En la noche del martes 5 de mayo, un grupo de encapuchados protagonizó actos vandálicos en la Universidad Sergio Arboleda, en Bogotá, generando daños en su infraestructura y alteraciones en la movilidad de la ciudad, en medio de un contexto de creciente tensión política a pocas semanas de las elecciones presidenciales.
Los disturbios, que también incluyeron ataques a estaciones de Transmilenio y buses del Sitp, se habrían originado tras una protesta en inmediaciones de la Universidad Pedagógica Nacional y derivaron en enfrentamientos que dejaron afectaciones materiales y, según versiones preliminares, algunas personas heridas.
El candidato presidencial Abelardo de la Espriella reaccionó con dureza a los hechos. A través de su cuenta en X, el aspirante aseguró que “reaparecen los bandidos encapuchados, los cobardes de siempre, para vandalizar la Universidad Sergio Arboleda”, institución que, según recordó, había visitado el día anterior como parte de su agenda pública.
PUBLICIDAD
En su pronunciamiento, expresó solidaridad con la universidad, a la que llamó su alma mater, y rechazó de forma categórica los ataques registrados durante la jornada.
De la Espriella también envió un mensaje directo a los responsables de los disturbios, advirtiendo que, de llegar a la Presidencia, impondrá medidas más estrictas.
En ese sentido, afirmó que a partir del 7 de agosto “les va a caer todo el peso de la Ley si dañan bienes públicos y privados”, al tiempo que aseguró que se acabarán “la impunidad y el anonimato”.
PUBLICIDAD
El candidato cerró su intervención con una frase que generó múltiples reacciones en redes sociales, al señalar que enseñará “lo que es autoridad” a quienes, en sus palabras, atacan espacios donde otros jóvenes sí estudian.
Los disturbios se habrían desencadenado luego de una riña relacionada con la evasión del pago del pasaje en TransMilenio, situación que escaló hasta convertirse en enfrentamientos entre varios actores, incluyendo estudiantes, personal de seguridad y usuarios del sistema.
De acuerdo con los reportes conocidos, un grupo de al menos diez personas encapuchadas lanzó objetos contundentes, causó daños en la fachada y en la puerta principal de la Universidad Sergio Arboleda, e intentó ingresar por la fuerza a las instalaciones.
PUBLICIDAD
Videos difundidos en redes sociales evidenciaron la intensidad de los enfrentamientos y el ambiente de tensión que se vivió en el sector. En las imágenes se observa a los encapuchados actuando de manera coordinada, mientras ciudadanos alertaban sobre la situación y pedían la intervención de las autoridades.
La jornada violenta afectó la movilidad en corredores clave como la calle 72 y la calle 76, donde varias rutas de TransMilenio tuvieron que ser suspendidas temporalmente.
La concejal de Bogotá Diana Diago también se pronunció sobre lo ocurrido y cuestionó la respuesta de la administración distrital. A través de sus redes sociales, manifestó que “el vandalismo hizo carrera en la ciudad” y pidió mayor firmeza por parte de las autoridades para garantizar el orden público y la seguridad en la capital.
PUBLICIDAD
En medio del debate, el procurador general de la Nación, Gregorio Eljach, condenó los hechos y reiteró la necesidad de diferenciar entre la protesta pacífica y los actos violentos.
Según señaló, la destrucción de bienes públicos y privados constituye un delito y debe ser sancionada conforme a la ley, aunque también subrayó que la manifestación pacífica es un derecho legítimo que debe ser protegido.
Por su parte, la Universidad Pedagógica Nacional emitió un comunicado en el que rechazó la violencia y anunció acciones legales tras los hechos ocurridos en el marco de la protesta.
PUBLICIDAD
Desde la institución indicaron que algunos estudiantes resultaron lesionados, presuntamente en medio de enfrentamientos con personal de vigilancia en estaciones del sistema de transporte. En ese contexto, el rector hizo un llamado a la reflexión con una frase que también tuvo eco en redes: “Que un pasaje no nos cueste la vida”.
Aunque no existe aún un balance oficial consolidado sobre el número de personas heridas o capturadas, versiones recogidas por distintos medios apuntan a que hubo traslados en ambulancia y afectaciones tanto a civiles como a integrantes del personal de seguridad. Las autoridades avanzan en la revisión de cámaras de seguridad y en la recopilación de testimonios para identificar a los responsables y establecer con precisión lo ocurrido.