El 19 de mayo de 2026, la residencia de Álvaro Uribe Vélez en Llanogrande, sector rural del municipio de Rionegro, Antioquia, fue escenario de una acción que el propio exmandatario describió como una “provocación violenta”. Según su relato, personas afines a sectores de izquierda llegaron al lugar portando armas blancas y realizando grafitis que aludían al escándalo de los falsos positivos.
Por estos hechos, el candidato presidencial Abelardo de la Espriella se pronunció por los ataques contra Uribe en los últimos días y señaló que “el único enemigo es (Iván) Cepeda”, al reprochar lo ocurrido.
En una publicación en X, el también abogado rechazó las agresiones y escribió: “Condeno cualquier ataque contra el presidente @AlvaroUribeVel, a quien aprecio y admiro. ¡Firme por la Patria! (A.D.L.E)”.
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Álvaro Uribe culpo a Iván Cepeda de los actos violentos
El expresidente Uribe responsabilizó directamente a un grupo dirigido por el representante electo Hernán Muriel, del Pacto Histórico, y aseguró que la coordinación estuvo a cargo del senador y candidato presidencial Iván Cepeda. También señaló que los participantes, quienes arribaron en tres autobuses, aprovecharon que en la vivienda solo se encontraba su esposa para realizar los actos de hostigamiento.
Durante el incidente, el exmandatario relató en diálogo con Blu Radio que uno de los manifestantes utilizó una “puñaleta” para agredir a uno de sus acompañantes, causándole una herida superficial. La versión preliminar de Uribe sostiene que la acción fue organizada por actores políticos vinculados al petrismo.
El hecho incluyó la intervención de autoridades locales y generó forcejeos, justo cuando los manifestantes intentaban pintar un mural sobre un puente en construcción frente al acceso principal de la propiedad. La presencia de autobuses y los grafitis con mensajes políticos marcaron la jornada, generando tensión entre los asistentes y el entorno familiar del exmandatario.
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Lo ocurrido en la vivienda de Uribe implicó la llegada de manifestantes, actos de vandalismo y un altercado que dejó una persona herida de manera leve, según la denuncia pública del expresidente. La situación provocó respuestas inmediatas de figuras políticas y autoridades regionales, además de la intervención de la policía en el sitio.
Reacción política y presencia de Paloma Valencia
En la mañana del 20 de mayo, la candidata presidencial del Centro Democrático, Paloma Valencia, acudió personalmente a la residencia junto a medios locales.
Ante las cámaras, expresó: “Mire, llegamos con el ánimo de presentarle nuestro respeto a doña Lina y al presidente Uribe”. Cuestionó el clima político: “Qué horrible un país donde la política lleva a que los adversarios políticos hostiguen los hogares donde vive nuestra mamá, nuestra esposa, nuestras hijas”.
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La dirigente denunció que este tipo de hechos generan incertidumbre y afectan la tranquilidad de las familias: “Es una falta de respeto, es una falta de solidaridad generar incertidumbre en la propia casa de uno”. Para Valencia, lo ocurrido representa el accionar de una corriente política: “Pero ese es el Pacto Histórico. Ese es Iván Cepeda, que no sabe hacer política, sino desde el odio, desde la confrontación, desde la instigación a la violencia”.
Valencia remarcó la postura de su movimiento: “Venimos a decirles que por eso la alternativa somos nosotros, que queremos la seguridad de todas las familias”. La candidata insistió en que los actos violentos buscan acallar a los afectados y dividir el país en dos bandos opuestos.
La intervención de la candidata incluyó una advertencia sobre el sentido democrático: “Una línea roja donde de un lado estemos todos los demócratas, hasta los de izquierda, y del otro lado los violentos”.
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Valencia agregó que lo inaceptable es “estos vínculos con los violentos, este legitimar la violencia, ese hostigar a quien es adversario político, esa manera de hacer política donde los de los fusiles amedrentan a los colombianos y ellos instrumentalizan a la gente para amedrentar nuestras familias”.
En su mensaje, enfatizó: “Esa, esa Colombia que propone Iván Cepeda es la que vamos a derrotar para que todas las familias, todas las esposas, todas las hijas, todos los colombianos, podamos vivir sin miedo”.
La situación en Llanogrande fue interpretada por los involucrados como un reflejo de la polarización política actual en Colombia, a pocos días de la primera vuelta presidencial. Las posturas encontradas y las denuncias públicas evidencian el ambiente de confrontación en la antesala de las elecciones.
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