La comunidad en el centro de Bogotá se encuentra consternada tras tras la denuncia de hurto y un presunto abuso sexual cerca de la estación de TransMilenio Concejo de Bogotá.
En la noche del lunes festivo 8 de junio, una joven de 18 años terminó bajo observación médica luego de ser víctima de robo y tocamiento indebidas en la capital, según la denuncia.
El relato de la familia indica que la mujer salió a las 10:30 p. m. de su trabajo y, al encontrar cerrada la estación, intentó buscar otra alternativa para regresar a su casa. Fue en ese trayecto cuando dos hombres armados la habrían interceptado para robarle sus pertenencias.
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La joven relató a sus allegados que uno de los asaltantes se llevó su maleta y celular, mientras el otro permaneció con ella. La madre de la víctima describió la secuencia: “Uno de los tipos es el que se le roba toda la maleta, el celular y se va. El otro se queda con ella”, dijo a CityTV.
El ataque continuó cuando el agresor que se quedó en el lugar la obligó a desplazarse a una zona apartada. “Él la arrastra, la tiene agarrada por detrás, amenazándola con que si hacía algún ruido la iba a matar. Y lo que hace es arrastrarla para debajo del puente”, contó la madre, visiblemente afectada.
Los hechos, según la denuncia, dejaron a la joven en estado de shock. Minutos después del asalto, el individuo la condujo hacia un espacio apartado, donde presuntamente cometió el abuso sexual.
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La madre expresó su angustia: “Nunca pensé que a mi hija le fuera a pasar algo así. Hubiera preferido mil veces que todo lo que le pasó a ella me hubiera pasado a mí”.
Luego de vivir el ataque, la joven logró regresar a su lugar de trabajo. Allí fue auxiliada y posteriormente trasladada a un centro asistencial, donde permanece bajo atención médica especializada.
Frente a la pregunta sobre el motivo por el cual la joven no pidió ayuda durante el ataque, la madre fue contundente: las amenazas de muerte la paralizaron. “Ellos le decían que si se hubiera puesto a gritar o a pedir ayuda, la hubieran matado.
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Por eso la niña no hizo nada distinto a lo que ellos le decían”. Y agregó: “Esa niña estaba atacada, llorando y llorando. Los tipos solo le decían que no fuera a hacer bulla, que no fuera a hacer ningún ruidito porque me la mataban ahí”.
La familia destacó que los presuntos agresores serían conocidos por habitantes del sector y solicitó a las autoridades acelerar las investigaciones. Esperan que la información aportada por residentes de la zona facilite la ubicación y captura de los responsables.
Cada día siete mujeres denuncian ser víctimas de acoso o abuso dentro del sistema de transporte de Bogotá, según datos oficiales. Esa cifra revela la magnitud del problema: en lo que va de 2026, las autoridades han registrado más de 107.000 casos de violencia y acoso contra mujeres en espacios públicos y sistemas de movilidad.
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“Sentí que me iba a violar”: aterrador relato de joven acosada en bus de Transmilenio
El caso de Carolina Quiñonez Hernández volvió a encender las alarmas sobre el acoso en el sistema de transporte masivo de Bogotá. La joven denunció haber sido víctima de intimidaciones y comentarios obscenos dentro de un bus articulado de TransMilenio, mientras decenas de pasajeros observaban sin intervenir.
Carolina relató a Noticias RCN que el episodio comenzó apenas abordó el vehículo entre las estaciones Entre Vías y Américas-Marsella. “Me comienza a morbosear, a decir palabras obscenas. Uno siente susto, yo sentí el corazón a mil cuando él me comienza a tocar el cabello y cuando ya me amenaza con abusarme sexualmente. A mí hasta me comenzaron a sudar las manos, me sentí totalmente descompensada”, describió sobre los minutos de angustia que vivió dentro del bus.
La situación escaló rápidamente. El hombre no solo la acosó verbalmente, sino que trató de intimidarla físicamente, todo mientras el resto de los usuarios permanecía en silencio. La joven lamentó la falta de reacción: pese a estar rodeada de personas, ninguna intervino para detener al agresor o ayudarla.
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Finalmente, Carolina logró descender en la estación Banderas, poniendo fin al episodio tras varios minutos de miedo constante. La indiferencia de los pasajeros fue uno de los factores que más aumentó su sensación de vulnerabilidad, según su testimonio.