El exsenador y candidato presidencial Roy Barreras descartó de manera tajante cualquier posibilidad de sumarse a la campaña presidencial de Paloma Valencia, figura del partido Centro Democrático, y remarcó que hacerlo atentaría contra su historia personal y política.
“No, es imposible. Por supuesto que eso no va a ocurrir jamás. Tendrían que resucitar los 6.402 inocentes asesinados”, manifestó Barreras, aludiendo a las víctimas de ejecuciones extrajudiciales en Colombia, durante una entrevista que resaltó la volatilidad ideológica del denominado centro político.
La entrevista, se produce en un escenario de alta efervescencia preelectoral, donde la búsqueda de alianzas y la definición de apoyos marcan el pulso de las campañas. El reportero planteó la dificultad de identificar un eje claro en el centro político colombiano, mencionando a Sergio Fajardo y Claudia López como posibles apoyos para la candidatura de Paloma Valencia.
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Frente a ese panorama, Barreras expuso su posición: “No hay la menor posibilidad de que yo traicione la historia de mi vida y mis 20 años de ejercicio defendiendo la paz, las víctimas y la verdad”.
El exsenador repasó su trayectoria personal y política para fundamentar su negativa. Destacó que proviene de una familia golpeada por la violencia rural y el desplazamiento, refiriendo: “Soy nieto de un campesino liberal asesinado por reclamar tierra. Soy hijo de una madre soltera desplazada de la violencia. Nací en el barrio Las Cruces”.
En ese contexto, describió sus orígenes humildes y sus años como panadero, mesero y taxista, antes de graduarse como médico en la Universidad Nacional y luego como sociólogo en la Universidad del Valle, ambas instituciones públicas.
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El paso a la política, según Barreras, llegó en 2006, cuando el expresidente Juan Manuel Santos lo invitó a aspirar al Congreso. A partir de entonces, se dedicó a la defensa de las víctimas y la paz, participando en la elaboración de la Ley de Víctimas y en los acuerdos de paz con las Farc.
“Eso hice un año después con la ley de víctimas y eso hice luego con la paz y eso he hecho todo este tiempo”, recordó, subrayando la coherencia de su carrera.
Durante la entrevista, Barreras también recordó su trabajo junto a figuras como Iván Cepeda, Antonio Sanguino y María José Pizarro en la oposición a las políticas del entonces presidente Iván Duque. Rememoró que junto a Gustavo Petro conformó una bancada opositora en el Senado para defender la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), mecanismo que, según Barreras, ha permitido a familiares de víctimas conocer la verdad y recibir peticiones de perdón por parte de los responsables.
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El exsenador y expresidente del Senado enfatizó su fidelidad a los principios que han guiado su actividad pública. “No hay ninguna posibilidad, ninguna, de que yo vote por la derecha”, sentenció, despejando cualquier especulación sobre un posible acercamiento a la candidatura de Paloma Valencia o alianzas con sectores del Centro Democrático.
Su postura, según lo expresado, no se limita a una opción electoral, sino que responde a una trayectoria marcada por el compromiso con la reparación de víctimas y la construcción de paz en Colombia.
Barreras también se refirió a la necesidad de fortalecer una propuesta que busque el equilibrio y la moderación en la política nacional. Anticipó que el próximo 31 de mayo su equipo presentará una alternativa que apueste por el diálogo y la gobernabilidad, inspirada en la experiencia de su primer año como presidente del Senado, cuando promovió puentes con sectores opuestos para evitar bloqueos institucionales.
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“Quiero que haya una fortaleza suficiente el 31 de mayo en nuestra propuesta para poder ofrecer lo que le ofrecí a Petro y lo logré el primer año: equilibrio, moderación, puentes con la otra mitad de Colombia para que la oposición feroz no haga imposible gobernar”, explicó.
En ese contexto, la declaración de Roy Barreras marcó distancia y reafirmó su lugar en el espectro progresista, centrando el debate en la memoria, la justicia y la reconciliación nacional.
Con una carrera construida desde la adversidad y marcada por la defensa de las víctimas, el actual aspirante a la Casa de Nariño rechazó cualquier posibilidad de alinearse con proyectos que, a su juicio, contradicen los principios que han guiado su vida pública.
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