Expolicía murió en la masacre en Catatumbo: renunció a la institución para proteger su vida

Se conocieron nuevos detalles de la violenta acción armada que cobró la vida de seis personas en una de las zonas más afectadas por el conflicto armado a lo largo de la historia y que hoy enluta a varias familias y la comunidad en general

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El vehículo en el que se movilizaban líderes sociales y escoltas de la UNP fue atacado a bala - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Un ataque armado dejó como resultado la muerte de seis personas en el municipio de Ábrego, Norte de Santander. Entre las víctimas se encuentran dos defensores de derechos humanos de la Asociación por la Unidad Campesina del Catatumbo, dos mujeres afiliadas a esa organización y dos escoltas de la Unidad Nacional de Protección (UNP).

Uno de los guardaespaldas fue identificado como Sebastián Murillo, exintegrante de la Policía Nacional.

Su muerte, ocurrida en la vereda Oropoma, resume el recorrido de un hombre que había dejado la institución por miedo a ser asesinado en el Catatumbo, aunque finalmente fue alcanzado por la violencia.

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El reporte de los medios locales indica que Murillo había prestado servicio en en Ocaña. Más tarde fue trasladado a Tibú, en la región del Catatumbo, que a lo largo de la historia se ha visto afectada por la violencia, lo que preocupó al entonces uniformado, que le comunicó a sus seres queridos el temor que sentía por su vida.

De acuerdo con Blu Radio, personas cercanas señalaron que el ciudadano intentó conseguir un traslado a otro lugar del departamento, aunque no lo logró, por lo que tomó la determinación de dejar la Policía y así evitar que un hecho violento acabara con su vida. Irónicamente, después de varios años, terminó muerto por causa del conflicto armado.

Uno de los fallecidos formó parte de la Policía y quiso huir de la violencia - crédito Colprensa

Luego de renunciar a la Policía Nacional y buscar trabajo lejos de la violencia, decidió regresar a Ocaña para estar cerca de sus seres queridos, donde laboró como vigilante en una institución del Estado.

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Finalmente, decidió presentar su hoja de vida ante la Unidad Nacional de Protección e inició sus labores en marzo de 2026 con el esquema de seguridad del líder social Freiman Velásquez, hacia el que iba dirigido el ataque ocurrido en la jornada del 19 de mayo de 2026 por parte de criminales armados que los interceptaron en la vía y atacaron a los ocupantes del vehículo.

Cabe mencionar que el mismo hecho cobró la vida de otras cinco personas, según el reporte oficial de la Gobernación de Norte de Santander, ellos son:

  • Freiman David Velásquez Benítez (Defensor de Derechos Humanos, líder campesino y juvenil e integrante de la Asociación por la Unidad Campesina del Catatumbo - Asuncat).
  • Iván Stiven Camacho Castillo (Defensor de Derechos Humanos e integrante de Asuncat).
  • Mayerlis Yoselín Hernández Ramírez (Afiliada a Asuncat).
  • Yidy Smith Velásquez Benítez (Afiliada a Asuncat).
  • Robinson Carvajalino (Escolta de la Unidad Nacional de Protección - UNP).
Las autoridades investigan el hecho violento que tiene en alerta a la región - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

El reporte oficial condenó el ataque de forma contundente con el siguiente mensaje: “La Gobernación de Norte de Santander, en cabeza del señor gobernador William Villamizar Laguado, todo su gabinete institucional, manifiesta ante la opinión pública su más profundo dolor, indignación y rechazo absoluto por el homicidio de seis personas en la región del Catatumbo, en la vía que conduce del municipio de Ábrego a Ocaña, entre quienes se encontraban defensores de derechos humanos, líderes campesinos de juventudes y personal de protección adscritos a la UNP”.

Reporte oficial de la Gobernación tras la masacre que enluta a la región - crédito Gobernación de Norte de Santander

Del mismo modo, la Gobernación hizo un llamado al respeto por la vida, los derechos humanos y evitar nuevos actos de violencia como el ocurrido en Ábrego.

Por esta razón, se pidió abrir “todas las posibilidades de un diálogo territorial que nos permita de una vez por todas detener el derramamiento de sangre y violencia que azota nuestro territorio, persistiremos de manera inquebrantable en la defensa de los derechos fundamentales, el apoyo a los líderes sociales y la construcción de un territorio seguro y en paz para todos los nortesantandereanos”.