La sede del partido de despedida de la selección Colombia antes de viajar al Mundial 2026 enfrenta un hecho que genera incertidumbre: la realización del amistoso ante Costa Rica el 29 de mayo en el estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá estaría en peligro, por lo cual surgiría Medellín como alternativa concreta para albergar el encuentro.
“Atención que el partido entre Colombia y Costa Rica, programado para el 29 de mayo para despedir la selección Colombia al mundial, está a punto de caerse”, dijo el periodista Cesar Augusto Londoño.
Esta situación, de acuerdo con la información difundida por el comunicador a través de sus redes sociales, responde a dificultades administrativas y logísticas vinculadas a la gestión del escenario bogotano, lo que podría modificar de manera significativa los planes de preparación de la selección y la logística para miles de aficionados.
PUBLICIDAD
Según precisó Londoño, las complicaciones en la tramitología y la gestión de El Campín han llegado a tal punto que otros clubes, como Internacional de Bogotá, no han logrado acceder al estadio para partidos de cuartos de final que buscaban reunir a más de 30.000 personas; en consecuencia, han debido recurrir a escenarios alternativos como el estadio de Techo.
“La tramitología, las dificultades, los inconvenientes, lo complicado que se ha vuelto hacer fútbol en el estadio El Campín de Bogotá están impidiendo la realización de esa despedida como un homenaje al equipo nacional para la capital de la república y el país”, expresó el comunicador en su publicación. .
Este panorama evidencia una sobrecarga en la agenda de El Campín durante el mes de mayo, entre eventos deportivos y conciertos, que afecta tanto la disponibilidad del espacio como el estado del campo de juego.
PUBLICIDAD
En sus declaraciones, Londoño apuntó que, ante la imposibilidad de utilizar El Campín, la Federación Colombiana de Fútbol evalúa trasladar el partido a Medellín.
El estadio Atanasio Girardot, con experiencia comprobada en partidos de la selección nacional, es visto como una opción viable capaz de responder con rapidez ante eventualidades logísticas y de ofrecer alta convocatoria, un factor de importancia para el último amistoso del combinado nacional en territorio colombiano antes de la Copa del Mundo 2026.
La vigencia de esta alternativa se sustenta no solo en la capacidad del Atanasio Girardot, sino en el respaldo histórico de la afición antioqueña: Medellín ha demostrado alta asistencia en ocasiones anteriores en que la selección se ha presentado allí, lo que garantizaría un desarrollo adecuado en caso de confirmarse el cambio de sede.
PUBLICIDAD
La decisión final aún no ha sido oficializada por la Federación Colombiana de Fútbol, pero la posibilidad de trasladar el partido a Medellín impacta directamente en la organización, la distribución de boletos y la expectativa de los aficionados.
Para la selección, el amistoso representa la última oportunidad de jugar ante su gente antes del viaje al Mundial, una tradición que se mantuvo en las ediciones de Brasil 2014 y Rusia 2018, cuando el encuentro de despedida se disputó en El Campín de Bogotá, como recordó César Augusto Londoño.
El estadio El Campín vive actualmente una etapa de alta demanda que complica su uso para eventos de gran convocatoria. La administración actual ha endurecido los requisitos y ha elevado la complejidad de los trámites para otorgar su disponibilidad, lo cual impacta no solo a la selección nacional, sino a otros equipos y organizaciones que históricamente han utilizado el recinto.
PUBLICIDAD
“Es una lástima que la capital de la república no pueda ver la selección Colombia en la despedida, porque el partido se puede caer debido a las dificultades para que se pueda hacer en el estadio El Campín. Una lástima. Si no se hace aquí, se lo llevan para Medellín”, concluyó el comunicador.
La decisión de mantener o cambiar la sede debe considerar tanto las condiciones del escenario como la agenda de la ciudad y las expectativas de quienes compran boletos y planifican su presencia en la despedida del equipo nacional.
El tema sigue abierto hasta que la Federación informe oficialmente su resolución, mientras crece la expectativa en torno a la posibilidad de un traslado que modificaría una tradición de más de una década en el fútbol colombiano.
PUBLICIDAD