Desde que comenzó el Gobierno de Gustavo Petro, uno de los temas que ha estado en la mesa de discusión es la posibilidad de que sea convocada una asamblea nacional constituyente, a pesar de que el mandatario firmó en mármol que no lo haría.
Durante su mandato, Petro ha hablado de la necesidad de que se lleve a cabo una constituyente en el país, ha apoyado que se recolecten firmas para ello y este tema se ha trasladado hasta ser apoyado inicialmente por Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico que disputará la presidencia del país contra Abelardo de la Espriella el 21 de junio.
En diálogo con El Tiempo, Cepeda afirmó que en caso de llegar a la Casa de Nariño, buscará que se concrete un acuerdo nacional que podría desencadenar en una constituyente, pero que ese no sería su objetivo inicial.
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“Puede ser que al final de ese camino, no al comienzo, sino al final, nos pongamos de acuerdo en que hay unos temas pactados, y viene un asunto que es cómo se implementa”, declaró el candidato presidencial.
Esto fue confirmado por la jefe de campaña de Cepeda, María José Pizarro, que en Blu Radio negó que el objetivo de su candidato sea a como dé lugar consolidar una constituyente.
“Nosotros no estamos impulsando una asamblea nacional constituyente, lo hemos dicho. Creemos en un acuerdo nacional”, mencionó la congresista.
Debido a que en la campaña de Cepeda se han empecinado en negar que buscarán convocar una constituyente, a pesar de que el candidato afirmó que no lo descartaría, analistas políticos hablaron con Infobae Colombia sobre el impacto ciudadano que genera hablar sobre la posibilidad de cambiar la constitución del 91.
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Del mármol de Petro al negacionismo de Cepeda
En primer lugar, Fabio Pulido, director de la Maestría en Derecho Constitucional de la Facultad de Estudios Jurídicos, Políticos e Internacionales de la Universidad de La Sabana sostuvo que:
“Yo creo que políticamente la asamblea nacional constituyente es de esos temas que claramente dividen. Hace un tiempo ellos pensaron, el Gobierno pensó que era un tema que les iba a dar votos y ahora se dieron cuenta de que no, ese es el resumen. Yo creo que tiene otra cuestión política y es que recuerda que en las elecciones de 2018 fue cuando Petro firmó sobre piedra y todo este tema de que no iba a hacer una constituyente, pero en los cuatro años que lleva de Gobierno siempre ha sido una idea que ha dado vueltas”.
Pulido mencionó que otro aspecto que ha quedado claro es que en Colombia es muy complicado convocar una constituyente sin tener el poder absoluto.
“Yo lo que he sentido es que se ha utilizado como una especie de amenaza, sabiendo que es una figura que jurídicamente tiene muchos riesgos y muchos problemas. Es por eso que cambia la idea que han tenido en la campaña. Por otro lado, jurídicamente, si ellos quieren hacer una asamblea nacional constituyente con base en las reglas que están en la Constitución, no tienen cómo. No tienen fuerza política, ni las mayorías, lo que les queda es la amenaza de una constituyente irregular”.
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Por su parte, Jaime Wilches, analista político de la Universidad Politécnico Grancolombiano, mencionó el doble racero que se utiliza en Colombia para criticar a los políticos radicales, y también a los que cambian sobre la marcha.
“Es natural que un candidato en época electoral pueda hacer un viraje en sus estrategias. No podemos dejar atrapado en binarismo al candidato Cepeda, que si se resiste a una propuesta es que es radical y que cuando cambia una propuesta, entonces que está siendo conveniente. Tenemos también que poner en la balanza que esto hace parte de una competencia electoral”.
Para Wilches, este tipo de discusiones son una muestra de que hacer política en Colombia se ha convertido en prometer cosas que son difíciles de cumplir cuando se está en el poder.
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“Todos los candidatos ponen sobre mármol sus propuestas, desde Santos cuando juró sobre mármol que no iba a subir impuestos. Recordemos que estamos en ejercicios electorales y que luego de ello va a suceder que esos candidatos se vuelven gobernantes, se golpean con la estructura de las instituciones y de unas normatividades que deben o deben ser”.