El conflicto armado en Colombia experimenta una transformación inquietante con la proliferación de ataques perpetrados mediante drones.
El primer caso letal registrado ocurrió en el sur del Cauca en 2024, cuando un dron lanzó una granada sobre un grupo de niños que jugaban fútbol, matando a un menor de diez años y dejando 12 heridos. Ese episodio marcó el inicio de una serie de atentados con tecnología de bajo costo y acceso masivo que, en dos años, han multiplicado el miedo y la letalidad en diversas regiones.
En 2025, la ofensiva tecnológica se intensificó: drones lanzaron explosivos cerca de un hospital provisional de Médicos Sin Fronteras en Cauca, derribaron un helicóptero policial en Antioquia, atacaron la vivienda del alcalde de Calamar y, en diciembre, un ataque a una base militar dejó siete soldados muertos y 30 heridos.
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El Ministerio de Defensa y la organización Armed Conflict Location and Event Data (Acled) advirtieron sobre el crecimiento exponencial de estos ataques: de un solo caso en 2023 a 38 en 2024 y 149 en 2025, según Acled.
Según The Guardian, las cifras oficiales son incluso más altas, serían 333 incidentes reportados en 2025. La mayoría de los objetivos han sido comisarías, patrullas militares y rivales armados, aunque los civiles han quedado cada vez más expuestos.
En diciembre de 2025, Acled documentó ataques contra comisarías en Cauca y una base en Cesar, donde al menos cinco civiles resultaron heridos. “Lanzan los explosivos sobre los objetivos con poca precisión, pero con un efecto aterrador”, indicó Tiziano Breda, analista sénior de Acled.
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El exvicepresidente Humberto de la Calle señaló el cambio de paradigma: “Con los drones, creo que estratégicamente hemos llegado a un punto en el que debemos detener los ataques aéreos que estamos sufriendo. Esto nunca había ocurrido antes en Colombia”.
Las disidencias de las Farc fueron las primeras en adaptar drones comerciales para transportar explosivos, seguidas por el ELN y otros grupos armados. Muchos ataques adoptan el formato kamikaze, donde el propio dron se convierte en el proyectil. Para 2025, casi todos los actores del conflicto recurren a estos dispositivos, que han extendido su alcance geográfico a más de cuarenta municipios.
En varias ocasiones, los civiles han sido blancos directos o daño colateral. El comandante del ejército, general Federico Mejía, atribuyó el asesinato del niño en Cauca a una estrategia de presión sobre la comunidad local para rechazar la presencia militar. En Putumayo, líderes indígenas han denunciado el uso de drones para intimidar y controlar a la población, según Human Rights Watch.
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La expansión de los drones en el conflicto armado en el interior de Colombia redefine los límites de la seguridad y multiplica los desafíos para la protección de la población civil.
The Guardyan concluyó que el uso de drones en Colombia se ha intensificado, impulsado por la influencia de conflictos internacionales como la guerra en Ucrania. Analistas explicaron que la participación de combatientes extranjeros y la viralización de videos han facilitado la llegada de tecnología y tácticas.
“El uso masivo de drones en Ucrania, junto a la presencia de extranjeros, especialmente colombianos, contribuyó a la difusión de estos dispositivos”, señaló Tiziano Breda.
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Grupos armados aprovecharon conexiones con cárteles mexicanos y europeos para acceder a equipos y formación. Expertos también advirtieron que menores están siendo reclutados para operar drones por sus habilidades tecnológicas.
Capturados integrantes del Comando Conjunto de Oriente por ataques con drones en cinco departamentos: esto dice MinDefensa
El 14 de mayo de 2026, la captura de cinco miembros del Comando Conjunto de Oriente marcó un avance en la lucha contra las disidencias armadas en Colombia, según informó el Ministerio de Defensa.
Entre los detenidos figura alias Dron, señalado como el encargado de adquirir y modificar drones equipados con explosivos, utilizados en ataques contra la población civil y la fuerza pública de Cauca, Arauca, Boyacá, Caquetá y Casanare.
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De acuerdo con el comunicado, las operaciones de la Policía Nacional se realizaron en Bogotá, Madrid, Villavicencio, Florencia, Carmen de Chocoré y Lebrija. Según la investigación, la estructura criminal habría suministrado tecnología bélica de alta precisión a las disidencias dirigidas por alias Iván Mordisco.
Tras lo anterior, el Ministerio de Defensa detalló que 32 acciones terroristas registradas en Cauca durante 2026 estarían vinculadas con estas capacidades delictivas. “Nuestra Policía capturó a los responsables de modificar aeronaves no tripuladas para ataques”, subrayó la cartera.
Los detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación bajo cargos de concierto para delinquir agravado con fines de terrorismo. El Ministerio aseguró: “Con este resultado, nuestra Policía continuará afectando de manera contundente las capacidades terroristas de las disidencias”.
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