Golpe al narcotráfico en Putumayo: hallan más de 10 toneladas de marihuana en zona rural de Puerto Asís

Las autoridades incautaron el cargamento en dos inmuebles utilizados como centros de almacenamiento y salida de estupefacientes

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Autoridades incautan más de 10 toneladas de marihuana destinadas al tráfico en Putumayo, epicentro estratégico del narcotráfico en Colombia - crédito Policía Nacional

En los corredores fluviales del sur del país, donde durante años el narcotráfico encontró rutas para mover cargamentos hacia mercados internacionales, una nueva operación de las autoridades volvió a poner la atención sobre el papel estratégico que cumple Putumayo dentro de esas redes criminales.

Esta vez, el hallazgo se produjo en zona rural de Puerto Asís, uno de los municipios con mayor actividad en materia de tráfico ilegal en la frontera sur. Allí, en medio de un operativo adelantado por unidades de la Policía y el Ejército, fueron ubicados dos inmuebles que, según información de inteligencia, eran utilizados como puntos de almacenamiento y salida de estupefacientes. El resultado de esa intervención dejó una de las mayores incautaciones registradas en lo corrido del año en esa región: más de 10 toneladas de marihuana, además de otras sustancias asociadas a la producción y comercialización de narcóticos.

El operativo en la vereda Monserrate de Puerto Asís revela el papel clave de corredores fluviales en las rutas de droga hacia Brasil - crédito Policía Nacional

De acuerdo con la información entregada por las autoridades, el operativo se desarrolló en la vereda Monserrate, una zona rural de Puerto Asís que fue identificada en distintas investigaciones como parte de corredores usados por organizaciones criminales para movilizar cargamentos hacia la frontera con Brasil. Durante la inspección a las viviendas intervenidas, los uniformados encontraron aproximadamente 10 toneladas de marihuana, además de 3 kilos con 820 gramos de base de coca y 144 galones de clorhidrato de cocaína en suspensión.

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Las primeras hipótesis de inteligencia apuntan a que el cargamento pertenecería a la estructura criminal conocida como Comandos de Frontera, organización armada que mantiene presencia en varios puntos del sur del país y que, según los investigadores, ha fortalecido su capacidad logística a través de rutas fluviales, corredores fronterizos y redes ilegales de transporte clandestino internacional.

La organización criminal Comandos de Frontera es señalada como responsable del cargamento incautado, fortaleciendo su logística en el sur del país - crédito Policía Nacional

La información recolectada durante el procedimiento indicó que la droga sería movilizada por los ríos Guamuez y Putumayo. Para evitar los controles, la estructura presuntamente utilizaba métodos de ocultamiento adaptados a embarcaciones artesanales y remolcadores, una modalidad que les permitía transportar cargamentos sin levantar sospechas. Más allá de la magnitud de la incautación, el caso vuelve a reflejar cómo los grupos dedicados al narcotráfico continúan aprovechando las condiciones geográficas del sur del país para consolidar corredores ilegales con salida internacional.

Putumayo, por su ubicación fronteriza y su conexión con rutas fluviales estratégicas, es históricamente uno de los departamentos más sensibles frente a este fenómeno. En varios municipios, las autoridades advierten sobre la presencia de estructuras armadas que financian parte de sus operaciones a través del negocio de las drogas ilícitas. Según el reporte oficial, con esta operación se habría afectado económicamente a la organización criminal en más de 7.500 millones de pesos. Además, se evitó que el cargamento, que equivaldría a más de un millón de dosis, llegara a mercados internacionales.

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La droga decomisada se ocultaba en inmuebles adaptados y se movilizaba en embarcaciones artesanales para evadir controles estatales - crédito Policía Nacional

Aunque las autoridades destacaron la dimensión del operativo, expertos en seguridad insisten en que este tipo de resultados, aunque importantes, no resuelven por sí solos la compleja dinámica del narcotráfico en zonas fronterizas. En regiones como Putumayo, donde confluyen economías ilegales, presencia de grupos armados y dificultades históricas en materia de desarrollo social, el control territorial sigue siendo uno de los principales desafíos para el Estado y una de las mayores preocupaciones para comunidades rurales afectadas por la violencia.

Por ahora, el material incautado quedó a disposición de las autoridades judiciales, mientras avanzan las investigaciones para establecer responsabilidades individuales, rutas de financiación y posibles conexiones internacionales de la estructura señalada. La operación, más allá del impacto inmediato sobre este cargamento, vuelve a evidenciar que el sur del país continúa siendo un escenario clave en la disputa por el control de las rutas del narcotráfico en Colombia, especialmente en corredores estratégicos utilizados para movilizar droga hacia mercados internacionales y zonas fronterizas.