Clan del Golfo liberó a dos de los cuatro secuestrados en Segovia, Antioquia: esto se sabe

Las víctimas recuperaron la libertad en una zona rural del nordeste del departamento tras operativos de la fuerza pública y ya se reunió con su familia, mientras las autoridades esperan su testimonio

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Abel Andrés Acevedo fue liberado tras pasar más de dos días secuestrado por el Clan del Golfo en zona rural de Segovia, Antioquia - crédito Ejército Nacional

De las cuatro personas que habían sido secuestradas por el Clan del Golfo en el sector El Diamante, en Segovia (Antioquia), recuperaron la libertad dos de ellos.

Una de las personas fue identificada como Abel Andrés Acevedo Patiño, minero con más de una década de experiencia en la vereda Cañaveral Chocamoqué. La identidad de la segunda persona liberada aún no ha sido confirmada por las autoridades.

La liberación de Acevedo trajo alivio a su familia en el nordeste antioqueño, tras más de dos días de incertidumbre. El hecho se produjo después de que miembros del Clan del Golfo lo mantuvieran secuestrado junto a otras tres personas en zona rural de Segovia.

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Acevedo ya se encuentra con sus allegados y las autoridades aguardan su testimonio para reconstruir los detalles del secuestro. Según el reporte oficial, el martes 9 de junio, un vehículo con cuatro ocupantes fue interceptado por hombres armados, quienes obligaron a los pasajeros a descender antes de prender fuego a la camioneta.

Una camioneta de servicio público fue interceptada en El Diamante, en Segovia, y cinco personas fueron privadas de la libertad en el nordeste de Antioquia - crédito X

La liberación de Acevedo Patiño se produjo tras una investigación interna realizada por el grupo armado, según información proporcionada por Caracol Radio. Durante el cautiverio, la familia del minero defendió su nombre y negó cualquier vínculo con organizaciones ilegales. El resultado de la pesquisa interna habría respaldado esa versión y facilitado su salida.

En cuanto a las demás víctimas, el conductor del vehículo de servicio público, identificado como Iván Darío Jiménez Sánchez, permanece en manos del grupo armado. Las fuentes consultadas aseguraron que tampoco existen pruebas de que este conductor tenga nexos con el conflicto armado en la zona. Las circunstancias en torno a su detención siguen bajo revisión y se desconoce cuánto tiempo más permanecerá retenido.

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Sobre la cuarta persona que viajaba en el automóvil el día del secuestro, se mantiene la incertidumbre. Versiones preliminares sugieren que podría haber escapado de sus captores, aunque las autoridades no han logrado confirmar este extremo. La investigación sigue abierta y busca aclarar los hechos ocurridos el 9 de junio, cuando el grupo armado interceptó el vehículo en el que se desplazaban las víctimas.

Gobernador de Antioquia afirmó que secuestrados en Segovia, Antioquia, serían miembros de disidencias de las Farc

La Gobernación de Antioquia lanzó una recompensa de hasta 300 millones de pesos para localizar a John Fiera, señalado como uno de los principales responsables de la reciente escalada de violencia en el nordeste del departamento, y 100 millones por alias Chuzo y alias Veneco.

Estas son las millonarias sumas que se ofrecen como recompensas por los responsables de los secuestros y asesinatos de cuatro campesinos en Segovia, Antioquia - crédito @AndresJRendonC/X

Así lo anunció el gobernador Andrés Julián Rendón, quien advirtió sobre el peligro inminente tras el secuestro de al menos cuatro personas en el sector El Diamante, jurisdicción de Segovia, por parte de hombres armados.

En la zona del secuestro, las autoridades hallaron una camioneta calcinada con equipos como drones en su interior. Los investigadores manejan la hipótesis de un ajuste de cuentas entre estructuras criminales, ya que “todo parece indicar que —los secuestrados— pertenecen a la estructura criminal de las Farc, por los equipos que había al interior de esta camioneta”, explicó el gobernador.

La cadena de violencia, según Rendón, no es un hecho aislado. El mandatario relató que el fenómeno responde a una secuencia de retaliaciones entre bandas ilegales. “Que tanto han crecido en el gobierno de Petro. No se nos olvide que las Farc, durante el mandato de Petro, han crecido el 70% en Antioquia; el Clan del Golfo, un 60%”, afirmó.

Desde marzo, el departamento ha registrado una serie de ataques y represalias. La masacre de siete personas en Vegachí, atribuida a Luis Daniel Terán Baldovino, alias Chuzo o Niño, marcó el inicio de estos episodios. El gobernador aclaró que Chuzo cambió de bando: “pasó del Clan del Golfo al frente 4º de las Farc bajo el mando de alias John Fiera”.

Las autoridades encontraron la camioneta de los secuestrados incinerada con drones y evidencias que apuntarían a un ajuste de cuentas entre grupos armados, según Andrés Julián Rendón - crédito Andi

Los hechos recientes en Remedios y Segovia han seguido un patrón similar. Según el mandatario, “fue así como el pasado 6 de junio en el municipio de Remedios secuestraron a cuatro personas que después asesinaron. Luego pretendieron hacer lo mismo en otra vereda (...) y en consecuencia secuestraron a una persona de quien se desconoce el paradero hoy día. Y recientemente en el municipio de Segovia, fueron unos cuatro integrantes de las Farc de esa misma estructura que recibe órdenes a Calarcá, volvieron a ser secuestrados”, precisó.

Los ataques, secuestros y asesinatos se concentran en municipios del nordeste antioqueño y en algunas zonas del sur de Bolívar. En la actualidad, las fuerzas de seguridad trabajan en la búsqueda de los desaparecidos y en el rastreo de los responsables directos.

La situación en Antioquia, según el gobernador Rendón, se ha agravado por la presión política de las Farc sobre comunidades en municipios del norte del departamento. Aseguró que “están constriñendo a la población en municipios que ellos creían que eran suyos para que voten por el candidato del partido de gobierno. Eso está pasando concretamente en los municipios del norte de Antioquia, Angostura y Campamento”.

Las autoridades departamentales mantienen la hipótesis del ajuste de cuentas entre grupos armados. El secuestro y asesinato de civiles, el uso de tecnología como drones y la quema de vehículos forman parte de una estrategia de intimidación y disputa territorial que se ha intensificado en los últimos meses.