En un nuevo golpe contra las estructuras del narcotráfico internacional, autoridades de Colombia y República Dominicana lograron la incautación de un importante cargamento de droga que era transportado por vía marítima cerca de las costas de Pedernales, en territorio dominicano.
La operación fue desarrollada de manera conjunta por la Policía Nacional de Colombia, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA HQ) y la Armada de República Dominicana, en medio de labores de seguimiento e inteligencia contra redes dedicadas al tráfico transnacional de estupefacientes.
Según informaron las autoridades, durante el procedimiento fueron hallados 326 kilogramos de cocaína y otros 52,5 kilogramos de marihuana que eran movilizados en una embarcación interceptada en aguas cercanas a Pedernales.
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En medio del operativo también fueron capturados dos ciudadanos de nacionalidad dominicana, quienes quedaron a disposición de las autoridades competentes mientras avanzan las investigaciones para determinar su posible participación dentro de la estructura criminal que coordinaba el envío del cargamento ilícito.
De acuerdo con la información recopilada por los organismos de inteligencia, la droga habría salido desde la Alta Guajira colombiana y tendría como destino final mercados ilegales en Norteamérica, utilizando a República Dominicana como punto de tránsito dentro de la ruta marítima del narcotráfico.
Las investigaciones preliminares apuntan a que el cargamento pertenecería al grupo armado organizado ELN, organización señalada de financiar parte de sus actividades criminales mediante el tráfico de drogas y otras economías ilegales.
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Las autoridades indicaron que este tipo de operaciones hacen parte de la estrategia internacional para frenar las rutas utilizadas por organizaciones narcotraficantes que buscan sacar grandes cantidades de droga desde Colombia hacia Centroamérica y Estados Unidos.
Además, resaltaron la cooperación entre organismos de seguridad de distintos países para fortalecer el intercambio de información y la capacidad de reacción frente a redes criminales que operan de manera transnacional.
En Nariño destruyen laboratorio con más de 1,7 toneladas de cocaína y millonaria afectación criminal
En una operación conjunta orientada a debilitar las finanzas del narcotráfico en el suroccidente del país, la Armada de Colombia, en coordinación con el Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional, logró la ubicación, incautación y posterior destrucción de un laboratorio clandestino destinado al procesamiento de clorhidrato de cocaína en el departamento de Nariño.
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De acuerdo con las autoridades, este resultado se dio tras labores de inteligencia militar que permitieron a tropas de los Batallones Fluviales de Infantería de Marina No. 40 y No. 41 llegar hasta una zona rural de la vereda Trejos, en el municipio de Mosquera, donde fue hallada una estructura ilegal utilizada como centro de producción de estupefacientes.
En el lugar, los uniformados encontraron una significativa cantidad de sustancias ilícitas listas para su distribución. Según el reporte oficial, dentro del laboratorio había aproximadamente 1.710 kilogramos de clorhidrato de cocaína, 1,5 kilogramos de pasta base de coca y cerca de 694 galones de cocaína en estado líquido, además de diversos insumos químicos empleados en el proceso de elaboración.
Las autoridades también hallaron maquinaria y elementos utilizados para el procesamiento y empaque de la droga, entre ellos hornos microondas, prensas artesanales, sistemas de filtración y tanques de almacenamiento, herramientas que evidencian la capacidad logística de esta infraestructura ilegal.
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Según la información preliminar, este laboratorio clandestino pertenecería presuntamente a la estructura residual “Alfonso Cano”, grupo armado organizado señalado de controlar economías ilícitas en esta región del Pacífico colombiano.
Tras asegurar el área y verificar que no existieran riesgos para el personal militar, unidades especializadas procedieron a la destrucción controlada de la infraestructura artesanal, construida principalmente en madera y adaptada para funcionar como cristalizadero de drogas.
Las autoridades estimaron que este golpe representa una afectación económica superior a los 12 mil millones de pesos para las organizaciones criminales, al impactar directamente la cadena de producción y distribución de estupefacientes en la región.
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