Concejo de Bogotá impulsa la implementación de un sello con código QR para identificar centros estéticos y alertar sobre clínicas ilegales

La propuesta distrital incluye la exigencia de identificar a cada prestador autorizado, fomentar la prevención y reducir los peligros derivados de intervenciones realizadas por clínicas no certificadas

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El proyecto de acuerdo contempla sanciones por uso fraudulento del sello y exige reportes periódicos sobre operativos y medidas contra la informalidad - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

El Concejo de Bogotá avanza en la discusión de un proyecto de acuerdo que busca combatir el auge de clínicas estéticas clandestinas en la ciudad, mediante la creación del “Sello Distrital de Habilitación y Transparencia para Centros de Medicina Estética”.

La propuesta, presentada por el concejal Andrés Barrios, surge tras la muerte de Yulixa Consuelo Toloza Rivas, que falleció el pasado 13 de mayo tras someterse a una lipólisis láser en un establecimiento sin habilitación legal en el barrio Venecia.

Según explicó Barrios, la tragedia de Toloza expuso una problemática de fondo en Bogotá, la operación de establecimientos clandestinos que realizan procedimientos médico-estéticos invasivos sin autorización sanitaria, poniendo en riesgo la vida de los pacientes.

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“Este proyecto establece que todos los establecimientos que ofrezcan servicios de medicina estética deberán exhibir un sello visible con código QR, mediante el cual cualquier ciudadano podrá consultar en tiempo real la habilitación del centro, los servicios autorizados y la vigencia del permiso sanitario”, señaló el cabildante.

El Concejo de Bogotá debate la creación del Sello Distrital de Habilitación y Transparencia para combatir clínicas estéticas clandestinas - crédito Prensa Andrés Barrios

Qué propone el proyecto y cómo funcionará el sello

El proyecto de acuerdo establece la obligatoriedad de que todos los centros de medicina estética cuenten con un sello físico y digital de verificación sanitaria, que deberá estar visible en el establecimiento y accesible para consulta ciudadana. El sello incluirá un código QR que permitirá a cualquier persona, mediante su teléfono móvil, verificar en tiempo real si el centro está habilitado, qué procedimientos puede ofrecer legalmente y si su permiso sanitario está vigente.

La iniciativa también contempla sanciones para el uso fraudulento del sello, así como la implementación de mecanismos de inspección y vigilancia a cargo de la Secretaría Distrital de Salud. Además, la administración deberá presentar reportes periódicos al Concejo de Bogotá sobre los operativos realizados, cierres de establecimientos y medidas sanitarias aplicadas.

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El objetivo central es reducir la asimetría de información entre los usuarios y los prestadores del sector estético, garantizando que la ciudadanía cuente con una herramienta sencilla para identificar centros legales y evitar ser víctima de prácticas clandestinas.

El contexto: auge de la estética y riesgos de la informalidad

Colombia se ha posicionado en la última década como uno de los principales destinos de turismo estético en América Latina. Según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (Isaps), en 2024 se realizaron 490.944 procedimientos estéticos en el país, ubicándolo como el cuarto destino mundial en este sector. Sin embargo, este crecimiento ha venido acompañado de un preocupante aumento en la informalidad y la proliferación de “clínicas de garaje”.

La propuesta surge tras la muerte de Yulixa Consuelo Toloza Rivas, quien falleció después de un procedimiento en un centro sin permiso legal - crédito Yulixa Tolosa/Facebook

El Instituto Nacional de Salud reportó 348 lesiones asociadas a procedimientos estéticos en 2023: el 66% requirió hospitalización, el 31% terminó en UCI y el 8% resultó fatal. En Bogotá, la Secretaría de Salud informó que solo en 2025 se realizaron 563 operativos y 814 visitas de inspección, con la aplicación de 39 medidas sanitarias de seguridad.

En lo corrido de 2026, ya se han adelantado 129 operativos y 173 visitas de control. Las autoridades sanitarias han detectado que muchos de estos establecimientos operan en viviendas, apartamentos o locales camuflados, evadiendo los controles institucionales.

Clausura de establecimientos y operativos en Bogotá

Sobre el contexto que dejó la tragedia de Yulixa Toloza, la Secretaría de Salud de Bogotá intensificó los operativos en localidades como Kennedy, Chapinero y Suba, donde se ha registrado un mayor número de denuncias por procedimientos irregulares y complicaciones médicas.

En 2026, cerca de 400 centros estéticos clandestinos han sido clausurados en la capital. Entre las complicaciones más frecuentes reportadas por los hospitales se encuentran infecciones severas, necrosis de tejidos y daños anatómicos permanentes.

En lo corrido de 2026, las autoridades sanitarias de Bogotá han adelantado 129 operativos y detectado numerosos establecimientos clandestinos - crédito Imagen Ilustrativa Infobae-@SectorSalud/X

Asimismo, el distrito reforzó la vigilancia sobre la publicidad engañosa en redes sociales y plataformas digitales, donde suelen ofrecerse descuentos y procedimientos rápidos para captar pacientes, sin cumplir con los requisitos mínimos de habilitación y de bioseguridad.

Medidas de inspección, vigilancia y control

El proyecto de acuerdo establece que la Secretaría Distrital de Salud será la entidad encargada de definir las características técnicas del sello, supervisar su implementación y facilitar el canal de consulta ciudadana. Los establecimientos tendrán la obligación de exhibir el sello de manera visible y mantenerlo vigente, mientras que la autoridad sanitaria deberá garantizar la actualización constante del sistema y la información disponible.

Además, el proyecto contempla sanciones para quienes utilicen sellos falsificados o alteren la información oficial, así como la obligación de reportar periódicamente los resultados de los operativos y las medidas adoptadas contra centros irregulares.

El concejal Barrios advirtió que la falta de mecanismos de verificación expone a los ciudadanos a riesgos innecesarios y permite que redes clandestinas sigan operando en peluquerías, viviendas y locales que no cumplen con los requisitos básicos. “Bogotá necesita herramientas de prevención, transparencia y control para proteger la vida de las personas”, concluyó.