Una nueva jornada de violencia sacudió al Cauca y volvió a encender las alarmas sobre la seguridad en zonas rurales del departamento. En el municipio de El Tambo, hombres armados irrumpieron en una estación de servicio, se llevaron el dinero del recaudo y luego prendieron fuego a parte de las instalaciones, lo que desató una fuerte explosión que estremeció a la comunidad.
El ataque ocurrió en la vereda El Tablón, donde habitantes relataron momentos de angustia tras escuchar la detonación y observar una columna de humo elevándose desde el establecimiento. Aunque el hecho dejó daños considerables, las primeras informaciones indican que no hubo personas heridas.
La acción violenta se suma a otros episodios recientes registrados en esta zona del Cauca, un territorio golpeado por la presencia de estructuras ilegales y disputas armadas. Comerciantes y pobladores insisten en que la situación afecta la economía local, limita la movilidad y profundiza la sensación de abandono estatal. De acuerdo con versiones conocidas en la región, varios sujetos llegaron armados hasta la estación de gasolina y sometieron a los trabajadores que se encontraban atendiendo. Tras intimidarlos, tomaron el dinero recaudado durante la jornada y posteriormente iniciaron el incendio en las bahías de servicio.
Las llamas avanzaron con rapidez y minutos después se produjo una explosión de gran magnitud. El impacto destruyó parte de la infraestructura del lugar y generó pánico entre residentes cercanos, quienes salieron de sus viviendas temiendo nuevas detonaciones. Pese a la gravedad de lo ocurrido, no se reportaron lesionados. Sin embargo, las pérdidas materiales serían altas y todavía se evalúa el nivel de afectación sobre equipos, surtidores y estructura física del establecimiento.
Las autoridades iniciaron labores para esclarecer lo sucedido e identificar a los responsables. Una de las líneas de investigación apunta a grupos armados con injerencia en corredores rurales del norte y centro del Cauca, donde en los últimos meses se intensificaron hostigamientos, amenazas y acciones contra bienes públicos y privados.
Para líderes comunitarios, este tipo de hechos golpea de manera directa la vida cotidiana. Una estación de servicio en una zona apartada no solo abastece vehículos particulares: también es clave para transporte de alimentos, labores agrícolas, comercio y desplazamientos médicos. Mientras avanzan las pesquisas, se espera un refuerzo de seguridad en vías rurales y puntos estratégicos de El Tambo, municipio que en varias oportunidades es escenario de confrontaciones y ataques contra la infraestructura.
Ataque a radar aéreo en El Tambo
Otro hecho grave marcó la jornada en El Tambo, Cauca. En la madrugada del sábado 25 de abril, la estación de radar ubicada en el cerro Santana fue atacada con artefactos explosivos lanzados desde drones, en una acción que afectó una infraestructura clave para el monitoreo aéreo del suroccidente colombiano.
De acuerdo con los reportes iniciales, la instalación recibió cerca de diez impactos que golpearon de forma directa el sistema de antenas y causaron daños en su funcionamiento. Se trata de un punto estratégico para la vigilancia del espacio aéreo en esta región del país.
Tras la emergencia, la Aeronáutica Civil informó que el radar quedó fuera de operación como consecuencia del ataque, atribuido preliminarmente a grupos armados ilegales. La situación generó preocupación por los efectos que podría tener sobre el control aéreo en zonas del Pacífico y corredores cercanos.
En el sitio también opera una posición de la Fuerza Pública. Según las autoridades, uniformados reaccionaron de inmediato para responder a la ofensiva y resguardar tanto las instalaciones como al personal técnico presente en la estación.
La entidad señaló que no hubo personas lesionadas. También destacó la reacción conjunta de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército Nacional y la Policía, cuya intervención permitió controlar la situación y asegurar el área. Pese a los daños, la Aeronáutica aseguró que las operaciones aéreas continuarán con normalidad gracias a sistemas alternos de respaldo, diseñados para mantener activas las funciones de vigilancia, navegación y comunicaciones.