Asesinaron al dueño de una casa al sur de Bogotá cuando fue a cobrar el arriendo: lo agredieron entre varios y lo dejaron tirado en la calle

La víctima, quien había acudido a una propiedad para resolver diferencias económicas, pereció tras recibir lesiones graves

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Jonathan Steven Vega fue asesinado en Soacha tras una discusión por el cobro de un arriendo, según informaron las autoridades locales - crédito Carlos Ortega/EFE

El municipio de Soacha, en Cundinamarca, fue escenario de un nuevo episodio violento que culminó con la muerte de Jonathan Steven Vega, de 33 años, tras un conflicto vinculado a un cobro de dinero.

Familiares narraron que la víctima perdió la vida luego de sufrir graves heridas provocadas por varias personas, tras reclamar un pago pendiente de arrendamiento.

Durante ela noche del sábado 16 de mayo, Jonathan Steven Vega se vio envuelto en una discusión que, según versiones iniciales, se originó por el cobro de un dinero adeudado. El altercado escaló rápidamente y derivó en una agresión colectiva que le causó una fuerte hemorragia.

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El hombre logró recorrer varias cuadras, en busca de ayuda entre los vecinos del sector. Sin embargo, la gravedad de las heridas le impidió avanzar más y, desfallecido, cayó en plena vía pública.

La víctima, de 33 años, recibió heridas mortales y murió en la vía pública antes de recibir atención médica en Cundinamarca - crédito Captura video CityTV

El hermano de la víctima, presente poco después del ataque, describió la escena como de gran impacto por la cantidad de sangre y la gravedad de las lesiones sufridas por Jonathan. De acuerdo con el testimonio de Cecilia Vega de Osorio, hermana de la víctima, “mi hermano el que lo vio dijo que lo habían degollado porque era demasiada sangre la que él votaba”, contó al medio regional City TV.

En un esfuerzo por salvarse, Vega salió de la vivienda y recorrió algunos metros por la calle, buscando ayuda de los vecinos y familiares que se encontraban cerca. Sin embargo, la gravedad de las heridas impidió que alcanzara a recibir auxilio médico.

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El fallecimiento ocurrió en plena vía pública. Familiares intentaron prestarle primeros auxilios, pero el desenlace fue inmediato, ya que no logró resistir hasta la llegada de los servicios de emergencia.

La familiar del hombre de 33 años agregó que cuando fueron “a buscarlo a ver si lo podíamos auxiliar porque él cogió calle arriba. Pero ya cuando nosotras llegamos, él ya estaba muerto”.

Familiares de la víctima solicitaron celeridad en la investigación a la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación para evitar la impunidad- crédito Captura video CityTV

En medio del dolor, los familiares de la víctima hicieron un llamado urgente: “Les pediríamos que por favor nos colaboraran y nos hicieran más pronto la investigación, porque esto no se puede quedar en la impunidad”, manifestaron con consternación.

La Policía Metropolitana y el Cuerpo Técnico de Investigación adelantan las labores de esclarecimiento. Entre las acciones implementadas se encuentran la búsqueda activa de pruebas materiales, la toma de testimonios y el análisis minucioso de videos de seguridad en la zona donde ocurrió el hecho.

El principal objetivo de la investigación es determinar el motivo exacto detrás del crimen, identificar plenamente a los sospechosos y lograr su ubicación para que enfrenten la justicia.

El asesinato de Jonathan Steven Vega ha generado preocupación entre los habitantes de Soacha y ha reavivado el debate sobre la seguridad, la intolerancia y la necesidad de mecanismos efectivos para resolver conflictos de convivencia sin recurrir a la violencia.

Joven en condición de discapacidad que sobrevivió a ataque de inquilino en el que murió su madre pide una oportunidad laboral

La vida de Freddy Ortiz Loaiza cambió de forma irreversible tras el asesinato de su madre, María Victoria Loaiza, el 14 de febrero de 2026 en el barrio Cristóbal Colón de Cali. El crimen, cometido por un inquilino, dejó secuelas profundas en Freddy, quien resultó gravemente herido y pasó 25 días hospitalizado en una unidad de cuidados intensivos.

Imágenes de referencia: Colprensa

Actualmente, enfrenta la discapacidad agravada que le dejó ese episodio, y su entorno familiar se ha reducido a la compañía de una tía con escasos recursos. A pesar de la adversidad, Freddy expresa un objetivo claro: “Solo quiero una oportunidad para trabajar, lo que yo sé, que soy técnico en sistemas y también hice un curso de celulares”. Su aspiración es insertarse en el mercado laboral mediante los conocimientos que ha adquirido.

La prima de Freddy, Carmen Lucía Angulo Loaiza, ha asumido un papel activo en la denuncia pública de la falta de respuesta institucional. En sus palabras, la petición es clara: “Estamos solicitándole a la Alcaldía, a la Gobernación, al Estado, muchas oportunidades para él. Como una silla de ruedas —ojalá eléctrica, porque la que tiene le está fallando—, un cuidador y una silla especial para bañarse”.

Hasta ahora, los esfuerzos de la familia no han recibido respuestas concretas. Freddy requiere no solo apoyo emocional y material, sino también condiciones mínimas para la movilidad y el autocuidado. La demanda de una silla de ruedas eléctrica, un cuidador y una silla para la higiene personal pone en evidencia las necesidades no cubiertas para una persona en condición de discapacidad severa que busca independencia.