La Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), entidad del Gobierno colombiano vinculada al Ministerio de Minas y Energía, responsable de regular los servicios de energía eléctrica y gas combustible, informó que, a partir del 1 de abril de 2026, el precio del galón de gasolina en la ciudad de Bogotá alcanzará los $15.871, tras la autorización de un incremento de aproximadamente $375. El aumento también se vio reflejado en otras ciudades.
El presidente de la República, Gustavo Petro, señaló, en el Consejo de Ministros del 28 de abril de 2026, que su administración no puede otorgar ayudas a los colombianos para reducir el precio de la gasolina. Dadas las circunstancias, agregó que el país se regirá por los precios internacionales del producto, puesto que una financiación va en contravía de la estrategia de transición energética que impulsa el Gobierno nacional.
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“Porque vamos a ponerlo y esto hay que anunciarlo también. Porque no se debe subsidiar la gasolina. Si sube el precio internacional, sube el precio de la gasolina. Si baja el precio de la gasolina, pues baja el precio de la gasolina sin subsidio. Porque al subsidiar combustibles fósiles estamos es destruyendo este programa que es la transición energética”, expuso.
En ese sentido, Petro afirmó que el Ejecutivo tiene la obligación de financiar las energías renovables para evitar los efectos del conflicto en Medio Oriente y la “quiebra” del Estado.
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“Es decir, lo que hay que subsidiar es la energía limpia, el uso de energías limpias, no el uso de energías fósiles. Y si la guerra ha seguido como ha seguido, la guerra Iraní, no veo una caída del precio del petróleo, pues no podemos poner otra vez el subsidio de la gasolina, porque repetimos el error y ahí sí quiebra el Estado colombiano”.
El jefe de Estado también encabezó la discusión sobre la crítica situación del sistema de salud colombiano, al tiempo que anunció nuevas directrices destinadas a modificar el rol de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y anticipó tensiones políticas en la previa de las movilizaciones del 1 de mayo de 2026.
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Durante la jornada, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, afirmó que el Gobierno Petro ha ejecutado la mayor inversión en salud en la historia del país, pasando de $41,40 billones en 2019 a $73,51 billones proyectados para 2026, una cifra que representa un salto presupuestario sin precedentes.
Según explicó, la Unidad de Pago por Capitación (UPC) en el régimen contributivo aumentó un 17,25% durante la actual administración, comparado con el 9,84% que registró el Gobierno de Iván Duque. Jaramillo aseguró además que “todos los recursos ya están pagos al día”.
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Tras las declaraciones de alto funcionario, el presidente Petro alertó sobre las consecuencias de una posible liquidación de las EPS actualmente intervenidas. Tal medida, conforme a su análisis, impediría el pago de deudas acumuladas con hospitales y clínicas del país, por lo que propuso en su lugar que el Estado retire las licencias a estas empresas, trasladando así la obligación de pago directamente a sus propietarios.
“Si se liquidan las EPS, no se pagan las deudas que tienen con el sistema hospitalario y clínico del país. Por eso he propuesto quitar las licencias porque así se mantiene la deuda de los propietarios de las EPS y debe ser pagada”, afirmó Petro ante su gabinete.
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En paralelo a la agenda de salud, el primer mandatario reiteró su convocatoria a la ciudadanía para marchar el 1 de mayo de 2026 en apoyo a las reformas sociales impulsadas desde el Ejecutivo. Gustavo Petro dijo que este año encabezará personalmente el acto central en la ciudad de Medellín, Antioquia, durante el Día Internacional del Trabajador.