La tensión política se intensificó en el corregimiento de Llano Grande en Rionegro, Antioquia, luego de un incidente ocurrido cerca a la residencia del expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Según testimonios recogidos en la zona, el evento involucró confrontaciones verbales y físicas entre simpatizantes del Centro Democrático y miembros del Pacto Histórico, quienes arribaron para realizar un mural, hecho que fue interpretado como una provocación por partidarios del exmandatario.
El hecho central fue el hostigamiento político frente al domicilio del expresidente, que derivó en altercados y acusaciones de violencia e intimidación.
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De acuerdo con las declaraciones de Andrés ‘Gury’ Rodríguez, concejal de Medellín, el grupo se presentó en el lugar para respaldar al exjefe de Estado tras enterarse de que “acaba de sufrir un hostigamiento, verdadera violencia política, a las afueras de su casa”.
Rodríguez relató que la acción se originó cuando “miembros del Pacto Histórico llegaron a pintar un mural de esos que ellos están acostumbrados a pintar”. Identificó entre los presentes a integrantes del equipo del concejal José Luis Marín y a “miembros, comunicadores, varios de ellos”.
Rodríguez también señaló que, en cabeza del hostigamiento, se encontraba el “representante electo Hernán Muriel”, acompañado por su hermano, funcionario de la Secretaría de Educación, y la señora María Camila Arango, funcionaria del Ministerio del Interior.
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“Supuestamente los que nos tienen que cuidar”, afirmó Rodríguez, quien describió a los demás participantes como “mandó a sus zombis de mierda… todos adoctrinados, todos iracundos”.
El propio Álvaro Uribe Vélez describió la situación como un escenario de negociación frustrada. “Aquí hay un testimonio muy importante. Sergio es profesor universitario, un hombre muy calmado, de diálogo. Entonces, le dijimos a Muriel, ese parlamentario que dirigía estos muchachos: ‘Hombre, entonces negocia con Sergio’”, relató el exmandatario.
Tras un acuerdo inicial para no borrar el mural hasta que los pintores se retiraran, Uribe afirmó que los opositores incumplieron el pacto: “Negociaron que yo no siguiera borrando hasta que se fueran los pintores. Lo cumplimos. Después pidieron que yo no siguiera borrando hasta que se retiraran. Lo incumplieron”.
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Un testigo afín a la campaña de Paloma Valencia detalló que la mesa de conversación se caracterizó por múltiples dilaciones. Según su testimonio, los representantes del Pacto Histórico se apartaron para realizar una llamada telefónica: “Hernán Muriel confirmó que iban a hablar con Iván Cepeda, que era el que estaba realmente coordinando este tema de pintar y hacer esta afrenta en el muro”.
Rodríguez denunció que, al llegar al lugar, se produjo un ataque violento: “Intentaron darme en varias ocasiones”, expresó.
En su relato, mencionó un forcejeo en el que le arrebataron un bate y una persecución posterior. También aseguró que hubo amenazas con armas blancas: “Iban a apuñalar a Toledo, o... no, iban a apuñalarme. Así en este estado quedó David Toledo (excandidato a la Cámara de Representantes), pa’ que ustedes vean. Quedó bastante aporreado y, lamentablemente, el Pacto Histórico hoy demuestra lo que está hecho”.
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Responsabilizó directamente a los líderes locales del Pacto Histórico, encabezados por el representante electo Hernán Muriel.
Según Rodríguez, Muriel “se va a hostigar a la casa del presidente Uribe cuando su señora estaba sola y sale orgulloso en los medios, en las redes, diciendo: ‘No, es que estamos aquí en la entrada de la casa del presidente Uribe, vinimos a hacer un ejercicio de memoria’”. Cuestionó el carácter de dicha acción, calificándola como un acto de violencia política a quince días de las elecciones.
Durante su discurso, Rodríguez sostuvo que los participantes llegaron en buses “contratados por el Pacto Histórico”. Enfatizó: “Aquí vinieron a hostigar al presidente Álvaro Uribe en la puerta de su casa. Ya, se van en los buses contratados por el Pacto Histórico. En esto están las elecciones de este país, muchachos. Una verdadera violencia política. Y no es el Centro Democrático el que pone los muertos. Y casi nos matan a Toledo hoy”.
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A lo largo de la jornada, los protagonistas hicieron énfasis en el clima de tensión y la sensación de inseguridad que, según ellos, rodea la actividad política. “Esta gente es muy mala. No tienen escrúpulos y harán todo lo que sea posible para no perder las elecciones, porque saben que van a perder”, concluyó Rodríguez, en un ambiente marcado por la desconfianza y el cruce de señalamientos.