los alcances de la medida y las áreas afectadas. De esta manera, la comunidad universitaria fue instruida para ajustar sus actividades conforme a las disposiciones temporales, mientras las sedes excluidas del anuncio mantienen su rutina habitual.
“La Vicerrectoría General y la Vicerrectoría de Sede Bogotá informan a la comunidad universitaria que se autoriza a los jefes de dependencia y superiores inmediatos del personal administrativo para que coordinen con ellos la prestación del servicio para el día 22 de junio de manera no presencial”, informó la institución edcucativa.
Áreas y dependencias incluidas en la medida
La autorización para el trabajo remoto abarca a quienes se desempeñan en la Ciudad Universitaria de Bogotá, el edificio Uriel Gutiérrez y la Unidad Camilo Torres. En estos espacios, los jefes podrán definir cómo se gestionará la prestación del servicio durante el día.
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“De igual manera, se autoriza a las decanaturas de las facultades de la Sede Bogotá para coordinar la realización de las actividades académico administrativas previstas, de manera no presencial o remota, utilizando las tecnologías de la información y las comunicaciones”, agregó el comunicado.
La medida también contempla a las facultades de la sede Bogotá. Las decanaturas tienen luz verde para organizar las actividades académico-administrativas de forma virtual, apoyándose en herramientas digitales para garantizar el cumplimiento de los compromisos programados. Así, se mantiene el ritmo habitual de la vida universitaria, aunque adaptado a un formato no presencial.
Sedes que mantienen la atención presencial
Algunas instalaciones de la UNAL no se suman a la modalidad remota y continúan con atención presencial bajo los horarios y procedimientos regulares. Estas son el Centro Agropecuario Marengo (CAM), la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, el Museo Paleontológico de Villa de Leyva y el edificio de Las Nieves.
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Las actividades en esas sedes seguirán desarrollándose conforme a las normas habituales, sin modificaciones por la disposición establecida en Bogotá.
La universidad enfatizó que “los jefes de dependencia y superiores inmediatos del personal administrativo están autorizados para coordinar la prestación del servicio para el día 22 de junio de manera no presencial”, según el comunicado oficial.
La decisión responde a la necesidad de mantener la continuidad institucional, aprovechando las capacidades tecnológicas y la autonomía de cada dependencia.