Gustavo Petro, presidente de Colombia, señaló que el Ejército Nacional y la Policía no siempre obedecen las órdenes impartidas por el jefe de Estado.
La declaración ocurrió durante una gira regional en el Caribe, donde el mandatario abordó el tema frente a habitantes de Sincelejo, en el departamento de Sucre. Allí, sostuvo que la democracia auténtica exige que el presidente reciba órdenes del pueblo, al tiempo que cuestionó la lealtad de los principales cuerpos armados del país.
Declaraciones presidenciales sobre la obediencia institucional
En medio de su intervención en Sincelejo, Petro afirmó: “No digamos que siempre se obedece”, en referencia a las órdenes que dirige a la Policía y al Ejército. Según el mandatario, el verdadero papel del presidente consiste en acatar la voluntad popular y no en ejercer un mando unilateral sobre el Estado. .
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“Cuando convences, no necesitas de la orden. Sin embargo, los gobiernos pasados han sido realmente gobiernos contra el pueblo, muchas veces contra la vida misma de la gente. Para su bienestar no han gobernado, sino para unos pocos”, sostuvo durante el encuentro.
El presidente remarcó que la historia reciente de Sucre representa un caso que merece investigación y reflexión, señalando que convencer a la ciudadanía y conocer sus aspiraciones debe ser la prioridad.
“Si te juntas a esos deseos e ilusiones y tratas de volverlos realidad, convences y no tienes que dar órdenes al pueblo, sino al revés. La democracia consiste en que el pueblo le da órdenes al presidente. Si eso no pasa, no hay democracia”, subrayó Petro.
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La relación entre el presidente y las fuerzas armadas
Al abordar la dinámica con las fuerzas armadas, Petro fue enfático: “Le doy órdenes a la Policía y al Ejército, no digamos que siempre se obedece, pero el presidente debe obedecer las órdenes de la gente”.
El mandatario dejó en claro que, aunque la Constitución establece la jefatura del presidente sobre la fuerza pública, la realidad operativa presenta matices. Los comentarios de Petro se producen cuando su gobierno se encuentra en la etapa final y tras una serie de cambios en la cúpula militar y policial.
Es preciso mencionar que, en días recientes, el presidente también se refirió a la renovación de mandos en la fuerza pública. “Yo no sé si saqué a todos los que había que sacar; yo creo que cometimos injusticias y que dejamos gente que debíamos sacar. Yo no conocía el mundo interior del Ejército o de la Policía y es un mundo complejo, pero veo los hechos”, declaró en Noticias Caracol.
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Estas palabras confirman la existencia de tensiones internas y dificultades para implementar cambios estructurales dentro de las instituciones armadas.
Reflexión sobre el poder democrático y el papel del pueblo
Durante su discurso en Sincelejo, el mandatario insistió en que la democracia se fundamenta en la organización popular. “La democracia es que el presidente obedece y el pueblo ordena. Para ordenar, hay que ordenarse como pueblo, organizarse”, expresó. También reiteró que la clave para un gobierno legítimo reside en alinear sus acciones con los deseos e ilusiones de la ciudadanía, dejando a un lado la mera imposición de órdenes.
El presidente evocó el pasado reciente de Sucre como ejemplo de la necesidad de promover una política centrada en el bienestar colectivo y no en intereses particulares. De acuerdo con su visión, los gobiernos anteriores priorizaron las demandas de una minoría, relegando los intereses de la mayoría.
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El mandatario ha impulsado una renovación de altos mandos, aunque ha reconocido limitaciones y errores en este proceso. Según Petro, el desconocimiento del funcionamiento interno de estas entidades complicó la toma de decisiones, e incluso admitió la posibilidad de injusticias en los relevos.