Bogotá implementará una prolongada ley seca durante las elecciones presidenciales, lo que restringirá el consumo y la venta de bebidas alcohólicas entre el viernes 19 y el lunes 22 de junio de 2026. La decisión, adoptada por la Alcaldía de Bogotá, tendrá un impacto directo tanto para los aficionados al fútbol como para el sector económico local.
Durante estos días, coincidirán diez partidos de la Copa Mundial 2026 con la vigencia de la norma. Así, bares, restaurantes y discotecas de Bogotá deberán suspender la venta de alcohol desde las 6:00 p. m. de ese viernes, lo que afecta a quienes acostumbran reunirse en torno a los partidos y provoca pérdidas económicas en el sector nocturno.
En el resto de Colombia, la medida inicia desde el sábado 20 de junio, en horas de la noche, lo que llama la atención porque en la capital fue la única que decidió que iniciara mucho tiempo antes, sin consultar con los establecimientos comerciales.
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Razones y antecedentes de la medida según la Alcaldía
La Secretaría de Gobierno de Bogotá argumentó que la anticipación de la ley seca busca concentrar recursos como la Policía Metropolitana para garantizar una jornada electoral pacífica. La administración del alcalde Carlos Fernando Galán repite así la decisión tomada en la primera vuelta electoral, el 31 de mayo, motivada por los resultados positivos obtenidos entonces.
El propósito del distrito es asegurar la seguridad ciudadana y la normalidad durante la votación, aun si eso implica suspender actividades en días de alto movimiento comercial y social.
Estos son los partidos
Viernes, 19 de junio
Brasil vs. Haití: 7:30 p.m.
Turquía vs. Paraguay: 10:00 p. m.
Sábado, 20 de junio
Holanda vs. Suecia: 12:00 p. m.
Alemania vs. Costa de Marfil: 3:00 p. m.
Ecuador vs. Curazao: 7:00 p. m.
Túnez vs. Japón 11:00 p. m.
Domingo, 21 de junio
España vs. Arabia Saudí: 11:00 a. m.
Bélgica vs. Irán: 2:00 p. m.
Uruguay vs. Cabo Verde: 5:00 p. m.
Nueva Zelanda vs. Egipto: 8:00 p. m.
Impacto económico y reacciones del sector nocturno
Representantes de la economía nocturna y empresarios expresaron su rechazo a la extensión de la ley seca, pues la medida pone en riesgo la estabilidad de miles de empleos y negocios. Calculan que el viernes 19 de junio se perderían unos $180.000 millones en ingresos, lo que afectará a bares, restaurantes, discotecas, hoteles, proveedores y una amplia base de trabajadores.
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La concejal Quena Ribadeneira señaló que este sector genera más de 1,65 millones de puestos de trabajo en Colombia, de los cuales, un 65% son ocupados por mujeres y casi un 30% por jóvenes menores de 28 años: “Detrás de cada establecimiento hay familias, trabajadores, proveedores y pequeños empresarios que dependen de esta actividad para su sustento. Cada día de cierre representa ingresos que no se recuperan y oportunidades que se pierden”.
La cabildante añadió que “mientras los empresarios hacen esfuerzos para sostener empleos, pagar nóminas y mantener sus negocios abiertos, la Administración Distrital sigue tomando decisiones sin medir sus consecuencias económicas. Este no es un golpe aislado: para cientos de establecimientos será el segundo fin de semana consecutivo de pérdidas. Bogotá necesita una alcaldía que trabaje de la mano con quienes generan empleo, no que los convierta en los principales afectados de cada decisión”.
Empresarios y la concejal, junto a más de 350 firmas, solicitaron al alcalde Galán revertir la ampliación de la ley seca y restablecer el horario tradicional, argumentando que ninguna otra capital del país ha implementado una restricción similar. El alcance de la medida no solo es económico, sino que también deja a numerosas familias ante una situación de incertidumbre y con menos oportunidades de ingresos en una época de alta actividad para la ciudad.
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