El Ministerio de Trabajo lleva semanas recorriendo las instalaciones de los principales medios de comunicación del país, y en cada visita ha puesto sobre la mesa un formulario que muchos trabajadores no sabían que existía: una herramienta oficial para denunciar acoso sexual en el ámbito laboral.
El documento llegó a empleados de Caracol Televisión, Rtvc, RCN y Red+ Noticias, canales que han recibido inspecciones en las últimas semanas.
El formulario se llama ‘Denuncia acoso sexual en el ámbito laboral’ y lo primero que le pregunta a quien lo diligencia es si quiere dar su nombre o mantenerse en el anonimato. Esa es la primera decisión: nadie está obligado a identificarse para poner en marcha una denuncia.
PUBLICIDAD
¿Qué información pide el formulario?
Tras la decisión sobre la identidad, el documento conocido por medio de denuncia al medio Minuto 60 solicita información sobre el presunto agresor y el tipo de vínculo que tiene con la víctima: si es el jefe directo, un compañero de trabajo u otra persona dentro del entorno laboral.
Luego viene una lista de situaciones concretas que la persona puede marcar según lo que vivió. Las opciones son: comentarios sexuales no deseados, insinuaciones o propuestas sexuales, contacto físico no consentido, mensajes, llamadas o contenido digital inapropiado, presión para obtener favores sexuales, y una casilla abierta denominada “otro” para situaciones que no encajan en las anteriores.
El formulario también pregunta con qué frecuencia ocurrió la situación: si fue una única vez, si pasó de manera ocasional o si se repite con regularidad. Además, indaga si los hechos tuvieron lugar en el sitio de trabajo y si hubo testigos. Hay un espacio libre para que la persona describa con sus propias palabras lo que sucedió.
PUBLICIDAD
Lo que le preguntan sobre la empresa
Una parte del formulario está dedicada a evaluar cómo ha respondido la empresa. El Ministerio pregunta si la organización ya conoce la situación, si la persona ha sufrido represalias —como amenazas, cambio de funciones o aislamiento laboral— y si existe un comité de convivencia laboral dentro de la compañía.
También consulta si la víctima acudió a ese comité y qué medidas tomó la empresa al respecto. Hacia el final, el documento pregunta si la situación ha afectado la salud o el bienestar de quien denuncia, y si considera que se deben tomar medidas urgentes.
De los medios visitados hasta ahora, Caracol Televisión es el único en el que el Ministerio encontró fallas en el manejo de las denuncias. Como resultado, la cartera ordenó nueve medidas: protección integral de víctimas, denunciantes y testigos; garantías de no revictimización y no represalia; inicio de investigaciones internas con enfoque de género;ymedidas de reparación y garantías de no repetición.
PUBLICIDAD
El contexto que explica las inspecciones
Las visitas del Ministerio se producen en medio de una oleada de denuncias públicas en el sector periodístico. El 28 de abril de 2026, la periodista Paola Vargas Sosa relató una experiencia de acoso que habría vivido hace 14 años a manos del periodista deportivo Ricardo Orrego.
El canal confirmó que activó protocolos de emergencia para investigar denuncias contra otros dos periodistas y presentadores, cuyos nombres permanecen bajo reserva.
En Rtvc, el Ministerio inspeccionó las instalaciones el 7 de abril tras denuncias que apuntan al gerente, Hollman Morris, aunque la entidad emitió un comunicado en el que negó la existencia de denuncias formales internas. En RCN, el 9 de abril se reportó la recepción de denuncias anónimas de acoso sexual durante una inspección técnica.
PUBLICIDAD
Un informe del Instituto Reuters, publicado el 24 de abril, documentó cientos de casos de reporteras en Colombia que han enfrentado violencia sexual y laboral, con patrones que incluyen la normalización de comentarios despectivos y abusos de poder por parte de editores en medios como El Tiempo y El Espectador.
Ese mismo día, la Fiscalía General de la Nación anunció la creación del correo denuncia.acoso@fiscalia.gov.co para recibir casos con enfoque de género, y abrió investigaciones de oficio a partir de testimonios difundidos en redes sociales y medios digitales.