La Fiscalía General de la Nación, a través del CTI, adelanta una investigación por la muerte del soldado Carlos Fernando Mancilla Becerra, hallado sin vida dentro del Batallón de Instrucción, Entrenamiento y Reentrenamiento (Biter) N.° 29, ubicado en El Estrecho, corregimiento del municipio de Patía, en el sur del Cauca.
El caso ocurrió en la madrugada del 26 de mayo y quedó bajo análisis judicial, mientras la fuerza pública mantiene operaciones contra estructuras armadas ilegales en esa región del departamento, donde tuvo presencia el frente Carlos Patiño, de las disidencias de las Farc.
De acuerdo con las versiones publicadas por los medios El País y Periodico Virtual, el uniformado pertenecía al Batallón de Alta Montaña N.° 4. Hacia las 2:00 a. m., la Policía notificó al Cuerpo Técnico de Investigación, con sede en El Bordo, sobre un hecho de sangre ocurrido dentro de la guarnición militar.
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Tras recibir el reporte, funcionarios del CTI se desplazaron hasta el batallón para realizar los actos urgentes y la inspección técnica al cadáver. Según la información conocida, el cuerpo fue encontrado en una garita donde el soldado cumplía labores de centinela.
Durante la diligencia judicial, los investigadores evidenciaron heridas en la región occipital y facial, además de una laceración en el lado derecho de la nariz, según los medios citados.
Las primeras hipótesis apuntan a que el militar habría accionado su arma de dotación, aunque las autoridades aclararon que la causa exacta de la muerte será determinada por los resultados forenses y el avance de la investigación.
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Investigación avanza dentro del Biter N.° 29
La principal línea de investigación busca establecer si la muerte de Mancilla Becerra ocurrió por un disparo con su arma de dotación mientras cumplía turno de vigilancia en la instalación militar. Sin embargo, esa hipótesis todavía no ha sido confirmada oficialmente.
La Fiscalía lidera el proceso judicial y adelanta la recolección de pruebas y testimonios para esclarecer las circunstancias del caso. Hasta el momento, las autoridades militares de la región no han emitido un pronunciamiento más allá de la información preliminar entregada por los organismos judiciales.
El batallón donde ocurrió el hecho está ubicado en una zona estratégica del sur del Cauca, un territorio que en los últimos meses ha sido escenario de enfrentamientos y operaciones militares contra grupos armados ilegales.
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Cauca concentra explosivos y operaciones militares
El Cauca se mantiene como uno de los principales focos de preocupación para la fuerza pública. En lo corrido de 2026, las autoridades han neutralizado 335 artefactos explosivos improvisados en diferentes municipios del departamento.
Uno de los casos más recientes ocurrió en zona rural de Caldono, donde tropas del Batallón de Infantería Liviana N.° 7 localizaron y destruyeron de manera controlada ocho explosivos artesanales que, según información oficial, habrían sido instalados por integrantes de la estructura Dagoberto Ramos Ortiz.
El procedimiento fue realizado por equipos especializados en desactivación de explosivos y coordinado con comunidades indígenas del resguardo de Caldono, debido al riesgo que representaban los artefactos para la población civil.
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La situación de orden público también se refleja en los ataques recientes contra tropas del Ejército. Gómez aseguró al medio El Tiempo que las operaciones ligadas al Plan Democracia ya dejan un saldo de un suboficial asesinado, siete soldados profesionales muertos, un soldado regular fallecido y siete militares heridos.
El oficial señaló que los grupos armados aprovechan los desplazamientos de las tropas hacia zonas apartadas para ejecutar emboscadas o instalar cargas explosivas. Como ejemplo, mencionó un ataque ocurrido en Guaviare contra una unidad que se movilizaba entre La Macarena y Puerto Cachicamo, acción en la que murieron cuatro soldados y otros cinco resultaron heridos.
Choques entre comunidades y presión armada
A la confrontación entre el Estado y las estructuras ilegales se suma la conflictividad social e indígena en el Cauca. Uno de los episodios más graves recientes ocurrió en Silvia, donde se registraron enfrentamientos entre comunidades Nasa y Misak.
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Según el reporte entregado por el comandante del Ejército, el balance dejó siete indígenas muertos y 110 heridos. De las víctimas mortales, cinco pertenecían a la comunidad Misak y dos a la comunidad Nasa.
El Ejército desplegó tropas mediante asaltos aéreos para intentar contener los enfrentamientos y mantener control en la zona. Gómez aseguró que desde la llegada de los militares no se han reportado nuevos choques entre ambas comunidades.