Una caravana por la paz recorrerá el lunes 27 de abril las calles de Pasto, convocada por el gremio de camioneros, como respuesta a los recientes hechos de violencia que marcaron el suroccidente de Colombia y dejaron víctimas y pérdidas materiales significativas.
El cese de actividades anunciado por los transportadores busca ejercer presión sobre las autoridades para que implementen medidas urgentes que permitan restablecer la seguridad en las carreteras.
Rechazo a la violencia y llamado a la acción
La movilización partirá desde el sector de Chapal, a las afueras de Pasto, a las 10:00 a. m. El objetivo de la caravana es visibilizar el rechazo del gremio ante los ataques armados, los secuestros y la quema de vehículos ocurridos en los últimos días en el sur del país.
PUBLICIDAD
“La Panamericana se ha convertido en un fortín de la delincuencia, donde ya no solo nos hurtan o nos extorsionan, sino que ahora atentan directamente contra nuestras vidas y nuestro patrimonio”, afirmó Andrés Charfuelan, presidente de la Asociación Colombiana de Camioneros (ACC) en Nariño.
El gremio señaló que la situación que enfrentan supera incluso los momentos más críticos vividos en el pasado reciente. “Jamás, ni siquiera en las épocas del terrorismo, tuvimos que vivir en su totalidad una situación tan crítica”, agregó Charfuelan, dejando en evidencia el nivel de riesgo al que están expuestos los transportadores que circulan por el corredor vial que conecta Ipiales con Cali.
Paro en varios departamentos y exigencias al Gobierno
En respuesta a la escalada de violencia, los camioneros anunciaron la suspensión del servicio de transporte de carga en los departamentos de Cauca, Nariño, Putumayo, Huila y Caquetá. El cese de actividades busca presionar al Gobierno nacional para que adopte acciones efectivas y brinde garantías reales de seguridad a quienes trabajan en las carreteras.
PUBLICIDAD
“Nosotros hemos decidido hacerle una solicitud a nuestros asociados de abstenerse de prestar el servicio de transporte de carga en estos departamentos hasta que el Gobierno nacional garantice nuestra vida, nuestra integridad y nuestro patrimonio”, sostuvo el dirigente gremial.
Ataques recientes y situación crítica en la Panamericana
La preocupación de los transportadores se intensificó tras un atentado en la vía Panamericana que dejó varias personas heridas y un bus de servicio público destruido mientras cubría la ruta entre Ipiales y Cali.
Los empresarios del transporte intermunicipal de pasajeros expresaron su rechazo a estos hechos y los calificaron como una amenaza directa a la vida e integridad de conductores, pasajeros y colaboradores del sector.
PUBLICIDAD
De acuerdo con el comunicado gremial, estos actos violentos vulneran el derecho fundamental a la movilidad segura y reflejan una crisis que requiere intervención inmediata de las autoridades nacionales y departamentales. Entre las principales exigencias se encuentran el restablecimiento del orden público y la protección de los ciudadanos.
Solidaridad con las víctimas y llamado a la seguridad vial
El gremio transportador manifestó su solidaridad con las víctimas de la violencia y sus familias. Según datos revelados por las autoridades, uno de los últimos ataques armados dejó al menos 20 personas muertas y más de 45 heridas, además de cuantiosas pérdidas económicas, tanto para los conductores como para las empresas de transporte.
El comunicado también resalta la importancia de que la fuerza pública intervenga con medidas contundentes para recuperar la seguridad en el corredor estratégico que atraviesa el suroccidente colombiano.
PUBLICIDAD
La vía Panamericana se convirtió en un punto neurálgico para el comercio y la movilidad entre el sur y el resto del país. La persistencia de atentados y acciones violentas no solo afecta a los trabajadores del sector, sino que también impacta a las comunidades que dependen del transporte para su abastecimiento y desarrollo económico.
La demanda central del gremio, recogida de manera reiterada durante los últimos meses, insiste en que la seguridad vial y la protección de la vida deben figurar entre las prioridades nacionales. La movilización en Pasto busca enviar un mensaje claro al Gobierno y a las autoridades locales sobre la urgencia de responder a esta crisis con acciones concretas y sostenidas.