La quema de un tercer bus de la empresa Concorde en menos de un mes en la vía Cerrito–Cúcuta mantiene en estado de alerta a quienes transitan por el páramo del Almorzadero y a los trabajadores del transporte intermunicipal.
Las autoridades del departamento de Santander confirmaron que miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) estarían detrás del ataque registrado en el municipio de El Cerrito, cuando un vehículo que cubría la ruta Cúcuta-Bogotá fue interceptado en la tarde del 12 de mayo de 2026.
Según el reporte, otro bus de la misma empresa fue blanco de disparos al negarse a detenerse ante la presencia de hombres armados en el mismo sector.
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De acuerdo con las declaraciones recogidas por Caracol Radio, el secretario del Interior departamental, el general Óscar Hernández, describió así la gravedad de la situación: “No solo con la incineración del bus donde bajan los pasajeros, no les permiten retirar sus pertenencias, incineran sus pertenencias y el bus, atentando contra la integridad y la vida de nuestros pasajeros y atentando el derecho de la libre movilidad”.
El funcionario agregó que en la misma zona y casi a la misma hora, “integrantes del ELN accionan sus armas contra un bus de la misma empresa que no hizo el pare, afectando y aterrorizando a todos los pasajeros”.
En los últimos días, el incremento de ataques contra vehículos de transporte público en la región ha generado temor entre los usuarios y conductores, quienes han visto cómo la frecuencia de estos hechos pone en riesgo no solo los bienes, sino también la vida de quienes viajan por esta ruta, afectando de manera considerable el tránsito por el corredor vial.
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Hombres armados incineraron tres vehículos en la vía Medellín - Costa Atlántica
La quema de tres vehículos en el norte de Antioquia, incluyendo un bus de Coonorte y dos tractocamiones, alteró de manera significativa el tránsito y la seguridad en uno de los corredores más transitados entre Valdivia y Tarazá. El incidente fue atribuido al ELN según los primeros reportes de las autoridades locales.
La madrugada del domingo 10 de mayo, hombres armados detuvieron los vehículos, obligaron a descender a sus ocupantes y procedieron a incendiar las unidades en un punto estratégico de la vía. La acción obligó a suspender temporalmente la circulación en la zona mientras las fuerzas de seguridad aseguraban el área y verificaban posibles amenazas adicionales.
El ataque en la vía que conecta Medellín con la costa Caribe afectó a empresas de transporte, viajeros y transportadores de carga, quienes vieron interrumpidos sus recorridos habituales y expuestos a riesgos crecientes por la presencia de grupos armados ilegales.
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Un elemento crítico del operativo fue la detección de un cilindro sospechoso, que fue destruido por los equipos antiexplosivos del Ejército Nacional para evitar riesgos a la población y a quienes transitaban por el lugar. La rápida intervención permitió descartar la presencia de otros artefactos peligrosos y restablecer gradualmente la circulación en el área.
En las primeras horas tras el hecho, representantes de las empresas de transporte expresaron su preocupación por la seguridad en la región. Solicitaron a las autoridades mayores garantías para operar y la adopción de acciones contundentes que permitan mantener la regularidad de los servicios y la protección de empleados y usuarios.
El episodio generó temor entre la población y evidenció la vulnerabilidad de la movilidad en este sector estratégico para el flujo de mercancías y pasajeros. Las empresas de transporte y los viajeros particulares dependen de este corredor vial para conectar el interior del país con la costa Caribe, por lo que el ataque impactó directamente en la economía y la percepción de seguridad de la zona.
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