A menos de dos semanas para las elecciones presidenciales en Colombia, el presidente Gustavo Petro mostró su preocupación ante lo que podría ser el fin de su proyecto político.
En una entrevista concedida a Caracol Radio W, el mandatario nacional advirtió las posibles causas que tendría en su contra si en los comicios del 31 de mayo resulte ganador un proyecto opuesto a su administración.
Incluso, el jefe de Estado le restó importancia a las advertencias de la Procuraduría General de la Nación sobre una posible participación en política, al reconocer su respaldo a Iván Cepeda, actual candidato del Pacto Histórico, partido afín a su Gobierno.
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“Si a mí me tienen que procesar, tenga usted la seguridad que si el progresismo pierde las elecciones, a mí me van a perseguir”, manifestó Petro a la cadena radial colombiana.
Del mismo modo, Petro subrayó que la situación no le resulta nueva y reiteró su temor al ser declarado como objetivo militar por parte de estructuras ilegales.
“Me sucedió después de ser alcalde (de Bogotá), me sucedió antes de ser alcalde. Yo he tenido tiempos en donde morir ha sido la posibilidad, incluso para el día que vivo o para el otro día. Y no es que me asuste el tema, pero soy objetivo”, comentó.
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Incluso, el mandatario respaldó el análisis hecho por Gustavo Bolívar, exsenador y exdirector de Prosperidad Social (DPS) en la que aseveró que, en caso de que Iván Cepeda no logre ganar la contienda presidencial, pasarían más de una década para que el progresismo retorne al poder.
En su explicación, Petro recordó algunos casos ocurridos en el mundo. “En Chile, 1973, y no por elecciones, sino a la fuerza, se demoró 40 años. Y si voy a España, después de la Guerra Civil Española, que dejó un millón de muertos, el progresismo en España se demoró en llegar a un gobierno, pues hasta la muerte de Franco, igual que sucedió con Pinochet (Chile). Entonces, son etapas muy largas para una generación, incluso, en que el progresismo puede quedar simplemente silenciado en unas épocas muy oscuras que vive, pues la historia de un país”, rememoró.
Para el caso de Colombia, Petro sostuvo: “Si miramos la constitución de 1886, pues duró cien años. Fuimos nosotros los que derogamos la constitución de 1886 a través de una constituyente, la de 1991. Y entonces, ese periodo, que tuvo mucha violencia y que tuvo reformas que intentó el Partido Liberal muy serias, pero a la postre ineficaces, pues nos refleja etapas muy largas de reacción política en donde una sociedad simplemente se puede oscurecer”.
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Otras preocupaciones de Petro
Así mismo, Petro mostró su preocupación por el trato recibido por las oposiciones políticas en el país. “Una cosa es cómo tratamos a nuestra oposición, otra cosa es cómo esa oposición siendo Gobierno nos trató a nosotros”, enfatizó.
Al referirse sobre el papel de los presidentes en las campañas electorales, Petro sostuvo quela política es un proceso colectivo y que los proyectos políticos dependen de la decisión popular.
“El país va variando en sus proyectos políticos, esos proyectos no son de una persona, se suceden. Es la población la que decide mantenerlos o pasarlos”, indicó.
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Por último, el presidente Gustavo Petro descartó buscar una eventual reelección en caso de que se habilite este mecanismo en Colombia, al considerar que, desde su llegada a la Casa de Nariño, su felicidad ha desaparecido.
“Yo no he sido feliz en la Presidencia, si no es porque me he defendido a punta de amor, libros y abrazos del pueblo, no todo el pueblo, pero hay mucho amor en la población hacia mí y lo que hemos hecho (...) si no es por eso, no resisto el Gobierno”, expresó.
Consultado sobre las razones para impulsar una Asamblea Nacional Constituyente, Petro afirmó que el objetivo no es prolongar su mandato, sino avanzar en la lucha contra la corrupción. “Por eso no va a reelegirse Petro, no estoy en eso, pienso en otras cosas”, concluyó.
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