Las imágenes que muestran las heridas de Kevin Santiago Mosquera Velásquez generaron una fuerte reacción en redes sociales, donde numerosos usuarios exigen que se investigue el presunto abuso dentro de la Policía Nacional.
El joven, que cumple servicio militar voluntario, difundió grabaciones y fotografías que exhiben una lesión abierta en su cabeza, señalando directamente a un subintendente como presunto responsable de la agresión.
En el video un compañero le rapa el cabello y allí aprovecha para mostrar la herida en la parte superior de la cabeza mientras demuestra que sangra debido a la violencia del golpe.
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Mosquera sostuvo que las pruebas audiovisuales ratifican la gravedad del incidente y, según sus propias palabras, permiten identificar tanto la agresión física como la humillación sufrida. El auxiliar decidió hacer pública la denuncia con el objetivo de impedir que el caso quede impune y buscando orientación para garantizar sus derechos.
En los comentarios del video se leen mensajes como: “Estudien pa’ que no sean policías” y “Por qué creen que salen resentidos con la sociedad abusando de los ciudadanos y aceptando soborno”. Estas frases reflejan el desencanto y la preocupación de la ciudadanía ante los métodos de formación y la cultura interna en la institución policial.
Varios usuarios manifestaron inquietud por posibles represalias contra quienes hicieron pública la situación. “Ojalá que por denunciar no les pase nada a ésos muchachos”, escribió uno de los espectadores. Otros comentarios destacaron el papel de la tecnología en la actualidad: “Ahora existen los celulares, las lives, Instagram, TikTok, Facebook, imagínense hace 20 años cuando no había nada de esto y era la palabra de uno contra el abuso de poder del otro”.
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Entre las reacciones también hubo quienes justificaron la disciplina estricta dentro de la policía. “Pues manito... la milicia es disciplina... estás mal peluqueado”, opinó un usuario, sugiriendo que la apariencia del joven habría motivado la agresión. Otros, en cambio, advirtieron sobre el efecto de estas prácticas: “Lo están entrenando para que cuando esté patrullando haga lo mismo con la gente”.
Hasta el momento, no se conoce la unidad específica donde habrían ocurrido los hechos y no hay pronunciamiento oficial de la Policía Nacional.
Por otra parte, si un auxiliar de policía en Colombia que sufre maltrato, hostigamiento, intimidación, acoso laboral o abuso de autoridad por parte de un superior cuenta con respaldo legal y puede denunciar los hechos. El marco jurídico reconoce que todo servidor público, incluidos los policías, conserva sus derechos fundamentales aun dentro de la estructura jerárquica.
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Las vías de denuncia incluyen canales internos como el sistema de Peticiones, Quejas, Reclamos y Sugerencias, disponible en policia.gov.co/pqrs y adenunciar.policia.gov.co. La Inspección General de la Policía se encarga de investigar disciplinariamente a los uniformados señalados. Además, existe el Comité de Convivencia Laboral en cada unidad policial, creado para abordar situaciones de acoso bajo la Ley 1010 de 2006, y la Oficina de Atención al Ciudadano (OAC) en comandos y estaciones.
Cualquier agresión física cometida por un superior no solo constituye una infracción interna, sino que también representa una violación penal y una vulneración de los derechos humanos del auxiliar afectado. El delito de abuso de autoridad, tipificado en el Código Penal colombiano, se configura cuando un servidor público excede sus funciones por intereses personales y actúa de manera arbitraria.
También el auxiliar víctima de maltrato puede acudir a la Fiscalía General de la Nación para la denuncia penal como a la estructura administrativa interna de la Policía Nacional para activar procesos disciplinarios. El Estatuto Disciplinario Policial, establecido por la Ley 2196 de 2022, regula el comportamiento de los uniformados y establece sanciones específicas cuando se detectan faltas como el abuso de autoridad o el maltrato entre compañeros.
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