El anuncio de la salida del representante a la Cámara Wilmer Yesid Guerrero Avendaño del Congreso y del Partido Liberal ha generado un nuevo episodio de debate interno en la colectividad, debido a la negativa de otorgarle el aval necesario para presentarse en las elecciones legislativas de 2026.
El congresista, que fue elegido en 2022 a la Cámara de Representantes por el departamento de Norte de Santander, formalizó su renuncia irrevocable con efectos a partir del 15 de junio de 2026, dirigiendo el documento a la mesa directiva de la corporación.
El aval partidario es un requisito indispensable para cualquier candidato que aspire a competir bajo el nombre de una colectividad. Sin este respaldo, la postulación resulta inviable dentro del partido, situación que Guerrero denunció como injustificada.
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En la carta, afirmó que la decisión de la dirigencia no solo lo afectó personalmente, sino que sería considerado como un obstáculo para la democracía y la libre elección de los ciudadanos.
“El Partido no me otorgó el aval sin justificación algunapara postularme nuevamente en las elecciones de marzo y que a la fecha no me ha dado respuesta sobre las razones para dicha negativa, negando no a mí, sino a la democracia y a la gente la posibilidad de elegir en las urnas”, señaló el parlamentario en su renuncia.
De cara al futuro inmediato, la renuncia de Guerrero implica que, a partir de la fecha estipulada, quedará vacante su curul en la Cámara, lo que obliga a la corporación a considerar y aceptar su decisión en la próxima plenaria. El procedimiento seguirá los pasos habituales, pero la situación deja en evidencia las tensiones internas que atraviesan diversas colectividades en tiempos preelectorales.
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En el documento presentado, el congresista expuso que nunca recibió una explicación formal sobre la negativa del aval. Guerrero enfatizó que su salida no significa un abandono de los principios que dice defender, y reafirmó su intención de seguir representando los “ideales liberales auténticos”, más allá de la conducción de los actuales directivos del partido.
“Agradezco a Dios y a los miles de Nortesantandereanos por esta gran oportunidad que me brindaron de servirles desde el Congreso de la República, contarles que hoy tomo esta decisión pensando en la gente, en mi Región, en nuestro Departamento, con la firme intención de poder seguir representando los ideales liberales auténticos con los que me identifico, esos que deben permanecer más allá de la decisión individual de los directivos de un partido”, señala el congresista.
El representante recordó en su misiva los aportes realizados durante su gestión legislativa: mencionó haber sido autor o coautor de 36 iniciativas, ponente en 23 proyectos de ley y promotor de tres debates de control político.
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Además, destacó su participación en cientos de proposiciones que contribuyeron a la aprobación de leyes, con especial atención a las necesidades de los municipios de Norte de Santander.
La renuncia de Guerrero ocurre en un momento en que el Partido Liberal enfrenta cuestionamientos sobre sus procesos internos de selección de candidatos. La falta de explicación sobre la negación del aval ha alimentado suspicacias respecto al manejo de la democracia interna en la colectividad, y acerca del futuro de los representantes que, como Guerrero, han manifestado discrepancias con la dirigencia.
El propio congresista, en la carta, concluyó con una reflexión que vincula su rol público con el compromiso permanente hacia su región: “El cargo es temporal, pero el compromiso no lo es, por eso mantengo la convicción firme de un buen porvenir de trabajo por mi Departamento”.
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Su decisión deja abierta la posibilidad de que en el futuro busque caminos alternativos para continuar en la vida política, aunque por ahora el foco está puesto en la respuesta que brinde la Cámara ante su renuncia formal.