La actriz y creadora de contenido para adultos Esperanza Gómez volvió a generar conversación en redes sociales luego de revelar cuáles son las estrictas condiciones que exige actualmente para grabar contenido en la industria para adultos, una decisión que, según explicó, tomó después de vivir experiencias que calificó como negativas durante varios años de carrera.
La caleña, considerada una de las figuras más reconocidas del entretenimiento para adultos en América Latina, habló sobre el tema durante una entrevista con el programa Impresentables, de LOS40 Colombia, especial en el que aseguró que con el paso del tiempo cambió completamente la manera en la que selecciona a las personas y productoras con las que trabaja.
Según relató, una de las principales reglas que impuso en su carrera tiene que ver con negarse a grabar con actores que oculten su identidad o que no estén formalmente vinculados a la industria. Para Gómez, mostrar el rostro y asumir públicamente la participación en este tipo de contenidos representa también una responsabilidad frente a quienes aparecen en escena.
PUBLICIDAD
“Mucha gente entra a esta industria porque no muestran la cara o se ponen una máscara en su cara y no muestran, pero uno sí expone su cara, su cuerpo y es para decir: ‘Yo me comí a Esperanza, a Pepita’. Yo cometí el error de hacer esto varias veces y la experiencia fue fatal y dije: ‘En la vida vuelvo a grabar con un hombre con una máscara en la cara’”, afirmó durante la conversación.
La creadora de contenido explicó que esa decisión nació luego de atravesar situaciones incómodas con personas que, según ella, no pertenecían realmente al medio y buscaban aprovechar la exposición que genera grabar con figuras reconocidas de la industria.
Además, dejó claro que actualmente solo trabaja con actores y actrices que estén legalmente registrados dentro de la industria de entretenimiento para adultos en Estados Unidos, país donde asegura que existen controles mucho más rigurosos en materia de salud y seguridad para quienes participan en las producciones.
PUBLICIDAD
Uno de los puntos que más llamó la atención de sus declaraciones estuvo relacionado con los exámenes médicos y las pruebas de enfermedades de transmisión sexual, tema que Gómez calificó como fundamental antes de cualquier grabación.
De acuerdo con su relato, la desconfianza frente a algunos procesos en Colombia fue una de las razones que la llevaron a dejar de grabar contenido en el país.
“Me di cuenta de que manipulaban los exámenes de laboratorio. Porque aquí en Colombia hay laboratorios fraudulentos, que así la persona tenga enfermedades de transmisión sexual, le pagan al laboratorio y le sacan un test limpio cuando está contagiado”, aseguró.
PUBLICIDAD
La actriz sostuvo que, debido a esas experiencias, tomó la determinación de no realizar más producciones en Colombia, salvo contadas excepciones que hizo años atrás. Según indicó, hoy sus protocolos son mucho más estrictos y priorizan la seguridad física y médica de todos los involucrados.
“Incluso si alguien llega con un examen impreso, allá no lo reciben así no más. En Estados Unidos verifican directamente con el laboratorio para confirmar que todo sea real”, explicó Gómez.
Las declaraciones de Esperanza Gómez generaron múltiples reacciones en redes sociales, donde varios usuarios debatieron sobre las condiciones laborales dentro de la industria del entretenimiento para adultos y la importancia de garantizar controles sanitarios más estrictos.
PUBLICIDAD
Mientras algunos internautas respaldaron la decisión de la actriz y destacaron que se trate el tema de la seguridad y las enfermedades de transmisión sexual con mayor seriedad, otros se mostraron sorprendidos por las denuncias sobre presuntas irregularidades en laboratorios colombianos.
La entrevista también volvió a poner sobre la mesa la trayectoria de Gómez dentro de la industria, donde durante años se consolidó como una de las colombianas con mayor reconocimiento internacional en el cine para adultos. Su carrera, además, ha estado acompañada por una constante presencia en redes sociales, plataformas digitales y medios de comunicación, donde frecuentemente habla sobre sexualidad, relaciones y las realidades detrás del negocio del contenido para adultos.