Un reciente avistamiento de hipopótamo en la ciénaga La Cira, muy cerca de viviendas rurales en la vereda Cuatro Bocas, encendió de nuevo la alarma entre los habitantes y las autoridades ambientales de Barrancabermeja (Santander).
La inquietud creció tras observarse que el animal realizaba una amplia apertura de su mandíbula, un gesto que, según expertos y residentes, se interpreta como señal de agresividad.
La expansión de esta especie invasora en la región ha provocado no solo preocupación por la seguridad de campesinos y pescadores, sino también por el impacto ambiental. El riesgo para la población rural se agrava porque el hipopótamo ha sido visto en sectores frecuentados por niños y trabajadores del campo. Además, los rastros de su presencia —huellas y desplazamiento nocturno— han sido documentados por la comunidad.
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De esta manera, la Alcaldía de Barrancabermeja elevó una solicitud formal al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible para que la ciudad sea priorizada en el plan nacional de caza controlada de hipopótamos, mediante eutanasia química.
La petición se presentó durante la primera mesa técnica nacional sobre el tema, en la que el Ministerio socializó datos técnicos del Plan de Prevención, Control y Manejo de esta especie exótica.
¿Qué dijo el secretario de Ambiente?
El secretario de Ambiente de Barrancabermeja, Leonardo Granados Cárdenas, detalló: “Debemos decirle a toda la comunidad de Barrancabermeja que el día de ayer, la comunidad de la vereda Cuatro Bocas pone en conocimiento nuevamente del avistamiento del hipopótamo que tenemos presencia en esta área, pero con un comportamiento de señales, precisamente advertencia de territorialidad, que lo que implica es un espacio de peligro para la comunidad”.
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El funcionario explicó que, ante la visita del Ministerio de Medio Ambiente para exponer el protocolo de caza control, se solicitó “ser prioridad, porque lamentablemente esta especie, que es crepúscula, sale en la noche en las áreas donde tenemos también taladros de Ecopetrol y áreas cercanas a la escuela”.
Y enfatizó: “La peligrosidad que tiene estos momentos la comunidad de Cuatro Bocas es muy grande. Hemos hecho las acciones de prevención, de ahuyentamiento, pero en estos momentos se hace necesario que el Ministerio de Ambiente y la Corporación Autónoma aceleren el proceso para poder capturar esta especie o realizar los procedimientos de caza control”.
Granados insistió en que la presencia de los hipopótamos ya ha “desplazado a los pescadores, no han podido entrar los pescadores por el temor, ha desplazado los chigüiros, nutrias, babillas. Es decir, ya hay una alteración al ecosistema, fruto de la presencia de esa especie invasora”. El funcionario también alertó sobre la llegada de un nuevo ejemplar por el sector de La Candelaria, lo que supone un riesgo creciente para otras zonas como la ciénaga Infantas.
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“Nosotros como barranqueños sí queremos proteger nuestra biodiversidad. Tenemos un sueño de diversificar la economía hacia el ecoturismo y esta especie invasora es una alteración a los ecosistemas y una afectación estructural a la biodiversidad”, destacó Granados.
Por ello, exigió que se aplique la modalidad de caza control para “evitar el deterioro de nuestras especies nativas, de nuestros ecosistemas y de esta manera proteger la vida de nuestros niños. Es lo más importante. No podemos esperar a que haya una víctima”.
La Secretaría de Ambiente ha reiterado la necesidad de reportar de inmediato cualquier avistamiento, para que las autoridades puedan realizar seguimiento y control. Se aconseja expresamente no acercarse al animal, ni intentar grabarlo o perseguirlo, ya que esto representa un peligro real para la integridad de las personas.
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El principio de prevención y precaución, remarcó Granados, “busca evitar el daño”. Por eso, insistió en la “total y absoluta contundencia por parte del ministerio, que es el que tiene la competencia para poder actuar en esta área”.