La aplicación de la ‘ventana de muerte’ en la investigación fue clave tras el hallazgo del cuerpo de Yulixa Toloza en una carretera de Apulo, Cundinamarca.
El 13 de mayo de 2026, Toloza, de 52 años, acudió a una clínica ilegal identificada como Beauty Láser, ubicada en el barrio Venecia, en la localidad de Tunjuelito de Bogotá, para someterse a una liposucción. Tras el procedimiento, su paradero se desconoció. Testigos y grabaciones de cámaras de seguridad registraron a dos hombres trasladándola fuera del lugar, aparentemente inconsciente, y subiéndola a un vehículo negro.
El 19 de mayo de 2026, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo de Yulixa en una vía que conduce al mencionado municipio.
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La Fiscalía General de la Nación lidera el proceso para esclarecer cómo y cuándo ocurrió la muerte, en coordinación con el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. La ‘ventana de muerte’ es un intervalo de tiempo que permite a los expertos forenses determinar el momento en que ocurrió un fallecimiento.
Su uso en este caso ayuda a la Fiscalía a precisar si la víctima murió en un centro de estética del sur de Bogotá o durante el traslado posterior, y así establecer si hubo omisión de auxilio o participación en homicidio. Las cámaras de seguridad alrededor del centro de estética, ubicado en el sector Venecia del sur de Bogotá, permitieron identificar el automóvil que transportó a Toloza.
El vehículo fue rastreado y hallado en Cúcuta, en la frontera con Venezuela. Allí, la Policía Metropolitana y la Fiscalía capturaron a dos personas vinculadas al caso, según detalló la revista de actualidad Semana.
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El papel de la Fiscalía en el caso de Yulixa Toloza
La Fiscalía General de la Nación coordina la labor investigativa junto con la Sijín de la Policía Metropolitana de Bogotá.
La inspección técnica al cuerpo permitió confirmar que los datos correspondían a la mujer reportada como desaparecida tras un procedimiento estético.
La ventana de muerte adquiere prueba, ya que posibilita a la Fiscalía sustentar cargos por homicidio y desaparición forzada. Uno de los puntos bajo investigación es si los capturados omitieron trasladar a la víctima a un centro asistencial, lo que podría configurar una conducta penal relevante.
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Además, la Fiscalía espera completar los trámites para solicitar la extradición de tres personas más —dos hombres y una mujer—, capturados en Venezuela y vinculados a la muerte de Toloza.
Esta extradición se solicita con base en tratados internacionales, con la finalidad de presentar a los implicados ante la justicia colombiana por homicidio y desaparición forzada.
Análisis forense y relevancia de la necropsia en la investigación
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses asumió el análisis forense mediante la necropsia, un procedimiento clínico que permite determinar con precisión la causa y el momento exacto del fallecimiento.
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Este examen busca establecer si la víctima perdió la vida en el establecimiento estético o durante su traslado posterior. La necropsia, combinada con los resultados derivados de la ventana de muerte, proporcionará prueba que la Fiscalía presentará ante un juez. “Unidades de la Sijín realizaron las diligencias de inspección técnica a cadáver para posteriormente trasladar el cuerpo”, indicó el ente investigador citado por el medio mencionado.
Los análisis elaborados en el laboratorio forense constituirán parte clave del soporte en las audiencias judiciales. Estos informes serán determinantes para establecer el grado de responsabilidad y avanzar en las medidas legales contra los capturados.
El avance de la investigación dependerá de la presentación de los resultados de la necropsia y la interpretación de la ventana de muerte. Ambos elementos serán esenciales para resolver el caso e identificar a los responsables de la muerte de Yulixa Toloza.
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La policía detuvo a dos hombres, identificados como Jesús Hernández Morales y Kelvis Sequera Delgado, cuando intentaban reclamar el vehículo vinculado al caso. Durante las pesquisas, se localizaron rastros de sangre y otros elementos biológicos dentro del automóvil utilizado para transportarla.
Se estableció que el establecimiento donde se realizó la cirugía no contaba con permisos sanitarios ni con vigilancia de la Secretaría de Salud