Medicina Legal concluyó que la muerte de Yulixa Toloza se debió a una embolia pulmonar: en otras palabras, un coágulo bloqueó las arterias de la mujer de 52 años después de una cirugía estética en un centro ilegal en Bogotá, una complicación que puede causar daño pulmonar, caída abrupta del oxígeno y colapso en minutos, si no se trata de inmediato.
Ese dictamen forense descartó hipótesis iniciales, como un choque hipovolémico o una reacción a la anestesia general. También adquiere valor en la audiencia de imputación porque coincide con el cuadro de “deterioro progresivo, debilidad extrema y pérdida de conciencia” que presentó la víctima en la camilla.
De acuerdo con MedlinePlus, una embolia pulmonar es el bloqueo súbito de una arteria en los pulmones. Suele ocurrir cuando un coágulo se desprende de otra parte del cuerpo, sobre todo de las piernas en casos de trombosis venosa profunda, y viaja por la sangre hasta alojarse en los pulmones.
PUBLICIDAD
Esta emergencia puede producir daño permanente en los tejidos pulmonares, reducir de forma drástica los niveles de oxígeno en la sangre y lesionar otros órganos por falta de oxigenación.
El tratamiento requiere atención inmediata en urgencias con anticoagulantes o procedimientos con catéter para romper el coágulo.
Los síntomas más frecuentes, de acuerdo con MedlinePlus y con el Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre de Estados Unidos, incluyen falta de aire de aparición súbita, respiración acelerada, dolor agudo en el pecho que empeora al toser o respirar, taquicardia, presión arterial baja, mareos intensos, desmayos y, en algunos casos, tos con sangre.
PUBLICIDAD
El mismo instituto de Estados Unidos advirtió que muchos pacientes no reciben diagnóstico a tiempo porque estas manifestaciones pueden parecerse a las de un infarto, una neumonía o un episodio de ansiedad. También puede haber inflamación o dolor en una pierna, un signo asociado a la formación previa del coágulo.
En el caso de Yulixa Toloza, la Fiscalía expuso que la mujer presentó asfixia y desmayos después de la cirugía láser. Según esa reconstrucción, no se activó un código de emergencia ni se la trasladó a un hospital de alta complejidad para intentar disolver el bloqueo arterial.
Por su parte, Mayo Clinic explica, en su página web, que la mayoría de los casos de embolia pulmonar están relacionados con trombosis venosa profunda, es decir, con coágulos que se forman en venas profundas, especialmente en las piernas. Según esa institución, la condición puede volverse mortal con rapidez si no se trata de inmediato.
PUBLICIDAD
Los factores que elevan el riesgo incluyen inmovilidad prolongada, cirugías recientes, cáncer, embarazo, tabaquismo, obesidad, uso de anticonceptivos hormonales y trastornos hereditarios de la coagulación. El problema puede aparecer incluso en personas aparentemente sanas y evolucionar en cuestión de minutos.
Mayo Clinic añade que cualquier cirugía incrementa temporalmente el riesgo de trombos porque el organismo entra en un estado inflamatorio y de coagulación acelerada después de una intervención. Esa condición ayuda a explicar por qué una complicación de este tipo puede surgir tras un procedimiento estético.
El director del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Ariel Emilio Cortés, dijo que la embolia pulmonar era una de las hipótesis investigadas en la muerte de Toloza. También aclaró que la conclusión definitiva dependía de estudios especializados que seguían en proceso.
PUBLICIDAD
La posibilidad cobró fuerza por el tipo de procedimiento al que habría sido sometida la paciente. Según la Cleveland Clinic, estas emergencias pueden presentarse durante cirugías estéticas como liposucciones, lipólisis u otras intervenciones invasivas sobre tejido graso.
De acuerdo con esa institución, en esos procedimientos partículas de grasa o coágulos pueden entrar al torrente sanguíneo y desplazarse hasta los pulmones, donde bloquean arterias pulmonares y alteran la oxigenación del cuerpo.
La clínica indica, en su página web, que la embolia grasa pulmonar es poco frecuente, pero potencialmente mortal, y se asocia con traumatismos y cirugías que manipulan tejido adiposo.
PUBLICIDAD
También menciona otros factores que pueden precipitar un deterioro súbito: exceso de anestesia, sangrado, infecciones, mala oxigenación, técnicas quirúrgicas agresivas, procedimientos prolongados o falta de controles médicos adecuados.
Añade que especialistas en cirugía plástica han advertido durante años que las embolias grasas están entre los riesgos más temidos en procedimientos corporales realizados en sitios clandestinos, sin equipos de emergencia ni seguimiento posoperatorio adecuado.