2026 marcó el momento en que J Balvin decidió grabar un nuevo álbum colaborativo desde que tuvo la experiencia con Bad Bunny en Oasis (2019). Esta producción, bautizada Omerta, contó con el apoyo de Ryan Castro, proponiendo una fórmula visualmente inspirada en la estética de la mafia italiana y basado en la filosofía de familia y lealtad, clásico de las películas de gánsteres.
Como parte de la promoción, ambos artistas fueron invitados al programa Hot Ones, el popular show de entrevistas donde los invitados responden preguntas mientras prueban alitas con salsas de creciente intensidad.
Ryan Castro se convirtió en el centro de atención durante la charla, pues apareció como invitado sorpresa cuando llegó el momento de probar la salsa número cinco y se le midió a probar las alas junto a Balvin ante las cámaras, luego de ser presentado con una descripción precisa: “Lo llaman el artista del ghetto. Viene de los barrios de Colombia. Empezó, creó un movimiento enorme”.
PUBLICIDAD
Antes de que Castro probara la salsa, Balvin anticipó su reacción con algo de picardía. “Actúas como si fueras el tipo más duro y lo tienes todo bajo control, solo quiero ver su reacción”, dijo.
Castro no se achicó y replicó en español “Que sea del guetto no tiene que ver nada con que no me guste el picante”, dirigiéndose directamente a la audiencia hispanohablante antes de probar la salsa. Tras el primer bocado, el artista respondió con un escueto “delicious”, lo que arrancó las carcajadas del conductor y de J Balvin, que parecían anticipar lo que vendría.
La compostura inicial de Castro, sin embargo, no tardó en resquebrajarse. En medio de la conversación sobre la química en el estudio de grabación entre ambos durante la grabación de Omerta, Ryan comenzó a emitir exclamaciones que delataban el efecto del picante.
PUBLICIDAD
Hubo un momento donde parecía que iban a reanudar la entrevista, pero el picante llevó a que Ryan interrumpiera nuevamente y se viera obligado a beber agua para sobrellevar la situación. Balvin miraba la situación sin poder contener la risa.
Al despedirse del set, el conductor le pidió a Castro un consejo para J Balvin, quien debía continuar con la segunda mitad del show. La respuesta del artista fue una reivindicación: “Ese es un berraco. The real gangsta. Yo lo amo”, dijo, antes de abandonar el estudio.
El propio Balvin compartió el momento en su cuenta de Instagram: “Al tío @ryancastro se le fue la calle cuando sintió el verdadero picante. Hehehe, el calentón, casi lo perdemos”, expresó en la descripción del clip. Castro no tardó en responder a lo expresado por su colega: “Aguanteeeeeeee mucho que chimbada pa picar”, admitió.
PUBLICIDAD
Sobre la dinámica en el estudio de grabación, Balvin describió un proceso que, según él, recuperó la esencia de los comienzos. “Hay un momento en la vida en que te metes tanto en el juego, que vas al estudio y estás como: ‘Oh, voy a hacer esta canción, y creo que va a tener tantos streams.’ Y ahí es cuando te pierdes en el juego”.
Con Omerta, la intención fue otra. “Ahora volvemos a como cuando empezamos, simplemente haciendo esto para nosotros”, afirmó. “Si te vibra, si te encanta, genial. Si no, bueno, hicimos lo mejor que pudimos”.
Balvin, que volvió a Hot Ones desde su primera visita en 2021, también tuvo tiempo para recordar uno de los conciertos más exigentes de su carrera: su show de siete horas en su ciudad natal, Medellín, que incluyó más de 80 canciones. “Me hablas de siete horas y ya me canso”, admitió. “No sé cómo lo hice.”
PUBLICIDAD
El esfuerzo físico tuvo un momento crítico. A mitad del espectáculo, los médicos debieron intervenir. “Me estaba desmayando, porque no tenía suficiente azúcar en el cuerpo ni suficiente grasa”, contó. “Los médicos vinieron, me dieron como un tazón de helado”.
Aún así, señaló que no consideró abandonar el escenario. “Si tengo que morir en el escenario, lo cual sería legendario, pero no quería”, dijo entre risas. Su conclusión fue más directa: “Estaba listo mentalmente, pero no físicamente. No sabía lo que significaba un show de siete horas sin parar”.