El 27 de mayo, The New York Times y The Athletic publicaron un informe titulado: “Barcelona, el negocio del petróleo y las acusaciones de sportswashing en la Amazonía”, en el que fue denunciado el impacto de la Fundación Barça en Putumayo, Colombia.
La investigación destaca las controversias por la relación de la fundación con la petrolera Gran Tierra Energy y los testimonios de más de 20 líderes indígenas, trabajadores ambientales y residentes locales que hablan del proyecto deportivo y el origen de sus finanzas con compañías que afectan al medio ambiente.
Como contexto, menciona que en Putumayo, en la región amazónica de Colombia, hay alta presencia del FC Barcelona por la labor de la fundación que está en la zona desde 2019 con programas para menores de edad.
Por ejemplo, fue noticia nacional cuando en mayo de 2024 la fundación organizó un evento en el que Edmilson, exjugador brasileño, estuvo en Putumayo para acompañar a varios grupos de jóvenes en entrenamientos.
La vista del brasileño, que fue campeón del mundo en 2002, fue mencionada por los medios citados debido a que esta fue financiada por Gran Tierra Energy, una empresa petrolera que tiene presencia en Colombia y Ecuador a pesar de las acusaciones que han hecho comunidades indígenas y campesinas sobre la contaminación de ríos, fuentes de agua potable y la exposición a la que someten a la población civil de químicos tóxicos.
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Líderes entrevistados para el informe aseguran haber recibido amenazas de muerte luego de protestar contra la empresa, que rechazó las acusaciones y aseguró estar comprometida con la protección ambiental en todo momento.
Para algunos locales, la Fundación Barça está contribuyendo en el “sportswashing” (lavado de imagen a través del deporte) de la empresa petrolera, puesto que gran parte de los eventos que hacen son con ayuda de esta compañía.
Entre las denuncias se destaca la de un líder indígena que habló de la visita de Ronaldinho al Putumayo como una muestra de que la llegada de figuras del fútbol y el despliegue de la marca Barça generan alegría entre los niños, pero no resuelven el daño ambiental causado por la actividad petrolera.
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Otro aspecto de la investigación profundiza en la crisis económica que está afrontando el FC Barcelona y se afirma que este es el motivo por el que han aceptado el respaldo económico de la empresa cuestionada en Colombia, caso que se repetiría con otras compañías en otros países.
“En la última década, Barcelona ha experimentado graves dificultades económicas, recurriendo a la venta de activos futuros y a la búsqueda de inversionistas para mantenerse a flote. Estos problemas han afectado todas las áreas de la institución, incluida su labor social”.
La fundación dejará Colombia en medio de la polémica
Debido a los señalamientos y las acusaciones en las que se ha visto involucrada, el informe confirma que la Fundación Barça dejará Colombia en junio de 2026 tras una revisión de la iniciativa con los socios involucrados en este proyecto.
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El artículo recuerda que la fundación, creada en 1994, fue pionera en el uso del deporte como herramienta de transformación social, alcanzando a más de 1,5 millones de beneficiarios en el mundo. El club mantuvo durante años una imagen asociada a causas humanitarias, con la camiseta sin patrocinadores hasta 2006 y, luego, con la alianza con Unicef; sin embargo, la presión financiera llevó a que a partir de 2011 se sumaran empresas como Qatar Sports Investments.
El informe concluye mencionando que este cambio de paradigma ha reavivado el debate sobre la coherencia entre la imagen social del Barcelona y la procedencia de los fondos que sostienen su obra solidaria, y que el caso registrado en Putumayo ilustra los dilemas éticos de las alianzas entre organizaciones deportivas y empresas con historial de conflictos socioambientales.